Reforma laboral: Los señuelos de Felipe Calderón

Felipe Calderón convenciendo de las bondades de su iniciativa Foto: Análisis365

Arturo Alcalde Justiniani

La iniciativa de reforma laboral de Calderón exhibe una marcada incongruencia entre la exposición de motivos y el contenido desarrollado en sus artículos. Se apoya en un conjunto de declaraciones sin ningún efecto práctico, que buscan confundir, haciendo creer que la enmienda logrará más empleo y mayor competitividad. Su texto específico, muy distinto a lo que varios comunicadores afirman, es un intento por reducir el costo de mano de obra, abatir la estabilidad en el empleo, favorecer el despido barato e incrementar el sistema de control empresarial sobre la contratación colectiva.

El principal señuelo consiste en hablar de trabajo decente, igualdad de género, modernización procesal y de conceptos como dignidad en el trabajo y productividad, cuando sus efectos reales generarían más precariedad e incapacidad para construir relaciones laborales decentes, sustentadas en una negociación colectiva auténtica.

Los verdaderos autores de la iniciativa (cinco abogados de la Confederación Patronal de la República Mexicana, Coparmex) buscan lograr, entre otros, cuatro objetivos torales: El primero pretende suprimir la responsabilidad patronal a través de una subcontratación sin protección. Si bien en la iniciativa se afirma que este nuevo régimen busca evitar la evasión y elusión del cumplimiento de obligaciones a cargo del patrón, la verdad es que pretende encubrir las obligaciones de los beneficiarios del servicio a través de una triangulación con los llamados subcontratistas, que sólo están obligados a cumplir con los derechos mínimos, salario mínimo y seguridad social.

En cinco artículos –13, 15A, 15B, 15C y 15D– se destruyen los principios básicos que rigen las relaciones laborales, que parten de la premisa de que quien se beneficia del trabajo de otro, es el verdadero patrón y asume responsabilidades como tal. Se propone encubrir esta obligación con un contrato mercantil, que revierte las cargas laborales al subcontratista, quien normalmente es una figura simulada para que el verdadero patrón se escabulla. En realidad, lo que se pretende es abrir la puerta legal para homologar a la baja las condiciones de trabajo. De aprobarse la iniciativa, el subcontratismo se convertirá en el régimen común porque no está debidamente regulado, el futuro será tan sólo de derechos mínimos; por otro lado se afectan el fisco y el régimen de seguridad social.

No es recomendable cancelar cualquier forma de subcontratación sino regularla adecuadamente, como han hecho en otros países; dejar claro que debe ser excepcional, y nunca aplicable a todos los trabajadores. Debe justificar el valor agregado al proceso productivo por la especialidad que aporta, ya que no sería rentable para el beneficiario cubrirlo con trabajadores propios; debe ser temporal, registrado, vigilado por la autoridad y sujeto a sanción en caso de abuso, pero estas consecuencias deben ser para el verdadero patrón y no para el subcontratista, como absurdamente propone la iniciativa. En otras palabras, se trata de un planteamiento totalmente al revés.

El segundo objetivo está bastante escondido en el último párrafo del artículo 83 que contempla el contrato por horas. Argumentan sus defensores que se trata de colocarnos al nivel de los países desarrollados y suelen utilizar como ejemplo el modelo Volkswagen en Alemania. Nada más lejano a la realidad mexicana, no sólo porque el salario es quince veces mayor, sino también porque estas formas de contratación se generan en el entorno de negociaciones colectivas con sindicatos auténticos y en esquemas por rama de industria y cadena productiva.

Conforme a nuestra ley vigente, existe la posibilidad del pago por horas, e incluso de jornadas reducidas, lo que desmiente la propaganda plagada de falsedades que se ha echado a volar junto con la presentación de la iniciativa. La intención responde a un viejo sueño de la Coparmex, que consiste en suprimir en una nueva forma de contratación, los derechos de estabilidad, antigüedad y prestaciones. Al pagar la hora se agota toda la obligación, como si fuera una simple mercancía.

El tercero, está contenido en el artículo 48 y busca cargar en los hombros de los trabajadores la creciente tardanza de los juicios laborales cuyo promedio fluctúa en alrededor de cinco años. Propone Calderón que el límite máximo de pago de salarios caídos, sea de un año, siempre sobre el supuesto de que el despido sea injustificado y que el trabajador aguante hasta el final, una medida absurda que busca soslayar que la solución es garantizar juicios rápidos, obligación que corresponde al Estado como administrador de justicia. Admitir la propuesta incrementaría aún más la lentitud de los juicios, invitaría al despido injustificado, sobre todo de trabajadores con mayor antigüedad o mejores salarios, y también de aquéllos que ejerzan la representación y defensa laboral.

