Xalapa reúne historia bíblica y memoria cristera en doble jornada

Livia Díaz

Compartir

En Xalapa, el patrimonio religioso y documental converge en recorridos que exploran la Biblia, la Cristiada y la memoria histórica de Veracruz.

Por Livia Díaz

XALAPA, Veracruz. — En una época dominada por la inmediatez digital y la automatización de la escritura, la persistencia del objeto físico adquiere un tinte casi revolucionario. No es casualidad que precisamente este 24 de octubre de 2026, Xalapa —una ciudad históricamente disputada por las corrientes del pensamiento liberal universitario, el activismo de izquierda y un arraigado fervor católico— despierte convertida en el epicentro de un fenómeno cultural dual que entrelaza la historia material global con los episodios más complejos de la memoria nacional. Mientras las corrientes seculares de la capital veracruzana se alistan para los festivales y las vísperas del Día de Muertos, dos magnos proyectos de divulgación documental, académica y religiosa sitúan a la Atenas Veracruzana como el foco del análisis bibliográfico internacional y de la conmemoración del primer centenario del inicio de la Guerra Cristera (1926-1929).

Por una parte, sobre la avenida 20 de Noviembre, se despliega el Congreso y Museo Itinerante titulado “La Biblia a Través del Tiempo”. Esta ambiciosa iniciativa no surge del vacío ni de las instituciones públicas del Estado; detrás de este despliegue se encuentra una alianza estratégica estrictamente privada, intelectual y académica, conformada por la Universidad Filadelfia de México (UFM), el Instituto Bíblico Filadelfia (IBF) y el Maná Museo de las Sagradas Escrituras, una reconocida institución cultural independiente con sede en la Ciudad de México que ha dedicado décadas a rescatar, preservar y exhibir el patrimonio material del texto sagrado.

El propósito medular de esta coalición institucional trasciende lo estrictamente doctrinario, teológico o eclesiástico. Sus directivos buscan rescatar el valor de la Biblia como un artefacto civilizatorio primordial. Su meta explícita es demostrar, de manera científica, visual y didáctica, cómo las sucesivas traducciones, materiales e impresiones de este libro moldearon la fe de Occidente, fueron un motor para el desarrollo de la imprenta de tipos móviles de Johannes Gutenberg, catalizadores de la alfabetización masiva del viejo continente y guardianes involuntarios de lenguas minoritarias e indígenas americanas —como el mixe, el zapoteco y el maya— que, de otro modo, habrían desaparecido en el olvido lingüístico tras la época de la colonización.

Para entender el porqué de esta sede, hay que analizar minuciosamente la geografía y la logística de la capital veracruzana. Los organizadores esquivaron deliberadamente los recintos universitarios públicos y los foros gubernamentales, optando por el Salón Plaza de las Convenciones del Hotel Misión Xalapa, ubicado estratégicamente en la avenida 20 de Noviembre Oriente #541.

Esta decisión responde a una doble lógica de mercado y seguridad. Por un lado, la infraestructura hotelera privada ofrece la estabilidad climática, el control de humedad y el resguardo de accesos necesarios para proteger piezas de alto valor histórico y arqueológico; por el otro, se sitúa en una de las arterias viales más conectadas de la ciudad, facilitando el flujo de los asistentes en un día en el que el primer cuadro urbano se encuentra parcialmente colapsado por las movilizaciones de fe.

La proyección económica que manejan los promotores es fría y ambiciosa: esperan rebasar los 5.000 asistentes a lo largo de las jornadas, lo que inyectará una derrama económica estimada en 6,5 millones de pesos a la región capital, a través de servicios de hotelería, transporte, alimentación y consumo local.

Al frente de las operaciones en campo se encuentra el teólogo y académico Axel Miranda Palafox, coordinador de Estudios Teológicos Universitarios del IBF y promotor principal del encuentro. Miranda Palafox representa a una nueva generación de intelectuales que buscan romper el gueto de las iglesias particulares para dialogar de tú a tú con el espacio público y la academia laica.

“Este evento tiene por objetivo dar a conocer, de manera didáctica y visual, el recorrido del ‘libro de libros’, buscando fortalecer el conocimiento histórico y cultural para que toda la sociedad en general lo reconozca, más allá de la perspectiva puramente espiritual”, señaló el académico durante la presentación del proyecto ante los medios de comunicación.

Para Miranda y las instituciones universitarias involucradas, el reto consiste en secularizar el análisis del texto para atraer tanto al creyente como al escéptico, al estudiante de antropología, al historiador y al curioso de la evolución lingüística.

El acceso a esta experiencia plantea un modelo híbrido de financiamiento que busca la autosustentabilidad. Los organizadores establecieron una cuota de recuperación obligatoria para ingresar exclusivamente a la zona de exhibición del museo: 110 pesos para adultos y 55 pesos para niños de 3 a 7 años. Los boletos se encuentran disponibles en las taquillas físicas del hotel, en la librería cristiana Rafael del centro o a través de la plataforma digital oficial de la UFM.

