
Ignacio García Miércoles, 15 de Febrero del 2023
Foro Público
Genaro García Luna es un ingeniero mecánico graduado de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) que se especializó en Formación y Seguridad Pública del extinto Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) que ingresó desde joven a esa institución para realizar labores de espionaje.
Después de diez años de trabajar como agente encubierto del Cisen en los gobiernos de Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo, se incorporó a la también desaparecida Policía Federal Preventiva (PFP) que conformó Zedillo en el último año de su sexenio, espacio en donde se convertiría en el hombre más poderoso de la seguridad pública del país.
Publicidad
García Luna fue nombrado coordinador de Inteligencia para la Prevención de la PFP, espacio donde se acercó a Rafael Macedo de la Concha, quien fue nombrado titular de la Procuraduría General de la República (PGR) en el inicio de la administración de Vicente Fox.
Debido a su cercanía con el nuevo procurador federal, fue nombrado director de Planeación y Operación de la Policía Federal, espacio que le permitió acercarse más con el entonces presidente de México, quien lo nombró titular de la Agencia Federal de Investigación (AFI) en 2001.
En ese cargo se convirtió en el segundo hombre más poderoso de la seguridad pública del país, encargado de las labores contra el secuestro—delito que incrementó de forma desmedida en el sexenio de Fox–, y donde protagonizó su primer gran escándalo: el montaje de Florence Cassez e Israel Vallarta en 2005, acusados de secuestro y que fue transmitido en vivo en televisión.
Bajo el amparo del poder, García Luna no sólo conservó su poder e influencia, sino que creció en las esferas del gobierno federal, pues apoyó la campaña de Felipe Calderón en 2006 a la presidencia de la República, respaldo que le fue compensado como nuevo titular de la Secretaría de Seguridad Pública federal (SSP).
Publicidad
En el sexenio de Fox, García Luna tuvo sus primeros acercamientos con el Cártel de Sinaloa, organización delictiva que con los gobiernos panistas aumentó su poder e influencia y con lo cual, las autoridades norteamericanas lo acusan de haber recibido millonarios sobornos para defender los intereses de la agrupación liderada por Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Su capacidad de influencia incrementó con el sexenio de Felipe Calderón, al ser el responsable de la estrategia general contra el crimen organizado que emprendió el panista para legitimarse en el poder en 2006 y que derivaría en miles de muertes, desapariciones y violaciones graves de derechos humanos.
En ese sexenio, García Luna obtuvo facultades adicionales a sus funciones generales, pues coordinó y dirigió las acciones de seguridad pública en el país, aumentando el número de efectivos disponibles en la PFP, y enfrentó de forma frointal a los cárteles rivales de la organización criminal de Sinaloa.
Los Zetas, el Cártel del Golfo y La Familia Michoacana fueron enfrentados por el gobierno federal en el sexenio de Calderón, lo que permitió que el Cártel de Sinaloa se conformara como el más grande del país, dejando a la SSP como un brazo armado de esa organización criminal.
Publicidad
En ese gobierno fabricó delitos a personas inocentes, impulsó mediáticamente a la policía federal con una serie de televisión que encumbraba a los uniformados, detuvo a los adversarios de Guzmán Loera como los Beltrán Leyva y maquilló los graves hechos de violencia como “El Michoacanazo”.
Pese a ello, el gobierno de Estados Unidos lo condecoró por sus supuestas labores contra el crimen organizado y fue presumido por Calderón como uno de los mejores funcionarios federales, consagrando su influencia al servicio del crimen organizado.
Al concluir el gobierno de Calderón, García Luna dejó México para radicar en Estados Unidos con una fortuna de más de 700 millones de dólares que ningún servidor público en el país sería capaz de amasar en la administración pública, como uno de los elementos más evidentes de la corrupción que imperó.
Ahora, la Corte de Nueva York determinará la sentencia contra García Luna en uno de los casos más seguidos por la opinión pública mexicana que aclara los niveles tan profundos de la corrupción en el sistema político mexicano.
Nota aparte: Genaro García Luna prefirió no hablar en el juicio en su contra, pues sabe que todo lo que declare será usado en su contra y aumentará su culpabilidad en un hecho que lacera a la sociedad mexicana.
Tags
- Felipe Calderón
- Genaro García Luna
- policía federal
- seguridad