García Luna, Snowden y la Vigilancia Permanente

“Las herramientas del poder nunca servirán para desmantelarlo”
Marta Peirano

Tomás Borges

Cuando George Orwell nos advertía en su narrativa distópica de “1984”, sobre los peligros de la vigilancia permanente por parte de los gobiernos, se hablaba de un futuro que no sólo nos alcanzó, sino que ya sin duda nos rebasó.

Edward Snowden en su libro “Vigilancia permanente” (Planeta, 2019), nos cuenta cómo todos los humanos tenemos algo de voyerista, como nos gusta espiar o stalkear las conversaciones ajenas, y más sí son de nuestra pareja.

Pese a que todos tenemos algo de fisgones, Snowden nos alerta sobre el peligro del espionaje de las agencias gubernamentales quienes, con un simple teclado, pueden husmear sobre nuestros gustos y preferencias, al grado que las máquinas y software ya superan al hombre, su creador en el arte de detectar patrones, y en base de algoritmos, predecir nuestras acciones en la red.

Snowden nos cuenta como las dos décadas posteriores al 11-S, “han sido una letanía de destrucción estadounidense, con la promulgación de políticas secretas, leyes secretas, tribunales secretos y guerras secretas”, todo en aras de un interés nacional, que no es sino al más puro estilo marxista, el interés de la clase gobernante.

Gracias a los algoritmos y programas, las agencias y gobiernos ya pueden saber tus secretos más íntimos (como que páginas pornográficas visitas y con qué frecuencia), ya que cuando navegamos en internet, lo hacemos a sabiendas de que lo que expresamos, no lo estamos haciendo cara a cara, sino en la intimidad de nuestro hogar, aunque algunas veces utilizamos seudónimos o avatares, que nos dan un halo de anonimato, para nuestros seguidores o detractores en las redes sociales, más no para los programas de los gobiernos, que en la nube graban hasta el más mínimo desliz en el teclado.

En las redes sociales, decimos lo que queremos, rayando en el insulto y lo insulso, sin saber que los gobiernos pueden usar hasta lo que borramos en la web (lo cual jamás desaparece en realidad) en nuestra contra, cuando para los gobiernos nos convirtamos en objetivos prioritarios.

Los rastros que dejamos en nuestras navegaciones, son gracias a nuestros metadatos, que “pueden decirle a quien nos vigila prácticamente todo lo que quiera o necesite saber de nosotros, salvo lo que está pasando de verdad en nuestra cabeza” (Snowden, Op.Cit).

Sí Snowden nos advierte de los peligros de la vigilancia de los gobiernos, quienes so pretexto de velar por el interés nacional atentan contra nuestra privacidad y libertad, Marta Peirano nos advierte del peligro de la manipulación no sólo de los gobiernos, sino de las grandes corporaciones, como Facebook, Amazon y Google, quienes son los que dirigen y conocen nuestros gustos y preferencias.

En su libro “El enemigo conoce el sistema” (Debate, 2019), la investigadora ibérica nos cuenta cómo funciona un sistema donde las “Fake News”, “diseñadas para indignar”, hacen que la ficción sea más lucrativa que la verdad y que la falsedad sea la ironía de las redes sociales, haciendo que corporativos como Cambridge Analytica (la cual utilizaba los datos de Facebook para segmentar a la población, manipulaban al electorado en beneficio de la campaña de Peña Nieto en el caso mexicano), logren cambiar el curso de las elecciones, como también sucedió en Estados Unidos con Donald Trump.

No hay que olvidar que las emociones están más que latentes en las redes sociales, y “la ira, el odio y la venganza son emociones que producen engagement, la levadura que hace crecer la viralidad” (Peirano, Op.Cit.), lo cual lo saben los gobiernos y la oposición, quienes crean colectivos como Tumbaburros que sólo buscan magnificar los errores de la actual administración, sabedores de que en la guerra, como en el amor, todo se vale.

Sirva lo anterior como preludio para ver el peligro no sólo de las instituciones y corporaciones sino de personas como Genaro García Luna, logren acumular poder, haciendo que su presencia sea como un cáncer, lo que nos llevaría al debate de ver hasta qué punto es importante que los titulares de las agencias de espionaje, tengan tanta autonomía y opacidad, como para que ellos y sus acólitos, se crean más que indispensables.

Casos como el de García Luna sobran en los anaqueles de la historia, viniéndome a la memoria el de Félix Dzerzhinski, quien en la Rusia revolucionaria, so pretexto de identificar a los saboteadores del gobierno de los soviets, creo la temible Checa, la cual devengó en la terrible KGB.

También está el caso de Joseph Fouché, el francés que sobrevivió todos los regímenes existentes tras la revolución francesa, y quien bajo el gobierno de Napoleón estableció un sistema de espionaje eficaz, la Sureté Générale, la cual promulgaba que “Un líder tiene el derecho de ser golpeado, pero jamás sorprendido”, teniendo en su nómina a todos los delincuentes y prostitutas de Francia, principio que rigen la norma de todos los gobiernos en la actualidad.

En el caso de Genaro García Luna, quien logró acumular tanto poder, como para quitarse de encima a sus rivales políticos y detractores, al enlodarlos como al Comisario Herrera Valles o realizar montajes como el que realizo con la llamada Banda del Zodiaco, hasta televisivos como la serie El Equipo, donde buscó darle un lustre de ética y heroísmo a la Policía Federal (PF), ponen en manifiesto el peligro no sólo de los gobiernos y de las agencias, sino de los personajes encargados por velar por la seguridad, que utilizan los mecanismos que les dota el Estado, para su propio beneficio y enriquecimiento.

