Carta abierta al procurador Murillo Karam sobre el caso Wallace

Los Ángeles, California, 25 de julio de 2014

Jesús Murillo Karam

Procurador de la República

Me dirijo a usted en su calidad de responsable de garantizar el cumplimiento de la ley y la representación social en la persecución de los delitos en México, lo que conocemos como procuración de justicia; y que sin embargo son tareas que no se han cumplido cabalmente, ni ahora ni con sus antecesores en el denominado Caso Wallace.

El pasado 13 de julio de 2014, el activista, Giel Meza, de la organización no gubernamental  Gente de México por la Democracia, fue detenido arbitrariamente y encañonado con armas largas, bajo la falsedad de una orden de aprehensión, por cuatro agentes de la Subprocuraduría Especializada de Investigación en Delincuencia Organizada.

Una vez en la SEIDO, se le especificó que estaba en calidad de “testigo” debido a una denuncia iniciada por María Isabel Miranda Torres o Isabel Miranda de Wallace. Y durante cinco horas, fue interrogado sobre los reportajes de investigación que he publicado en Los Ángeles Press, medio digital basado en Los Ángeles, California. Se le insistió entre otros asuntos, si él había “filtrado” los elementos probatorios de la fabricación del secuestro y homicidio de Hugo Alberto Wallace Miranda, específicamente documentos oficiales de la doble identidad de esta persona en cuestión.

Quiero manifestar públicamente mi total disposición a proveer las evidencias, documentos completos, testimonios y análisis de expertos con los que he sustentado mi trabajo, con el único propósito de facilitar las tareas de procuración de justicia a su cargo, y resarcir los derechos de quienes han sido víctimas de tortura, acoso y humillación sexual por parte de funcionarios de la SEIDO, que han actuado bajo órdenes de María Isabel Miranda Torres.

Un doble propósito en esta misiva, además de proveer el material de mi investigación periodística, que incluye la presentación de testigos que confirman haber visto y estado con Hugo Alberto Wallace Miranda después de la fecha de su supuesta muerte, tanto en la Ciudad de México como en Acapulco, es evitar que agentes ministeriales –y demás personal a su cargo– sigan cometiendo violaciones de derechos humanos, como lo han hecho con el activista Giel Meza, y con cada uno de los implicados en el caso Wallace, así como con sus familiares, porque ya hay pérdidas fatales.

Isabel Miranda Torres, con profunda vocación sádica, ha pretendido que sus víctimas torturadas se dejen llevar en silencio hasta su invisibilidad sin protestar, que renuncien a sus derechos más sagrados como el de la presunción de inocencia y la libertad, y se abandonen hasta el punto de dejar de afirmar su existencia.

Usted bien sabe que serán vanos todos los esfuerzos de su administración por una justicia expedita y eficiente en México, mientras el caso más paradigmático de corrupción y crueldad como es el de la simulación del secuestro y homicidio de Wallace, fabricado por su propia madre, siga impune.

Guadalupe Lizárraga

Periodista independiente

Los Ángeles Press

@gpelizarraga

4 thoughts on “Carta abierta al procurador Murillo Karam sobre el caso Wallace

  1. El caso Wallace es una historia falsa, creada desde el gobierno de Calderón para ir silenciando a los verdaderos activistas. Se le creó un foro en todos los medios nacionales con ayuda del gobierno, bajo la supuesta figura de víctima y de ahí, crear un supuesto líder social que acaparó los medios.

    El hijo, nunca fue secuestrado, no sólo se le ha visto en Acapulco, También en Jalisco.

    Es una historia que genera asco por las graves consecuencias sociales para todos los mexicanos. Genera desprecio, por el uso brutal de los sistemas de seguridad y justicia en menoscabo de los derechos humanos de todos, no sólo de los acusados.

    Isabel Miranda de Wallace, es un ser enfermo, corrupto, criminal, que goza de la protección de instituciones tan enfermas y trastornadas como ella.

    Cualquiera que tenga acceso al expediente, sin ser conocedor del derecho, comprende de inmediato que el caso es una gran farsa, que no hay indicios ni de secuestro ni de negociaciones de rescate y mucho menos de homicidio, sin embargo, hay presos torturados, es decir, tenemos delincuentes pero no delito.

  2. EN PGR HAY UNA DENUNCIA CONTRA WALLACE, FUE PRESENTADA POR PERIODISTAS MEXICANOS Y FRANCESES POR AMENAZAS EN SU CONTRA Y SEÑALAN COMO AUTOR DE LAS AMENAZAS A ESA MUJER, SÓLO EN MÉXICO SE PUEDEN ESCRIBIR ESTE TIPO HISTORIAS, LLENAS HASTA EL COLMO DE CORRUPCIÓN Y COMPLICIDADES.
    MÉXICO ESTÁ SUMIDO EN UNA DECADENCIA INSTITUCIONAL Y SOCIAL QUE NO PARECE TENER FIN.

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