Sin embargo, para cumplir con el espíritu de divulgación popular que promueve la universidad, todas las explicaciones especializadas dentro del recorrido, los talleres complementarios de caligrafía antigua y las conferencias introductorias de los guías se ofrecen de forma completamente gratuita una vez que el visitante se encuentra dentro del recinto.

El programa de actividades en el Hotel Misión está dividido en dos fases temporales:

• Fase 1: La Inmersión Museográfica (del 24 de octubre al 1 de noviembre): En un horario corrido de 11:00 a 18:00 horas, guías especializados del Museo Maná conducen grupos reducidos en recorridos de exactamente una hora. En el interior del salón se despliega un acervo de más de 120 piezas que desafían el tiempo: desde facsímiles de los rollos del Mar Muerto y biblias raras de la época de la Reforma protestante, hasta una réplica a escala del Arca de la Alianza, un estuche sefardí y ejemplares traducidos a más de 350 idiomas y variantes dialectales, incluyendo arameo antiguo y griego koiné.

• Fase 2: El Debate Académico (del 31 de octubre al 2 de noviembre): El evento cerrará con el Congreso de Bibliología, un foro de alta especialización limitado a 400 cupos presenciales. Aquí, el enfoque se traslada a la ciencia dura, la autenticidad textual y la arqueología forense de Medio Oriente. El debate estará conducido por cuatro ponentes de renombre en el ámbito de los estudios bíblicos latinoamericanos: Josué García Ortiz (reconocido investigador en lingüística bíblica y lenguas semíticas), Christian Watson Pickup (historiador británico y docente en filología antigua), Nathan Díaz (teólogo especializado en manuscritos de la Reforma) y Cristian Gómez Macías (arqueólogo forense de textos de Oriente Próximo), quienes pondrán sobre la mesa las tensiones entre las escrituras antiguas y los desafíos éticos de la era digital.

La huella cristera: Memoria grabada en el Centro Histórico

De forma simultánea, e hilando con el contexto de la persecución de las ideas, la censura de textos y el análisis histórico de la fe en México, otros rincones de la ciudad conmemoran formalmente los 100 años del inicio de la Guerra Cristera (1926-1929). La entrada en vigor de la radical Ley Calles, en 1926, que derivó en la suspensión total del culto público en los templos y en la posterior resistencia civil armada en el centro y occidente del país, encuentra hoy un eco museográfico y solemne en el corazón del centro de Xalapa.

El epicentro de esta conmemoración paralela se sitúa en el Museo San Rafael Guízar y Valencia / Antiguo Palacio Episcopal (calle Benito Juárez #70, Centro Histórico), el cual clausura justamente hoy, 24 de octubre, un programa de reflexión histórica de dos semanas. El museo alberga la exposición temporal e inédita titulada “Un pastor en tiempos de persecución”, cuyo acceso es totalmente gratuito para el público en general.

A diferencia del enfoque global y macrohistórico de la exhibición hotelera de la UFM, la muestra del Palacio Episcopal aborda de manera descarnada la realidad local de la Cristiada en el estado de Veracruz. La historiadora local y curadora invitada, Zulma Osorio, detalló que la exposición presenta un acervo documental inédito que incluye cartas secretas, circulares de resistencia civil y manuscritos firmados de puño y letra por San Rafael Guízar y Valencia —quien fuera el quinto obispo de Veracruz y el primer prelado mexicano canonizado—.

Estos escritos fueron redactados durante su doloroso exilio forzado en San Antonio, Texas, a partir de mayo de 1927. Los documentos demuestran cómo, pese a la distancia, las amenazas y la persecución del gobierno federal, el obispo continuó operando de forma clandestina el sostenimiento económico y la formación del seminario xalapeño, obligando a los futuros sacerdotes a estudiar escondidos en sótanos de casas particulares de la ciudad, bajo condiciones extremas y con identidades falsas.

A unas cuadras de ahí, en la Parroquia de San Pío X (calle Pomona s/n), la comunidad católica local, bajo la guía del párroco diocesano, se sumó a este centenario mediante las jornadas solemnes de oración y memoria histórica bajo el lema “¡Sí Está Aquí!”. El encuentro conmemorativo, celebrado a lo largo de este sábado en horario de 10:00 a 20:00 horas, busca rescatar el testimonio histórico de los mártires cristeros de la región, recuperar diarios familiares de la época y entablar paneles vecinales de diálogo sobre la evolución de la libertad de culto, la tolerancia y los derechos humanos en el México contemporáneo.

En una Xalapa fragmentada por la política y el misticismo callejero, los libros sagrados del Hotel Misión y las cartas secretas del Palacio Episcopal se levantan como un recordatorio de que los textos y la memoria, antes de ser objetos de culto, son los mapas de nuestra propia evolución cultural.