
Ignacio García Martes, 13 de Octubre del 2026
Foro Público
El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, ha emulado a su antecesor, Enrique Alfaro. El fin de semana pasado el gobierno estatal desplegó una represión colectiva en contra de la población que se manifestó por las condiciones de recepción de agua fétida para Guadalajara y su zona metropolitana.
El mandatario estatal emanado de Movimiento Ciudadano (MC) justificó las agresiones cometidas en contra de los manifestantes al acusar que existían integrantes de un grupo de choque de cerca de 400 personas que provocaron la violencia el domingo pasado.
El gobierno de Lemus, que enfrenta una crisis de credibilidad por la distribución de agua sucia para la población, ordenó una serie de detenciones arbitrarias, ataques con gases lacrimógenos y chorros de agua contra la población que se manifestaba, y que recordó las detenciones masivas que implementó la administración del también emecista, Enrique Alfaro, en junio de 2020 durante las protestas masivas por el asesinato del albañil Giovanni López por no usar cubrebocas durante la contingencia sanitaria.
En esa ocasión Alfaro aseguró que la detención de jóvenes por parte de policías vestidos de civiles no se trataba una violación generalizada de los derechos humanos y afirmó que se había orquestado una campaña mediática en su contra por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador para desacreditar a uno de los principales gobernadores de oposición del país.
Lemus se ha contradicho, pues apenas la semana pasada aseguró en la sede del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) que respetaría el derecho a la libre manifestación, pero el fin de semana recordó a los tiempos más violentos del régimen del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
El ex presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en el estado dijo el derecho a la manifestación es un principio constitucional que su administración permitiría, pero replicó el modelo de detenciones arbitrarias de su antecesor, quien es considerado como uno de los peores gobernadores en la historia de Jalisco.
El gobernador ordenó emplear la Casa Jalisco como como un sitio de detenciones, ya que ahí permanecieron algunos de los manifestantes, lo que reflejó una vieja práctica represiva que caracterizó al PRI y que ha emulado MC, un partido que ha cuestionado al tricolor por su conservadurismo.
El gobierno estatal confirmó la detención de 39 personas, entre quienes se encontraban estudiantes del ITESO y de la Universidad de Guadalajara (UDG), y la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE) permitió su liberación al aceptar firmar un documento en el que aceptaban no actuar legalmente en contra de sus represores.
La crisis de agua en Jalisco
Docentes de la UDG y de ITESO se pronunciaron en contra del gobernador emecista, al recordar que la crisis del agua que padece la entidad es parte de una serie de problemas sociales que el gobierno estatal no ha sido capaz de resolver, como la presencia del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Los académicos recordaron que padecen problemas vinculados a la desaparición forzada, la especulación inmobiliaria que imposibilita el acceso a la vivienda digna para la mayor parte de la población, así como los monocultivos que arrasan extensos territorios de la entidad.
Los inconformes han reconocido que las prácticas del gobierno de Lemus recuerdan a los peores momentos del régimen del PRI, pero también se remontan a las represiones ordenadas por el ex gobernador Francisco Ramírez Acuña, emanado del Partido Acción Nacional (PAN), que en 2004 ordenó encarcelar a decenas de manifestantes que protestaban en la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de América Latina, el Caribe y la Unión Europea.
Desde hace semanas los pobladores de la zona metropolitana de Guadalajara han recibido en sus viviendas agua contaminada que ha presentado diferentes tonalidades como amarillo, café y hasta negro, lo que ha reflejado serios problemas de gestión ambiental, principalmente por la gestión del territorio, protección de los ecosistemas y supervisión de las actividades que generan residuos.
Los expertos han coincidido en que esta problemática se asocia a la expansión urbana, la sobreexplotación de los acuíferos, contaminación de las zonas de infiltración y deficiencias en la gestión de residuos que son una herencia de la administración de Alfaro y que estallaron en el gobierno de Lemus.
Ante un inminente proceso electoral, en el cual Jalisco renovará el Congreso local y las alcaldías, el pésimo manejo de la crisis del agua por parte de la administración de Lemus le puede cobrar factura, pues podría perder la mayoría de las presidencias municipales en el estado, así como el control legislativo.
Desde la semana pasada los universitarios de diferentes instituciones se pronunciaron en contra del gobernador, al acusarlo de no resolver la problemática que padece la zona metropolitana de Guadalajara, mientras que la administración estatal ha aseverado que el problema podría resolverse en al menos seis meses.
Los efectos de la crisis del agua pueden provocar una fractura irreversible para MC que pretende mantener el control de la entidad ante el proceso electoral de 2027 y con ello intentar retener la gubernatura en los comicios de 2030.
Los problemas de MC
Como ya se ha referido en este espacio, MC nació como una franquicia al servicio del ex priista Dante Delgado, quien ha configurado una red política de elevada presencia, al menos en Jalisco y Nuevo León, las dos entidades que actualmente gobierna.
El partido naranja ha ganado notoriedad en los últimos años al diferenciarse de la oposición política tradicional, ya que ha renegado de cualquier alianza con el PRI, debido a que considera al tricolor como la peor fuerza política del país, mientras que atrae a un electorado joven poco informado, así como a las bases clasemedieras que se han desilusionado del panismo.
La fórmula de MC había sido útil ante el desgaste de la oposición y con ello atraía a un electorado que tampoco se siente identificado con el Movimiento Regeneración Nacional (Morena), pero que en la práctica sigue siendo un partido de corte más conservador.
Tras la salida de Dante Delgado, por problemas de salud, Jorge Álvarez Máynez asumió la dirigencia nacional de MC, en medio de una serie de problemas relacionados con el deterioro que han tenido sus gobernadores, principalmente en Nuevo León, donde se renovará el puesto que ostenta Samuel García.
Aunque la principal apuesta emecista es conservar el control de Nuevo León, para el ex candidato presidencial se ha abierto un nuevo frente, pues debe lidiar con el terrible manejo de la crisis de Lemus y que puede causar una debacle sustantiva para el partido naranja.
Máynez ha dicho que apoya a Lemus y ha acusado a los medios de promover una campaña de desprestigio en contra del gobernador emecista, debido a que representan a la principal oposición política de Morena, y ha sostenido que los ataques provienen principalmente de la Ciudad de México.
El instituto político naranja no se ha asumido como un partido político con una ideología clara, lo que contradice los mecanismos de representación política, pues cada instituto político busca garantizar la representación de distintos sectores sociales que son considerados como esenciales para garantizar la adherencia de los perfiles.
Aunque parecía que MC podría mantener el control de Jalisco para la renovación de las alcaldías y el Congreso local, los problemas derivados de la crisis pueden costarle al partido naranja, situación que podría ser aprovechada por Morena, instituto político que ha ambicionado gobernar desde hace varios años sin conseguirlo.