Miley, la bandera mexicana y la libertad de expresión

Foto: lasillarota.com
Foto: lasillarota.com

Maurizio Montes de Oca Flores 

¿Merezco la horca si les digo que me parece medieval la indignación nacionalista por el espectáculo de Miley Cyrus en Monterrey?

El 17 de septiembre pasado, el diputado local Francisco Treviño del PAN subió a la tribuna del Congreso de Nuevo León para expresar la necesidad de que nuestros hijos y jóvenes amen a su bandera… para que puedan luchar a su país. Luego de una serie de llamados (que sonaron a pura demagogia) a coordinar esfuerzos para atender a ellos que son el futuro de México y para lograr un mejor país, el legislador citó el artículo 56 de la Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacionales, conforme al cual solicitó que la cantante se hiciera acreedora de una multa de hasta 250 salarios mínimos o arresto de hasta 36 horas.

El legislador del PT Guadalupe Rodríguez atribuyó la actuación de Miley al resultado del cambio en las políticas educativas, en las que asegura que se dejó de lado el civismo y el arraigo a la identidad nacional.  Para el diputado del PRI José Juan Guajardo, “da al traste y manda por la borda todo el trabajo que hace en las escuelas el sector del magisterio, para tratar de inculcar los valores patrios”.

Pero, ¿qué hizo la cantante para merecer la horda iracunda de nacionalistas pender sobre su cabeza? Durante un concierto en Monterrey, Miley Cyrus se hizo golpear en el trasero por uno de sus bailarines con una bandera mexicana durante la interpretación de una de sus canciones. Podría parecernos que la actitud de Miley de niña rebelde responde más a su marketing que a una razón más profunda en torno a los símbolos patrios.

No obstante, la legislación internacional en materia de libertad de expresión es clara: el derecho a la libre manifestación de las ideas protege actos que puedan perturbar u ofender a las personas e instituciones. Las expresiones que hacen una crítica política adquieren una protección mucho más amplia por dirigirse a instituciones, personas o elementos de la vida pública que están sujetas a un mayor escrutinio. Debe existir un nivel de tolerancia mayor y una protección a la honra distintos, una tolerancia que incluya, por supuesto: la aceptación de discursos ofensivos. Protección que se extiende también a los símbolos nacionales, los cuales se consideran susceptibles de la misma crítica.

En las recomendaciones a los Estados que realizaron diversas autoridades internacionales en materia de libertad de expresión (Relatoría Especial de las Naciones Unidas para la Libertad de Opinión y de Expresión, Representante para la Libertad de los Medios de Comunicación de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, Relatoría Especial de la OEA para la Libertad de Expresión y Relatoría Especial sobre Libertad de Expresión y Acceso a la Información de la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos), materializadas en la Declaración Conjunta sobre Universalidad y el Derecho a la Libertad de Expresión, se reconoce que existen límites a dicha libertad, no obstante, existen restricciones que son ilegítimas como aquellas leyes que protegen de manera especial a funcionarios, instituciones,  figuras históricas y símbolos nacionales o religiosos de cualquier posibilidad de crítica.

En mayo de este año fueron detenidas nueve personas que supuestamente quemaron la bandera mexicana durante una protesta el día del trabajo en Oaxaca, cinco de ellas, fueron consignadas y presentadas a un juez federal bajo el delito de “Ultrajes a las insignias nacionales”, que dicen así:

Artículo 191. Al que ultraje el escudo de la República o el pabellón nacional, ya sea de palabra o de obra, se le aplicará de seis meses a cuatro años de prisión o multa de cincuenta a tres mil pesos o ambas sanciones, a juicio del juez.

Artículo 192. Al que haga uso indebido del escudo, insignia o himno nacionales, se le aplicará de tres días a un año de prisión y multa de veinticinco a mil pesos.

En la declaración conjunta antes citada, se establece también que este tipo de sanciones desproporcionadas sean derogadas y que si alguien fue condenado por éstas, debe ser absuelto inmediatamente.

¿A usted le parece que Miley Cyrus tuvo una intensión expresa de ofender a México? A mí no, insisto, me parece parte del show. A las autoridades que absolvieron a Luis Miguel por un delito similar, también les pareció que no debía pagar ninguna multa por el cambio de tonalidades que realizó a la bandera en la cubierta del disco “México en la piel”, dado que consideraron que no  actuó de mala fe.

Las sanciones desproporcionadas que impiden la crítica y hacen de los símbolos una figura monolítica son incompatibles con una sociedad democrática. Me parece que sancionar a Paulina Rubio o a alguna otra persona por posar desnuda con la bandera o linchar en los medios a los alcaldes que decidieron dar el grito de independencia con una banda puesta que asemejaba a la que utiliza el presidente, proveen de una solemnidad hueca a los símbolos patrios.

La Suprema Corte de Justicia de la Nación resolvió en la Contradicción de Tesis 293/2011 que la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos es obligatoria para el Estado mexicano, y es por eso, que la organización Artículo 19 ha señalado que los legisladores deben revisar los tipos penales que sean desproporcionales y contrarios a la libertad de expresión.

La legislación y la jurisprudencia son claras en la defensa de la libre manifestación de las ideas. Podría parecernos que Miley ofendió a la nación con su show, o que Alex Lora es un completo agitador y transgresor del orden público por su guitarra en forma fálica con los colores y el escudo de México. O simplemente podría parecernos lo contrario. A decir verdad: a mí me parecen unas ideas muy medievales.

Twitter: @maumontesdeoca

Referencias:

Corte I.D.H., Caso Kimel Vs. Argentina. Sentencia de 2 de mayo de 2008. Serie C No. 177, párrs. 86-88; Corte I.D.H., Caso Palamara Iribarne Vs. Chile. Sentencia de 22 de noviembre de 2005. Serie C No.  35, párr. 83; Corte I.D.H.

Corte I.D.H., Caso Ricardo Canese Vs. Paraguay. Sentencia de 31 de agosto de 2004. Serie C No. 111, párr. 72. c).

Corte I.D.H., Caso Usón Ramírez Vs Venezuela. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 20 de noviembre de 2009. Serie C No. 207, párr. 83. En el mismo sentido se pronunció el Comité de Derechos Humanos de la ONU, en su Observación General Nº 34, 12 de septiembre de 2011, párr. 38.

Caso Palamara Iribarne Vs. Chile. Sentencia de 22 de noviembre de 2005. Serie C No. 135, párr. 85.

Corte I.D.H., Caso Ricardo Canese Vs. Paraguay. Sentencia de 31 de agosto de 2004. Serie C No. 111, párr. 106; Corte I.D.H., Caso Eduardo Kimel Vs. Argentina. Sentencia de 2 de mayo de 2008. Serie C No. 177.

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