Abiertas las investigaciones del asesor del Papa, Riccardo Seppia, acusado de pedofilia

Por Alessandra Pieracci and Giacomo Galeazzi / La Stampa / Worldcrunch*

El caso reciente de abuso sexual de la Iglesia Católica sigue en investigación en la archidiócesis de un influyente cardenal italiano que trabaja con el Papa Benedicto XVI sobre las reformas para responder a los escándalos ante los sacerdotes pedófilos. Así lo publicó Time.com en colaboración con la red de medios que llevan a cabo esta investigación, en la que podrían encontrar nuevas víctimas.

El Padre Riccardo Seppia, un párroco de 51 años de edad en el pueblo de Sastri Ponente, cerca de Génova, fue detenido en mayo de 2011 por pedofilia y posesión de drogas. Los investigadores examinaron grabaciones de conversaciones de teléfonos móviles, y Seppia pidió a un traficante de drogas de origen marroquí que organizara encuentros sexuales con chicos jóvenes y vulnerables. “No quiero chicos de 16 años, los quiero más jóvenes, los de 14 años están bien. Busca a niños necesitados que tengan problemas familiares”, fueron sus palabras. Génova, monseñor Angelo Bagnasco, que es la cabeza de la Conferencia Episcopal Italiana, ha estado trabajando con Benedicto XVI para establecer una nueva política severa en todo el mundo, e instruir a los obispos sobre cómo deben manejar las acusaciones de abuso sexual sacerdotal.

Bagnasco dijo que cuando se reunió con el Papa en ese tiempo, “se pidió una bendición especial para mi arquidiócesis” a la luz de los presuntos delitos, y agregó que “como cualquier padre hacia un hijo siente un gran dolor al ver a un sacerdote que no es fiel a su vocación.”

El sacerdote es acusado también de haber intentado besar y tocar a un monaguillo menor de edad y de haber intercambiado la cocaína para tener relaciones sexuales con chicos mayores de 18 años. Los abogados de la defensa de Seppia sostienen que las conversaciones (monitoreadas desde el 20 octubre 2010) fueron “sólo palabras, juegos sexuales” que fueron jugados por los adultos, incluso cuando afirmó “un beso en la boca”, a un monaguillo de 15 años de edad, era “sólo un juego”.

El 16 de mayo, a raís de las diversas publicaciones de los medios, fue interrogado formalmente mediante la investigación del magistrado Anna Giacalone de Génova, Seppia optó por no responder. El magistrado decidió mantenerlo en custodia para evitar un riesgo de recaída o manipulación de pruebas. El abogado defensor Paolo Bonanni dijo que la defensa iba evaluar todos los cargos y que se reservaba el derecho a responder al fiscal Stefano Puppo.

Interrogado por los investigadores, el monaguillo llegó a confirmar el intento de beso. Otro varón menor de edad que, según los investigadores, fue acosado con mensajes e invitaciones apremiantes y confirmó la información. Los psicólogos están ayudando a los oficiales de policía a obtener el testimonio de otras presuntas víctimas. “Los muchachos tienen vergüenza de hablar y admitir lo que pasó”, dice uno de los investigadores. La evidencia asciende a por lo menos 50 mensajes y llamadas telefónicas. Por medio de estas conversaciones, queda evidencia de que el traficante de drogas se puso en contacto con los niños, y que el sacerdote tenía registrado los números de teléfonos de los niños, así mismo el hecho de que les pagaba con 50€ en cocaína para tener relaciones sexuales.

“Nos hicieron escuchar a ese hombre diciendo cosas terribles sobre nuestros hijos. Cosas tan terribles que no puedo repetir”, dijo un padre de uno de los chicos. Los investigadores también examinaron tres computadoras confiscadas, una de éstas, correspondía al sacerdote acusado de buscar víctimas a través de los chat de las redes sociales.

Seppia está encerrado en una celda de aislamiento en una cárcel de Génova. Sin embargo, la investigación sigue en curso.

Fuente: time.com

*This post is in partnership with Worldcrunch, a new global news site that translates stories of note in foreign languages into English and Spanish
. The article below was originally published in the leading Italian daily 
La Stampa.

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