Canadienses enfrentan cargos en ofensiva de Trump contra voto ilegal

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Trump intensifica los procesos contra residentes extranjeros por presuntas irregularidades electorales, en plena antesala de las elecciones legislativas de Estados Unidos.

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Robert Harold Corbett estaba seguro de ser ciudadano estadounidense hasta que, a principios de este mes, agentes federales se presentaron en su puerta con una orden de arresto.

Corbett nació en Canadá, pero se crió en Estados Unidos, según declaró a los periodistas a las afueras de un tribunal federal en Raleigh, Carolina del Norte.

No supe que era adoptado hasta que cumplí 51 años, dijo Corbett, quien ha sido acusado de un cargo de falsa declaración de ciudadanía para votar y otro cargo de haber votado siendo extranjero. El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) afirmó que el acusado votó en seis elecciones desde 1998.

Corbett se encuentra entre al menos 11 canadienses que se han visto afectados por la represión contra las personas que, sin ser ciudadanas de EEUU, votaron en los comicios en ese país. Esas medidas son llevadas adelante por la administración del presidente estadounidense Donald Trump, de cara a las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre.

El 21 de octubre, la Embajada de Estados Unidos en Ottawa estableció una conexión directa entre esos procesamientos y lo que describió como injerencia canadiense en la política estadounidense.

Los comentarios del embajador de Trump en Ottawa, Pete Hoekstra, sobre Canadá, entre ellos la posibilidad de que el país se convierta en el estado 51 de EEUU, han provocado que unos 280.000 canadienses pidan su expulsión del país. Foto: (Rebecca Cook/Reuters)

En un comunicado, Pete Hoekstra, el embajador de Trump en Ottawa, acusó a políticos canadienses de intentar influir abiertamente en las elecciones estadounidenses mediante políticas comerciales, campañas políticas y declaraciones públicas. Asimismo, señaló a ciudadanos canadienses por votar ilegalmente, afirmando que Canadá tiene el segundo mayor número de ciudadanos acusados ​​de fraude o ilegalidad electoral en comparación con otros países.

Todos los canadienses deben abstenerse de intentar participar o influir en las elecciones estadounidenses de cualquier manera. Los estadounidenses deciden las elecciones de Estados Unidos, decía el comunicado, difundido en medio de una creciente tensión entre Ottawa y Washington, causada por la guerra comercial lanzada por Donald Trump contra Canadá.

Cerca de 280.000 canadienses firmaron una petición parlamentaria (Petición e-7531) solicitando a Ottawa la expulsión del embajador estadounidense Pete Hoekstra por interferir en los asuntos internos de Canadá y difundir las amenazas anexionistas de Trump, quien declaró en repetidas ocasiones que quiere convertir a Canadá en el estado 51 de EEUU.

Desde finales del año pasado, los fiscales federales acusaron a decenas de personas que no son ciudadanas estadounidenses, muchas de ellas residentes permanentes desde hace mucho tiempo, de votar ilegalmente en elecciones federales. Sin embargo, varios de los acusados ​​afirmaron que desconocían estar infringiendo la ley, y algunos incluso dijeron que ni siquiera sabían que estaban inscritos en el censo electoral.

Las investigaciones demostraron sistemáticamente que en EEUU el voto ilegal por parte de personas que no son ciudadanas es muy poco común, afirmó David Becker, director ejecutivo del Centro para la Innovación e Investigación Electoral, una organización no partidista.

Las acciones del gobierno de Trump probablemente son un intento de sembrar dudas sobre las elecciones antes de unos comicios en los que el presidente y su administración podrían temer que los votantes los rechacen.

David Becker, Centro para la Innovación e Investigación Electoral.
Manifestantes en las calles de Nueva York protestan contra las acciones violentas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, cuyos agentes hirieron a un hombre en esa ciudad el 8 de octubre. Foto: Reuters / Eduardo Munoz

Una investigación de la agencia de noticias Reuters publicada en septiembre reveló que fallos informáticos y errores administrativos en una docena de estados podrían haber añadido a los censos electorales desde el año 2000 a más de 30.000 personas que se habían declarado como no ciudadanas de EEUU.

Becker afirmó que el Departamento de Justicia de ese país cuenta con un manual sobre delitos electorales que advierte a los fiscales sobre los riesgos de emprender acciones coercitivas en fechas cercanas a las elecciones debido al potencial de influir en los votantes.

No hay ninguna razón que impida que estas detenciones puedan llevarse a cabo el 4 de noviembre [al día siguiente de las elecciones] o algún otro momento después, dijo.

Aaron Cohen, un abogado penalista en el estado de Florida, que representa a varias personas que no son ciudadanas que enfrentan cargos relacionados con el voto, dijo que parte de la confusión entre sus clientes se debe a que los funcionarios electorales no verifican adecuadamente la elegibilidad al registrar a los votantes.

Estoy convencido de que se trata de una decisión política, independientemente de los resultados políticos que busque la actual administración, dijo Cohen sobre los esfuerzos del gobierno de Trump para enjuiciar a personas que no son ciudadanas por fraude electoral.

Los abogados que hablaron con el difusor público canadiense CBC explicaron que los sistemas de registro de votantes de EEUU a veces pueden atrapar a no ciudadanos en sus errores. Uno de los abogados dijo que notó un aumento en el número de no ciudadanos interrogados el mes pasado.

Esposas y cárcel

El comunicado de prensa del Departamento de Justicia de EEUU, que incluye información sobre el arresto de Corbett, muestra imágenes de personas esposadas, con los brazos sujetos por agentes de policía, y con los rostros borrosos.

Un video publicado el martes por ese departamento en la red social X muestra un montaje al estilo de un programa televisivo sensacionalista COPS, con agentes enmascarados y un hombre en pijama siendo conducido por un pasillo bien iluminado, anunciando el arresto de 28 personas en California por haber votado sin ser ciudadanos. Dos canadienses hacían parte de las personas detenidas.

Corbett declaró a una emisora ​​afiliada a NBC en Carolina del Norte, que pasó la noche en una celda sucia y abarrotada, con gente orinando en el suelo. Afirmó estar seguro de tener doble nacionalidad canadiense y estadounidense.

Otra ciudadana canadiense,Paige Adamson, quien ha vivido en Point Roberts, Washington, como residente permanente de Estados Unidos desde hace 14 años, fue acusada por agentes fronterizos estadounidenses de haber votado ilegalmente y fue interrogada durante varias horas en septiembre, según informó previamente CBC.

A Adamson, que regresaba a Estados Unidos tras una cena de cumpleaños en la provincia de Columbia Británica, le comunicaron que el Departamento de Seguridad Nacional (DSN) cree que ella afirmó falsamente ser ciudadana estadounidense para poder votar en el estado de Washington.

El DSN también alegó que Adamson votó en las elecciones generales del estado de Washington de 2018 y citó esas acusaciones como motivos para expulsarla de Estados Unidos. Adamson dijo que no recuerda haber votado nunca en ese país.

Las consecuencias de estas acusaciones pueden ser graves. La administración Trump ha intentado deportar a los no ciudadanos condenados por votar ilegalmente, y en junio, otro canadiense residente en Carolina del Norte, Denis Bouchard, fue sentenciado a dos meses de prisión federal.

Otros han logrado impugnar con éxito los cargos. En agosto, un juez federal de Florida absolvió a Gaynell Jeffries, una ciudadana canadiense acusada de votar ilegalmente, después de que ella argumentó que un funcionario electoral le había informado erróneamente que los residentes permanentes tenían derecho a votar.

Fuente: RCI