Comandante Nestora está viva y no fue torturada: su hija en México

Familia y amigos de Nestora Salgado en Seattle piden al gobierno de EEUU intervenga en su rescate. Foto: Griselda Rodríguez/LA Press
Familia y amigos de Nestora Salgado en Seattle piden al gobierno de EEUU intervenga en su rescate. Foto: Griselda Rodríguez/LA Press

Por Guadalupe Lizárraga

TEPIC, Nayart/LOS ANGELES, California.- ‘Después de siete días de no saber nada de Nestora Salgado, desde que la detuvieron las fuerzas castrenses en Olinalá, está viva y al parecer no fue torturada físicamente. “Su rostro está limpio, no se le ven moretones, pero está quebrada psicológicamente, por la gran injusticia que está viviendo, nunca la había visto así”, señaló Saira Rodríguez, hija de la Comandante Nestora , la mujer que organizó la Policía comunitaria de Olinalá, recluida contra derecho en el penal El Rincón de Tepic, Nayarit, México, el pasado 21 de agosto.

Después de insistir Saira Rodríguez para que interviniera la Embajada de Estados Unidos en México, el gobierno mexicano permitió que visitara a su madre en el penal y la viera a través del locutorio de los internos. Rodríguez dijo a Los Ángeles Press que cuando arrestaron a su madre, no la dejaron decir que era ciudadana estadounidense, ni le dejaron usar sus documentos de identificación. No le permitieron hacer ninguna llamada, y la obligaron a firmar un documento que desconoce el contenido, pero que supone ella era una declaración de culpabilidad por los cargos que le imputan de secuestro y tortura por denunciar a las autoridades locales sus vínculos de narcotráfico.

Cuenta Rodríguez que su madre, con la voz quebrada y con la desesperanza en la mirada, narró los hechos. Primero la detuvieron arbitrariamente unos veinte militares, en quince vehículos y luego se la llevó la Marina en dos vehículos oficiales. El día que se la llevaron de Olinalá a Chilpancingo, durante cuatro o cinco horas, no la dejaron ir al baño.

“Dijo que todo fue muy rápido, señala la hija, y allí en Chilpacingo, la Marina la subió de prisa a un helicóptero para llevarla a Acapulco”. También dijo que no la dejaron declarar, y en la Procuraduría General de la República (PGR) la obligaron a firmar un documento que no le permitieron leer ni tampoco le dijeron de qué se trataba. De Acapulco la trasladaron a Tepic, Nayarit, al penal de máxima seguridad, donde estuvo incomunicada durante siete días con su familia.

Saira Rodríguez dijo a Los Ángeles Press que la Marina le robó sus pertenencias, porque al solicitarlas en la PGR, los funcionarios le dijeron que la Marina no había reportado ninguna pertenencia personal.

Rodríguez hizo un recuento del robo de los militares: su bolso en el que traía su celular, documentos de la Policía comunitaria, 15 mil pesos que acaba de recaudar por la venta de gas LP para los gastos de coordinación y la policía, una cámara digital, sus anillos de matrimonio de y varias alhajas de oro de 14 kilates.

También la hija de la Comandante Nestora de Olinalá, dijo que si algo le pasaba a su familia o a ella misma por buscar justicia a su madre responsabilizaba a las autoridades mexicanas:

 “Si algo me llega a pasar en camino a ver a mi mamá, hago responsable a Eusebio González (El alcalde), Omar Jiménez (el secretario), Armando Patrón Jiménez (el síndico) y a la Marina Armada de México, al gobernador del Estado Ángel Aguirre y Enrique Pena Nieto, porque las fuerzas armadas responden bajo sus órdenes. Tengo miedo por mí y por mis hijos y mis demás familiares de cualquier represalia por decir la verdad d elo que pasa en Olinalá”.

Nestora Salgado tiene nacionalidad estadounidense y ha trabajado en el desarrollo de la comunidad desde hace cuatro años. Organizó la Policía comunitaria de Olinalá como forma de protección y seguridad contra la delincuencia organizada. Sus denuncias sobre los vínculos de narcotráfico del alcalde del PRI, Eusebio González, su secretario Omar Jiménez y el síndico Armando Patrón Jiménez, son el motivo por los que se dio la detención arbitraria y la privación de su libertad contra derecho.

Su familia lo considera un secuestro de Estado, con el que las autoridades federales están protegiendo a narcotraficantes.

Guadalupe Lizárraga

Periodista independiente. Fundadora de Los Ángeles Press, servicio digital de noticias en español en Estados Unidos sobre derechos humanos, género, política y democracia. Autora de las investigaciones en formato de libro Desaparecidas de la morgue (Editorial Casa Fuerte, 2017) y El falso caso Wallace (Casa Fuerte, 2018) ambos distribuidos por Amazon.com

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