En el caso de García Luna, además de dejar una estela de muerte y corrupción, dejo en áreas estratégicas a su gente de confianza, quienes operan como células durmientes, en espera de instrucciones, y quienes son los instigadores de las protestas de Federales desafectos a su incorporación a la Guardia Nacional.

Gente anquilosada como Maribel Cervantes Guerrero, exComisionada y cercana a García Luna en el Estado de México, una de las entidades con mayor número de feminicidios en el país, o Puebla, donde estuvo Facundo Rosas Rosas, en cuya gestión el fenómeno del huachicoleo creció de una manera exponencial, personajes citados, por ser los más representativos, aunque me atrevo a afirmar, sin temor a equivocarme, que no existe ninguna institución relacionada con la seguridad o el espionaje, que no tenga a una persona ligada a García Luna.

Es por lo anterior, que se deben de crear los mecanismos institucionales y legales para que los encargados de la seguridad nacional y de las políticas policiales, no sirvan a un partido o personaje, sino a un país y que al igual que los titulares del INE y de la CNDH , sean propuesto por el senado y bajo el escrutinio público, para evitar que personajes siniestros como García Luna, que de ser un funcionario honesto, al ver el poder que tenía bajo sus manos, termino devorado por el monstro de la corrupción y la impunidad.

García Luna llegó a tener tanto poder, que llegó a integrar organizaciones civiles a modo, como SOS Alto al secuestro (de la ya tan cuestionada Isabel Miranda) y Ciudadanos por una causa común (de María Elena Morera Mitre, vinculada con García Luna, quien incluso metió a laborar a un familiar de ella a la Policía Federal), las cuales además de recibir prebendas del otrora secretario, validaban las acciones de éste, a tal grado que Morera Mitre llegó a ser tildada como la “Madrina de los AFI”.

La corrupción y la opacidad con la que se manejaba Genaro, quien incluso impedía que se abrieran expedientes y se indagaran sus acciones por ser considerados como de Interés Nacional, crearon un Frankenstein, que cuando empezaron los cuestionamientos en torno al secretario al terminar la administración de su protector, Felipe Calderón, tuvo un exilio dorado en Miami, Florida, donde siguió operando en el gobierno de Peña Nieto y en los estados donde tiene incrustada a su gente, quienes todavía le informaban al exsecretario.

Con su empresa GLAC, Genaro quiso emular a Cambridge Analytica y seguir vendiendo asesorías y panoramas por medio de un algoritmo de “su invención”, que hacía análisis predictivos, similar a los que tienen a su servicio las empresas Google y Youtube para saber tus gustos y preferencias.

La megalomanía del secretario es tal que registró el algoritmo como algo innovador, cuando ya empresas como las antes citadas lo utilizan, sólo que el gigante Amazon lo tiene al servicio del Pentágono por 10 años, y García Luna el suyo lo tenía al servicio de sus clientes, que requerían de sus servicios de consultoría, lo que infiere que seguía manipulando la seguridad pública con los resultados por todos conocidos, lo que reafirma la idea de que la seguridad es un negocio, como lo he manifestado entregas anteriores.

Cabe destacar que la empresa y los insumos fueron creados con dinero del erario que el secretario desvió de acuerdo a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), la cual está indagando las transacciones millonarias que se le dieron al exsecretario aún en tiempos de Enrique Peña Nieto, quien incluso llegó a cobijar a los funcionarios ligados con García Luna, quienes muchos siguen teniendo gente e intereses en los aparatos de seguridad y justicia de la nación.

La caja de Pandora se abrió y el hedor comienza a contaminar a muchas personas que antes presumían su cercanía, como el exComisionado Ardelio Vargas Fosado y ex titular de Seguridad Pública en Puebla, quien lo llegó a tildar de “Cuate”.

En espera de que se haga justicia y que todos los premios y canonjías que otorgó el defenestrado, se revalúen, y que todos los casos de personas tildadas de narcos y secuestradores, vuelvan a revisarse y verificar que las detenciones que García Luna y compañía, vendían como tiburones, no sólo eran charales, sino en su mayoría inocentes, los cuales, en complicidad con Marisela Morales, utilizaban la SIEDO para enlodar y encerrar inocentes desafectos al régimen.

Pese a que Felipe Calderón hoy declare desconocimiento y los encumbrados de entonces apelen a vendettas políticas, les recuerdo la frase de Desmond Tutu, quien dijo; “Si permaneces neutral en una situación injusta entonces estás del lado del opresor”, concluyendo con la frase de un maestro, que llegó a decir “La verdad os hará libres” y hoy la verdad, pese a ser algo asintótico, está comenzando a brillar, después de una noche oscura y larga, plagada de injusticias.

@borgestom

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2 thoughts on “García Luna, Snowden y la Vigilancia Permanente

  1. lastima que esto no se divulgue o se de a saber en mexico empesando por la fam rothschild,george soros. hace dos años entrevistaro a george soros y le preguntaron que porque hay guerras en todo el mundo y en mexico no, y el contesto porque en mexico esta el narco trafico lo cual ya es obsoleto por eso en mexico esta pasando lo que se esta descubriendo con los corruptos pero que traeran entre manos los del nuevo orden mundial ya que el papa ya lo dijo hace unos que hay que reformar el nuevo orden mundial hacernos mas borregos,desmonetisasion etc y no le sigo gracias y compartido

  2. casualidad que ahora quieren evangelizar a toda latino america ejemplo bolivia que descaro amlo que anuque estoy a favor de el saca de onda que derrepente diga viva la fraternidad universal y con abrazo masonico y desmonetizar como esta sucediendo en zuezia que onda que esta dando entender

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