Chiapas, el contra-informe ciudadano

comisionsergio
Ciudadanos firman para pedir a la ONU la creación de la Comisión de Justicia y Verdad en México.

Sergio O. Saldaña Zorrilla

El pasado 1 de diciembre, distintos representantes de la sociedad civil chiapaneca rendimos el Primer Informe Ciudadano, el cual es, en esencia, una contestación a los informes del actual gobernador Manuel Velasco Coello, electo en 2012 por la coalición de partidos PRI-PVEM-PANAL. Para rendir este contra-informe, nos reunimos desde las 17 horas en el Parque Bicentenario de la capital de estado, Tuxtla Gutiérrez. Convocamos a la ciudadanía a través de redes sociales. Este informe, obviamente simbólico, envió varios mensajes de la ciudadanía chiapaneca al sistema político estatal, entre ellos:

  1. La ciudadanía chiapaneca externó su desconocimiento a la legitimidad de los diputados locales, de los diputados federales y de los presidentes municipales del estado, pues tomaron el poder por medio de un gravísimo fraude electoral en las pasadas elecciones de 2015;
  2. Este Informe Ciudadano representó el desplazamiento de facto de los legisladores de oposición chiapanecos. La oposición partidista chiapaneca no es real, sino una farsa, pues desde los procesos de selección interna de los partidos ha estado presente la mano del actual Gobernador Manuel Velasco Coello, lo que los convierte en sus empleados con curul. Por ello, estos no pueden y no quieren representar las posturas de los ciudadanos chiapanecos que vivimos la debacle económica del estado;
  3. La ciudadanía necesita elevar su voz y hacer valer su voluntad, así haya que recurrir a la improvisación de un Ágora, que es en lo que convertimos al Parque Bicentenario de Tuxtla Gutiérrez aquella tarde.

Qué pena que por no tener representación democrática tengamos que organizarnos en las calles. Qué pena que los chiapanecos estemos pagando los sueldos de diputados, de sus asesores, de toda una burocracia parlamentaria y de elevadísimos gastos de administración tanto del Congreso Local chiapaneco como de nuestra parte proporcional del Congreso de la Unión, para en contraparte recibir tan sólo la representación de un parlamento falso. Qué pena que disponiendo los chiapanecos de un apoteósico recinto legislativo en la capital del estado, hayamos tenido los ciudadanos que reunirnos a la intemperie en un parque, sólo porque unos usurpadores están sentados en las curules que le corresponden al pueblo de Chiapas. Qué pena que los legisladores y los representantes de los partidos de una supuesta oposición, se limiten a cuidar sus intereses, a no friccionarse con el gobernador ni con el presidente de la república. Qué pena que los supuestos legisladores callen como cómplices ante esta descarada corrupción gubernamental.

Por eso, decidí aprovechar mi columna de esta semana para reproducir la parte del Informe Ciudadano que me tocó escribir: materia económica; misma que cito íntegra a continuación:

“La economía del estado de Chiapas está cada día más débil y este 2016 se ha debilitado aún más. Las decisiones en materia económica carecen de una planeación seria en el estado. Los documentos de planeación carecen de un análisis económico que sustente acción alguna. Por ello las decisiones que toman suelen ser tan inconsistentes. ¿Por qué tanta ineficiencia?

La falta de profesionalismo por parte del gabinete económico en el estado de Chiapas también es notoria. En especial, existe una vergonzosa improvisación por parte de los secretarios y subsecretarios de finanzas y de economía del estado, lo cual demuestran día a día cuando vemos que la distribución del presupuesto del estado carece de la más mínima articulación con modelo de desarrollo alguno. ¿Por qué tanta ineptitud?

Si la estructura productiva chiapaneca es predominantemente agropecuaria, ¿por qué entonces no vemos grandes inversiones en infraestructura agropecuaria? ¿Dónde están los esquemas de apoyo a las cadenas productivas? ¿Dónde están las inversiones para proveer de insumos al campesinado chiapaneco? Sólo nos engañan con una simulación de entrega de semillas y fertilizantes con fines meramente propagandísticos y de promoción mañosa de los políticos corruptos predilectos de este gobierno. También nos estafaron a los chiapanecos con la reciente construcción de un lienzo charro, que en nada contribuye a nuestra economía y sólo confirma nuestra opinión de que este es el gobierno de las ocurrencias.

Si las selvas, bosques, ríos y montañas de Chiapas habían sido siempre nuestra razón de orgullo, ¿Por qué no existe un aprovechamiento sustentable de nuestros recursos? En vez de ello, bajo la protección de este gobierno, vemos tristemente cómo un puñado de criminales saquean impunemente todos nuestros recursos: talan clandestinamente, explotan minas a cielo abierto degradando suelos y contaminando mantos acuíferos y devastan grandes extensiones de bosques para abrir fraccionamientos propiedad de parientes y amigos del gobierno. ¿Por qué tanta corrupción?

Si la deuda heredada por el ex gobernador Juan Sabines Guerrero sigue haciendo inmanejable las finanzas públicas de la actual administración, ¿hasta cuándo piensan sostener su pacto de impunidad con esos delincuentes? Hasta hoy, siguen siendo sus cómplices.

Si uno de nuestros principales problemas de desarrollo económico en Chiapas ha sido siempre la falta de industrialización ¿por qué el gobierno del estado no estimula la adopción de nuevas tecnologías? ¿Por qué no existe una articulación entre nuestros jóvenes formados en los institutos tecnológicos y los sectores económicos del estado? ¿Cuándo logrará este gobierno atraer inversiones directas? ¿Por qué la gente talentosa del estado tiene que emigrar para poder aplicar sus conocimientos? ¿Por qué tanta mediocridad?”

Concluyo advirtiendo que en este momento están puestas todas las condiciones para que en 2018 se repitan las mismas violaciones a la democracia en Chiapas, creando un círculo vicioso de mayor corrupción, mayor pobreza, mayor autoritarismo y menos democracia. Los órganos electorales locales siguen en manos del Gobernador; las dirigencias de la mayoría de partidos políticos en el estado siguen en manos del Gobernador; el asistencialismo social sigue dándose perversamente por parte de los funcionarios del gobierno del estado y de la federación –con la que el gobierno estatal sostiene un cínico pacto de impunidad. Sin embargo, de la ciudadanía depende que rompamos con estas penosas condiciones, y así lo haremos.

@SergioSaldanaZ

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *