Redes condenan control israelí sobre flotilla Zaytouna de activistas por Gaza

 

Por Isabel Galeote Marhuenda

La armada israelí ha vuelto a actuar contra toda legalidad internacional al asaltar un barco civil que navegaba rumbo a Gaza en aguas internacionales del Mar Mediterráneo. En el velero iban trece mujeres de cinco continentes, en una acción no violenta de denuncia del bloqueo israelí a la Franja de Gaza que se impuso desde 2007.

Desde hace siete años esos ataques, que constituyen actos de piratería en toda regla, han asaltado todos y cada uno de los barcos internacionales que han intentado romper el bloqueo marítimo del mar palestino de Gaza. Son acciones civiles pacíficas que protestan ante la pasividad de la comunidad política internacional, cuyas supuestas buenas intenciones diplomáticas para poner fin a la ocupación de Palestina se prolongan desde 1948. Y son las mujeres y hombres de todo el mundo quienes gritan que 68 años de diplomacia internacional en vano son demasiados años, y a Palestina no se le puede pedir otros 68 años de paciencia.

Este año han sido mujeres de todo el mundo quienes han gritado a Gaza que no está sola en su lucha contra el bloqueo y han tendido lazos de solidaridad con las mujeres palestinas, resistentes a una triple opresión: a la generada por la ocupación israelí, a la causada por el patriarcado, y a la opresión generada por la prejuiciosa mirada occidental.

Durante la navegación por el Mediterráneo seguramente el barco de mujeres habrá tenido a pocas millas otros barcos de mujeres, hombres, niños y niñas que buscan refugio lejos de las guerras de países en conflicto. En Gaza, cuando cada dos años miles de bombas son lanzadas indiscriminadamente en la zona más densamente poblada del mundo, nadie tiene posibilidad de huir ni por un mar bloqueado, ni por una tierra cerrada por un muro, ni por un aire poblado por drones y aviones de guerra.

Ayer por la madrugada, la piratería israelí ha impuesto la fuerza por encima de los derechos humanos y la legalidad internacional. Se ha apropiado de nuevo del Mar Mediterráneo asaltando y deteniendo en aguas internacionales a trece mujeres que han sido llevadas secuestradas a Israel, lugar hacia el que en ningún momento se dirigía el Zaytouna, cuyo destino era el puerto de Gaza en Palestina.

Grupos de activistas internacionales denunciamos que Israel sigue atacando barcos civiles en aguas internacionales.

Denunciamos que un régimen racista y de apartheid continúe colonizando Palestina.

Denunciamos que gobiernos, como el del Estado español, ni protejan el derecho a la libre navegación, ni condenen los ataques israelíes a barcos civiles, ni hayan llevado a cabo en 68 años acciones y políticas efectivas para poner fin a la ocupación y el bloqueo.

Exigimos protección hacia las pasajeras del Zaytouna, llevadas contra su voluntad a centros de detención israelíes, y su inmediata puesta en libertad.

Las flotillas y otras acciones directas seguirán produciéndose y la sociedad civil seguirá llamando al boicot al apartheid israelí, como lo hizo contra el sudafricano, hasta que se ponga fin a la ocupación y el bloqueo.

¡Viva Palestina Libre!

Mujeres activistas a bordo del barco tomado por la Marina israelí para evitar que rompar el bloqueo. Foto: red
Mujeres activistas a bordo del barco tomado por la Marina israelí para evitar que rompar el bloqueo. Foto: red

Quiénes van a bordo de la flotilla Zaytouna

Las trece mujeres activistas en la flotilla son la fotógrafa española Sandra Barrilaro, la irlandesa Mairead Maguire, Premio Nobel de la Paz; la parlamentaria Marama Davidson de Nueva Zelanda; una miembro del Partido de Izquierda Sueco Jeannette Escanilla; la activista Samira Douaiffa, de Algeria; la campeona de volleyball Leigh-Ann Naidoo de Sudáfrica; la activista Madeleine Habib; la coronel retirada Ann Wrigth de Estados Unidos; la fotógrafa de Al Jazeera Hoda Rakhme; la doctora Fauziah Hassan de Malaysia; la corresponsal de Al Jazeera en Londres Mina Harballou; la estudiante noruega Synne Sofie Reksten y la maestra de música Emma Ringqvist de Londres.

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