La cuarta finalidad es suprimir el de por sí reducido espacio de la contratación colectiva y blindar los contratos colectivos de protección patronal, contrario a lo que señala la exposición de motivos. El mecanismo consiste en obstaculizar a través de requisitos insalvables el derecho de los trabajadores a cambiar la representación sindical impuesta por el patrón.

Basta leer el artículo 899 A, fracciones III y IV, para observar los llamados requisitos de procedibilidad, sin los cuales no se dará siquiera trámite a una demanda, se exige que los trabajadores inconformes entreguen a la Junta una lista con sus firmas y datos personales, que desahoguen previamente un procedimiento de afiliación supervisado por la autoridad y obtengan una certificación favorable por parte de ésta, requisito francamente grotesco si consideramos que cuando se habla de autoridad, estamos refiriéndonos, en el caso de las Juntas, al representante del propio patrón, del gobierno y del sindicato hegemónico en la zona, que normalmente es el demandado, ni más ni menos, el que suelen escoger los patrones para firmar un contrato colectivo inicial de protección patronal.

Por un lado, proponen voto secreto, transparencia y rendición de cuentas para los sindicatos, pero por el otro, ahorcan la contratación colectiva, obligando a que el patrón decida siempre cuál sindicato debe representar a los trabajadores.

Guadalupe Lizárraga

Periodista independiente. Fundadora de Los Ángeles Press, servicio digital de noticias en español en Estados Unidos sobre derechos humanos, género, política y democracia. Autora de las investigaciones en formato de libro Desaparecidas de la morgue (Editorial Casa Fuerte, 2017) y El falso caso Wallace (Casa Fuerte, 2018) ambos distribuidos por Amazon.com

7 thoughts on “Reforma laboral: Los señuelos de Felipe Calderón

    1. enque pais vives todo lo que hacen los politicos es de doble sentido parece que no sabes como se las gastan estos espurios traidores de la nacion en pocas palabras quieren quitarte todos tus privilegios para que te quedes sin nada asi es creelo y estate preparada para lo que sigue viene todavia lo mejor

  1. Es increíble lo que nuestros dirigentes hacen con el pueblo, ¡claro esta¡ la reforma laboral se hizo para favorecer a los empresarios, como éstos apoyaron por millones las campañas, sí la campaña de Peña Nieto aquí no cabe decir que Calderon es de otro partido, también esta vendido y es un arrastrado, que fácil no, a unos meses de dejar el poder lanzan la famosa Reforma Laboral disque propuesta por Calderon…aaaaaH firmada por Peña Nieto y Coparmex (Cadena de empresarios), pero lo más increible…cuando Peña Nieto termine su período presidencial lo más seguro no es que aún tenga solo un castillo en el extranjero, sino un castillo por hijo, esposa y amantes…y el trabajador cada vez en peores condiciones de vida, cúal bienestar familiar, cúal creación de nuevos empleos, cuáles garantías, si todos van a continuar con salarios de hambre, en donde delinquir será más fácil que trabajar dignamente; el trabajador no creara antigüedad, serán contratos temporales, 7 pesos la hora, etc, etc, que disque porque en Alemania así trabajan…osea, nos comparan con un país potencial, en donde nada que ver, si en verdad nos comparamos con éstos tenemos un atrazo de desarrollo por años en cualquier ámbito sectorial….no puede ser mejor vamos haciendo nuestra alcancía y nos vamos a vivir a Alemania…que fácil no?

  2. Bueno lo más decente que me dijeron es que soy una ingenua, porque lo demás si ofende realmente..Dios me guarde de pertenecer a un grupo como Ustedes dicen opresor..tengo mis ideales y se puede decir que mi bandera..pero eso no quiere decir que sea ciega ..como muchas personas lo simulan no queriendo aceptar los actos de otros..buenos o malos…tendemos el género humano a apasionarnos, por fortuna eso no es lo malo ..lo malo es que tras ese apasionamiento no queremos ver lo obvio…y si muchas veces las personas sobre todo bien intencionadas podemoscaer en el error de la ingenuidad por muy informada que la persona este ya que el polìtico cada vez es más sofisticado en sus argumentos ..quiza Ustedes no lo han comprobado pero a Don Felipe Calderon también a habido veces que se le a criticado su postura en diversos temas..por una servidora..el tiempo y la historia nos dirá la verdad..por lo pronto creo que debemos manejarnos con un interes genuino por nuestro México…

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