Presa El Zapotillo inundaría tres poblados históricos en Jalisco

Habitantes de Temacapulín demandan al gobierno de Jalidco atención para evitar inundaciones que los afectarán dentro de algunos meses. Foto: Teódulo Pineda
Habitantes de Temacapulín demandan al gobierno de Jalidco atención para evitar inundaciones que los afectarán dentro de algunos meses. Foto: Teódulo Pineda

Por Teódulo Pineda Bahena 

CAÑADAS DE OBREGÓN, Jalisco.- Los últimos capítulos de una larga historia empiezan a cerrarse en ese municipio de la región de Los Altos de jalisco y en la que, como sentencia final, tres poblados con tradiciones singulares, podrían ser inundadas dentro de unos meses (o años), debido a la conclusión de la construcción de la presa denominada “El Zapotillo”.

Dichas poblaciones son Temacapulín, Palmarejo y Acasico, las cuales están ubicadas en una zona que se considera será cubierta en su totalidad por el nivel del agua que se acumule como consecuencia de la retención del agua de la presa.

La lucha de los habitantes de las tres comunidades ha recorrido las conciencias de cientos de miles de personas que han sufrido la misma experiencia no sólo en México, ni en el continente americano; sino en el resto mundo, en Asia y África. Ha traspuesto las puertas de instancias internacionales, tanto de superestructuras como la Organización de Naciones Unidas, así como de organizaciones civiles, entre éstas Amnistía Internacional, por mencionar algunas.

Su clamor por salvar estos antiguos poblados ha llevado a que en Temacapulín se hayan concentrado damnificados de obras hídricas similares en otras partes del planeta, mismo que se han solidarizado en su lucha pero sin resultados  de salvación posibles.

Hace algunos meses el gobernador, Aristóteles Sandoval Díaz, aseguró con vehemencia que respetaría la integridad física de Temacapulín y aseveró que la cortina de la presa no sería mayor de 80 metros, salvando con ellos de la inundación a esa población. Incluso se obtuvieron dos resolutivos de parte de la Suprema Corte de Justicia del Estado que determinaban una revisión amplia y minuciosa de todo el proyecto pues se denunciaba que toda la obra se llevó a cabo sin las autorizaciones correspondientes a cambios de uso de suelo.

Nada de eso valió. El gobernador adoptó una actitud sumisa a una determinación del más alto nivel de gobierno federal y los resolutivos de la Suprema Corte de Justicia no representaron ningún inconveniente al titular de la Comisión Nacional del Agua, David Korenfeld Federman, quien sentenció que la obra de la presa se hará conforme a lo planeado por las administraciones de gobierno que dieron origen al proyecto, lo que significa que Temacapulín, Acasico y Palmarejo quedarán bajo el agua.

No obstante, los habitantes de estas comunidades insistieron en que ni instancias internacionales, ni resolutivos podrán evitar sus demandas, aunque sean más fuertes y poderosos los intereses de capital de quienes necesitan realmente el agua.

 Felícitas Velázquez Serrano, procuradora Social, presidió la reunión interinstitucional, aseveró que la dependencia a su cargo estará atenta a que se trate con justicia a los afectados por la presa El Zapotillo. Foto: Teódulo Pineda
Felicitas Velázquez Serrano, procuradora social, aseveró que la dependencia a su cargo estará atenta a que se trate con justicia a los afectados por la presa El Zapotillo. Foto: Teódulo Pineda

Por lo que ayer, se reunieron por segunda vez en Cañadas de Obregón una comisión interinstitucional encabezada por la Procuradora Social del Estado de Jalisco, Felícitas Velázquez Serrano, y en la que se presentaron los proyectos por medio de los cuales se defenderá, apoyará y beneficiará a los habitantes de las comunidades mencionadas.

Estuvieron presentes representantes de la Secretaría de Salud, Secretaría de Educación, de Desarrollo Social, del Comité del deporte, de Desarrollo Rural, del organismo técnico denominado México sustentable y regidores del Ayuntamiento de Cañadas de Obregón.

Los grandes ausentes de esta segunda reunión fueron los representantes de los futuros afectados por la presa. Un grupo de ellos, de apenas dos docenas y algunos niños se mantuvieron en la calle, frente a la Casa de la Cultura sede de la reunión y se negaron a participar en la reunión declarando que no hablarían con nadie que no fuera el gobernador del Estado para cuestionarle el por qué no defendió como lo prometió a las comunidades sentenciadas a ser sumergidas.

Y aunque hubo tres lugares en la mesa de trabajo para los habitantes de Temacapulín, estos no los ocuparon y se mantuvieron en la calle gritando consignas y señalando que sus gobernantes mienten.

Lo observado en la reunión fue en resumen que, los representantes de las instituciones gubernamentales involucradas expusieron que sus acciones en pro de los futuros afectados, son las mismas que de por sí se tienen programadas para los 3 millones 400 mil habitantes de Jalisco, nada de trascendencia. En tanto que los representantes de México Sustentable aseguraron que se ha negociado con Acasico una reubicación ventajosa en gran medida para los habitantes y que lo han aceptado, hecho que esperan, hagan los habitantes de Temacapulín y Palmarejo, comunidad esta última de la que dijeron, está en proceso de abandono dado que sus habitantes están emigrando a ciudades y países en los que consideran tienen mejores oportunidades que en su pueblo.

Y a pesar de toda la explicación técnica que México Sustentable dio de todo el proyecto en cuanto al camino que recorrerá el agua de El Zapotillo y de las generosas oportunidades de progreso y desarrollo que para los grandes intereses políticos y empresariales esto representa, hubo una cara de duda y desconfianza en ese brillante porvenir, la del Presidente Municipal de Cañadas de Obregón Juan Gabriel Ramírez Becerra que respetuosamente, a pesar de que se le ofreció la oportunidad de expresar su punto de vista, se negó a hacerlo adoptando una actitud de neutralidad que posiblemente lo salve en el futuro de algún señalamiento histórico a consecuencia de los efectos que tenga la conclusión del proyecto.

Construcción de la presa El Zapotillo. Foto: cnn.com
Construcción de la presa El Zapotillo. Foto: cnn.com

Antecedentes

La construcción de la Presa El Zapotillo inició en 2010, a una altura de 105 metros, sobre el Río Verde, que a través de acueductos y ramales abastecerá de agua durante los próximos 30 años a 14 municipios alteños de Jalisco, a su capital, Guadalajara y a la ciudad de León, en Guanajuato, según el proyecto elaborado por la Comisión Nacional del Agua (Conagua)..

De acuerdo a la información oficial, esta edificación tiene un costo de 10,500 millones de pesos, y beneficiará a unos 2.3 millones de habitantes de los estados de Jalisco y Guanajuato. Sin embargo, activistas medioambientales, advierten que provocará la inundación de unas 4,800 hectáreas a la redonda, incluidos los tres poblados aledaños de Temacapulín, Acásico y Palmarejo.

La construcción de la presa también obligará no sólo a la reubicación de los pobladores y la desaparición de sus casas, también a la desaparición de edificios históricos, como la Basílica de los Remedios, construida hace 251 años.

Guadalupe Lizárraga

Periodista independiente. Fundadora de Los Ángeles Press, servicio digital de noticias en español en Estados Unidos sobre derechos humanos, género, política y democracia. Autora de las investigaciones en formato de libro Desaparecidas de la morgue (Editorial Casa Fuerte, 2017) y El falso caso Wallace (Casa Fuerte, 2018) ambos distribuidos por Amazon.com

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