Lo que no callaron los mexicanos en Washington

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Por Francisco Ramírez

WASHINGTON, DC.-El Frente Ayotzinapa USA recién integrado por varias organizaciones no gubernamentales de Estados Unidos en solidaridad con las familias de los 43 estudiantes víctimas de desaparición forzada en Guerrero México, y junto con el apoyo de USTIRED2 y SOA Watch, convocó a la manifestación en contra del gobierno mexicano que dirige Enrique Peña Nieto, a propósito de su visita a la Casa Blanca, el pasado 6 de enero,  donde se reunió con el presidente Barak Obama.

Ni el frío, la nieve o la lluvia pudieron desanimar al grupo de activistas que manifestaron su rabia y coraje contra las injustas medidas criminales de ambos mandatarios respecto al supuesto combate al narcotráfico en México. A tempranas horas de la madrugada se veía llegar a los integrantes de los colectivos de diferentes ciudades de la Unión americana como Chicago, Los Angeles, Washington, Seattle, Nueva York, New Jersey, Philadelfia, Carolina del Norte, Riverside, Dallas, Houston, Connecticut, Oxnard, Portland, Sacramento y San Diego.

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Entre los activistas, destacó José Luis Ávila Báez, esposo de la comandante Nestora Salgado García, presa con falsos cargos de secuestro construidos por el exprocurador de Guerrero Iñaki Blanco desde agosto de 2013. La líder comunitaria fue exonerada de cargos pon juez federal y fue probada su inocencia, sin embargo no ha sido liberada de la prisión federal en Tepic, Nayarit.  También destacó entre los manifestantes José Sandoval, responsable en California de la campaña por la liberación del autodefensa michoacano José Manuel Mireles quien enfrentaba a los grupos narcotraficantes tolerados por el gobierno Michoacán.

La líder comunitaria Nestora Salgado aun presa, pese a su probada inocencia y dictamen de libertad por un juez federal. Foto: Francisco Ramírez
La líder comunitaria Nestora Salgado aun presa, pese a su probada inocencia y dictamen de libertad por un juez federal. Foto: Francisco Ramírez

Los activistas iban armados con carteles, mantas y consignas que reclamaban justicia en el caso de Ayotzinapa y libertad para los presos políticos. Se plantaron frente a la Casa Blanca donde gritaron sus consignas y exigieron cumplimiento a sus demandas, entre éstas, en el alto total a la ayuda financiera que el gobierno de Estados Unidos da al gobierno mexicano desde el 2008, para el supuesto combate al narcotráfico y que ha sido la excusa para violar los derechos humanos de opositores políticos y líderes indígenas, como ha sido con los programas Rápido y furioso y el Plan Mérida.

Por la liberación del autodefensa michoacano José Manuel Mireles. Foto: Francisco Ramírez
Por la liberación del autodefensa michoacano José Manuel Mireles. Foto: Francisco Ramírez

Otras de las denuncias que se hicieron ante los medios de comunicación y las redes sociales fue la represión que vive el pueblo mexicano, entre las más dramáticas, Ayotzinapa y las comunidades indígenas donde sus líderes son asesinados, encarcelados, o secuestrados, permitiendo el saqueo y la explotación discrecional de los recursos naturales del país a transnacionales canadienses y extranjeras.

Llamó la atención la seguridad extrema y la custodia de Peña Nieto al abordar su vehículo blindado, incluso se vieron francotiradores en la azotea de la Casa Blanca, en el momento de las protestas cuando el mandatario mexicano salió del recinto gubernamental. Peña Nieto, en respuesta a los manifestantes, saludó con una sonrisa burlona mientras los manifestantes le gritaban: “¡Asesino! ¡Asesino!”.

Frente a la Casa Blanca, Enrique Peña Nieto fue enfrentado por los manifestantes. Foto: Francisco Ramírez
Frente a la Casa Blanca, Enrique Peña Nieto fue enfrentado por los manifestantes. Foto: Francisco Ramírez

Algunos de los manifestantes comentaron que habían conducido su auto durante 40 horas para llegar a tiempo a la visita de Peña Nieto a la Casa Blanca. El ambiente que se respiraba era de indignación con el mandatario y de solidaridad con el pueblo mexicano.

Una de las preguntas a los manifestantes fue: “¿Por qué vienes?”. Y la respuesta de un joven fue: “porque vengo a defender mi futuro”.

Los testimonios versaron entre lágrimas de impotencia y algarabía al momento en que Peña Nieto hizo la señal de saludo con la mano mientras esbozaba una sonrisa. Para algunos de los manifestantes la acción fue catalogada como un éxito porque el mandatario fue exhibido como uno de los peores gobernantes que ha tenido el país, mientras que para otros manifestantes fue percibido como el colmo del cinismo gubernamental.

Por último, se convocó a una reunión nacional en donde todos los grupos y colectivos que integran el Frente Ayotinapa USA en las diferentes ciudades de Estados Unidos, acordarán las medidas de presión social impulsadas por los mexicanos en el extranjero.

Mexicanos en la lucha desde Estados Unidos. Foto: Francisco Ramírez
Mexicanos en la lucha desde Estados Unidos. Foto: Francisco Ramírez

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