“Mi hijo fue un daño colateral”

Por Guadalupe Lizárraga

LOS ÁNGELES.- Alejandro Esteban Montañez tenía diez días de haber llegado a la ciudad de Chihuahua cuando lo acribillaron. Fue el 18 de abril de 2011. Abogado de profesión, con 31 años de edad, estaba a punto de casarse con una joven de Oaxaca. Había llevado una vida de éxitos, cuenta su madre, Teresa Sánchez. La universidad, el deporte, su profesión: “Un hombre bueno, inteligente y bien educado”. Construía lo que sería su nuevo hogar en esa ciudad. Ese día tenía una cita para un nuevo empleo.

Iba acompañado de un joven albañil y estudiante de preparatoria, Javier Morales Franco, de 18 años, quien trabajaba en la construcción de su casa. Alejandro lo llevaba a su domicilio, donde vivía con su madre Lucía Morales Franco. Los sorprendieron dos camionetas disparando indiscriminadamente con armas de alto poder. En esa misma avenida han asesinado a otras 13 personas en diferentes fechas del mismo año. Teresa, la madre de Alejandro, reclamó justicia para su hijo, porque no hay ningún responsable de esos asesinatos, y envió una carta al presidente Felipe Calderón. Pero los funcionarios de la dependencia de gobierno,  sólo le dijeron que su hijo era un “daño colateral”. Calderón, hasta ahora, no ha respondido su carta.

C. Felipe Calderón
C. José Francisco Blake
C. Marisela Morales

A la opinión pública:

“El día 18 de abril, mi hijo Alejandro Montañez Sánchez, de 31 años de edad, fue asesinado en la ciudad de Chihuahua, Chih. Un joven profesionista, limpio, buen hijo, con un futuro prometedor por delante, sucumbió ante el ataque de un grupo armado que cortó de tajo su vida  y, como madre, me sumergió en el más triste de los dolores y en la más lacerante impotencia.

¿Qué hacer ante esta violencia que cada día llena más hogares de dolor; que cada vez riega las calles con sangre inocente y no de los criminales que se disputan la supremacía de las “plazas”, ante la mirada de complicidad de las policías y gobiernos locales?

México vive hoy un estado de guerra. La batalla emprendida en contra del crimen organizado parece ser más obsesión personal de la oligarquía en el poder, que de una verdadera lucha por restablecer el Estado de Derecho y la legalidad. Los sicarios se han volcado en contra de inocentes, algo inimaginable siquiera, en las mafias criminales de antaño. Se han exterminado familias completas. Niños han sucumbido ante las armas de alto poder, y hay en la sociedad mexicana un terror cerval a denunciar, porque existe la sospecha de la colusión de los criminales con las mismas autoridades. Nos quedamos callados, ahogándonos en el dolor de la pérdida de nuestros seres queridos, y en la impotencia de no poder luchar en contra de esta escalada impune, en donde los casi cuarenta mil muertos en esta guerra infame, sólo forman parte de estadísticas.

He sido una mujer que ha sacado adelante a sus hijos, trabajando a brazo partido; sin desmayo ni tregua. Les di a mis hijos –eran dos, ahora sólo me queda uno– la oportunidad de ser gente de bien, profesionistas responsables y honestos. Pero hoy, un grupo de criminales que pueden pasear por doquiera su cobardía y sin que nadie llame a cuentas, me ha arrancado algo de mí misma.

Contra natura di a mi hijo sepultura. ¿Es esto acaso lo que tanto anhelamos los mexicanos, que los padres entierren a sus hijos y que vidas que apenas florecen, tengan que extinguirse en el ocaso de la impunidad y la violencia criminal? ¿Es éste el México que enseñamos a amar a nuestros hijos, el de las balaceras, las ejecuciones, las cabezas cercenadas y el terror, que han impuesto los capos, los sicarios, los mercenarios, que cada día dice el gobierno está exterminando, cuando todo mundo sabe que el índice de criminalidad crece más?

El mejor homenaje que le puedo hacer a Alejandro es elevar mi voz. Sé que predico en el desierto, que mi voz sonará hueca ante la abulia y sordera gubernamental, y aún ante la indolencia de la misma sociedad civil. Ha sido nuestra cobardía lo que ha hecho el caldo de cultivo para este clima de impunidad; ha sido el silencio de muchas madres, lo que ha permitido que día a día, noche a noche, sean asesinados por todo el país, cientos y cientos de jóvenes. ¡Ya basta!, basta de tanta sangre. ¡Ya basta!, de tanta violencia infame, que en su ambición de más poder, han instrumentado los capos de la droga, y las autoridades que les siguen el juego.

El mejor homenaje a nuestros hijos es pedir justicia; exigir al gobierno que tiene la obligación de mantener el Estado de Derecho, a dar respuesta a cada una de las madres que hoy y siempre habremos de llorar a nuestros hijos muertos, y que con su sangre inocente han abonado este país de ignominia.”

