
Miguel Montesinos León Lunes, 06 de Abril del 2026
En Oaxaca, la falta de médicos y medicamentos exhibe el colapso del sistema público de salud y profundiza el abandono en comunidades rurales.
Por Miguel Montesinos León
La salud en Oaxaca sigue siendo una utopía; en el ámbito político, el régimen obradorista dio al traste con el sistema sanitario.
Durante los gobiernos del foxismo, el calderonato y el PRI, en su último mandato con Enrique Peña Nieto, aunque los servicios eran subrogados, la población contaba con atención médica y medicamentos.
Con Andrés Manuel López Obrador, quien de manera reiterada aseguraba que la calidad médica en México sería similar o incluso mejor que la de Dinamarca, ocurrió todo lo contrario.
Andrés Manuel López Obrador eliminó el Seguro Popular y, en la última etapa de su gobierno, fusionó el sector salud y creó el IMSS-BIENESTAR, en una ruta de concentración institucional que dejó a la población desprotegida en materia de salud pública.
El Oaxaca de Salomón Jara Cruz, sin medicamentos básicos
En Oaxaca, bajo el gobierno de Salomón Jara Cruz, la atención no solo es deficiente: en muchas clínicas del interior del estado es prácticamente nula. Peor aún, la población no debe enfermarse en días feriados, porque en las pequeñas clínicas rurales del IMSS-Bienestar el médico se ausenta, las enfermeras cierran las instalaciones durante los cuatro días de la Semana Mayor (Semana Santa), y al acudir al Centro de Salud distrital tampoco encuentran medicamentos.
En la región Mixteca se ubica Asunción Nochixtlán, comunidad situada a 85 kilómetros de la capital oaxaqueña. Se trata de un distrito que cuenta con centro de salud, hospital comunitario de segundo nivel y vías de comunicación como la carretera Internacional Cristóbal Colón/190, la supercarretera de cuota Cuacnopalan-Oaxaca/Tehuacán-Oaxaca/México 135D, además de internet, telégrafos y servicios básicos.
Nochixtlán no es una comunidad aislada en las montañas oaxaqueñas; sin embargo, en materia de atención médica, el centro de salud no puede controlar ni siquiera un simple catarro: no hay paracetamol ni ibuprofeno para atender una emergencia.
Salomón Jara Cruz y el secretario de Salud, Efrén Emmanuel Jardín González, reiteradamente, en conferencias de prensa y en diversas actividades públicas donde ambos se presentan, o incluso por separado, con bombo y platillo señalan que Oaxaca cuenta con un presupuesto de 108 mil 916 millones 353 mil 742 pesos para el ejercicio fiscal 2026.
Sin embargo, en la práctica, los centros de salud carecen de medicamentos. Esto se traduce en que el servicio de salud en Oaxaca no solo está en malas condiciones, sino colapsado, y de poco sirve a la población acudir a una clínica o centro de salud, ya que únicamente reciben la receta y deben comprar por su cuenta los medicamentos.
Si esto ocurre en un distrito que dispone de vías de comunicación y servicios básicos, basta imaginar cómo es la atención en comunidades que carecen incluso de los medios elementales para una atención digna y eficaz.