 

ATENTAMENTE

María Teresa Sánchez Wolf,

Oaxaca, Oaxaca.

 

 

 

10 thoughts on ““Mi hijo fue un daño colateral”

  1. Elocuentemente la Srs. Sanchez reclama justicia, solo para enfrentarse ante la soberbia de los funcionarios del gobierno, que cada dia nos ofende mas. Si tuvieran conciencia y compromiso fuera diferente. Bravo a los reporteros(as) que iluminan los secretos del mal gobierno, y que nos informan sobre los hechos, para ponder planear nuestra respuesta/accion.

  2. hay muchas cosas en chihuahua que la gente no sabe, pero el gobierno del estado es resposable de la seguridad de sus habitantes de eso no me queda duda, con mucha tristeza me toca recordar lo vivido con mi hermana, en esa ciudad donde se contruyen puentes de concreto pero no saben construir puentes de paz,seguridad,trabajo y esperanza,es una pena ver un pueblo como el de chihuahua que en otros tiempos fuera cuna de la revolucion mexicana gente que en otros tiempos no se dejaba del gobierno y ahora son totalmente indiferentes o cobardes,ante el embate de un monton de bastardos que asesinan sin ton ni son,y son indiferentes ante un gobierno local y un federal que demuestran , uno su complicidad con los criminales y el otro su total indiferencia ante hechos que se deverian de castigar,yo no pido justicia,yo pido denme las facilidades de una venganza justa, ojo por ojo ……. a veces no hay otra manera de resover las cosas.yo quiero la cabeza de esos malnacidos pero la cortaria yo. este tema cada vez que lo toco o lo recuerdo me da el mismo sentimiento. YA BASTA

  3. Muchas Gracias Guadalupe por la publicación es indignante lo que nos está pasando a los Mexicanos yo hubiera dado mi vida por no pasar esto, mi vida me la cambiaron terriblemente agradezco que haya personas preocupadas por nosotros, solo pido a los Mexicanos razonar muy bien el voto no sea que llegue otro igual no quiero que les pase a mas madres, no es matandolos como pagarian esto y hay grandes responsables los que dispararon el gatillo si lo son pero los peores despachan en los pinos y en oficinas estatales de gobierno habria que ver detras de cada narco que funcionarios hay es como la mala hierva debemos acabarla de raiz.

    Y YA BASTA

  4. Es definitivamente grave que la política de seguridad sea solamente de palabras, En Ciudad Juarez por ejemplo presumen que ya ha disminuido la delincuencia y dan y gritan loas el presidente municipal “Teto” Murgia y el gobernador Cesar Duarte, ya solamente matan a 6 personas diarias, yo pienso que el que maten a 1 es un exceso, ahora simplemente 2011 es el año en que mas mujeres han sido asesinadas en ciudad Juarez, No ha cambiado mucho desde que se fueron los federales, solamente que han disminuido las extorsiones y los secuestros (delitos que conocimos como algo real desde que llegaron esos sujetos). Creo que había una manzana podrida y ya se pudrieron a muchas mas. Espero que ninguna muerte quede en el olvido como acostumbran nuestras autoridades. No pueden con el paquete y no renuncian, claro ellos ganan sueldos de primer mundo y los trabajadores de tercer mundo.

  5. Lo más grave Teresa, es como ya dijiste en tu entrevista, los mexicanos sin poder están indefensos. Los medios tradicionales ocultan las tragedias, las violaciones de derechos humanos, y siguen la farsa electoral de los partidos que han hundido a México.

    Lamento profundamente tu pérdida, y deseo que tengas la fortaleza siempre para alzar la voz por esta grave injusticia de tu hijo.

    Un abrazo solidario,
    Guadalupe Lizárraga

  6. Me sorprendió la claridad y la elocuencia de esta carta, su luminosidad cuando claramente fue escrita en uno de los momentos de más oscuridad que puede vivir un ser humano. Ante el silencio de las autoridades, el mejor homenaje para los mexicanos que han muerto es la palabra: tenga la seguridad, señora Sánchez, de que somos muchos los que no permitiremos que su voz sea acallada.

    Apoyo su petición de justicia y celebro la entereza y la sinceridad desde la que nos escribe.

    Un saludo solidario.

    1. Gracias TecnoBeto por las condolencias pero el no subio a los delincuentes al auto ellos solo hicieron alto por ser esquina cuando los acribillaron, lo que debemos hacer es NO VOTAR POR CAPOS como lo son el Goberladron de Chihuahua y el FECAL son capos di capos

  7. Antes que nada mi solidaridad emocional contigo Sra Teresa, las autoridades cuando se les sale de las manos sus obligaciones siempre dicen que son daños colaterales, pero si fuera el que está al frente viviendo este tipo de duelo no diría lo mismo,querría justicia, eso pasa mucho cuando no saben usar las estrategias inteligentes, hoy en día creo estamos peor, saludos cordiales!

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