




Andrés Gil Domingo, 14 de Junio del 2026
Trump celebra su cumpleaños entre protestas, militarismo y culto personal al poder presidencial.
Por Andrés Gil
El año pasado fue un desfile militar por las calles de Washington. Este año, un combate de la Ultimate Fighting Championship (UFC), la promotora de artes marciales mixtas en la que destaca, como referente mundial, el hispano-georgiano Ilia Topuria.
La megalomanía del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, es difícil de medir, pero muy fácil de identificar: le encanta exhibir su poder, o lo que él entiende por poder. Esa pulsión se traduce este domingo, 14 de junio, en la organización de un espectáculo propio de los circos romanos para celebrar su cumpleaños número 80, bajo la excusa de que forma parte de los actos relacionados con el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos.
El espectáculo consiste en hombres luchando entre sí para la mayor gloria del César, en este caso el emperador Trump, quien bombardea países, secuestra presidentes, deja sin combustible a una isla, amenaza a sus aliados de la OTAN, interfiere en campañas electorales de otros países y maniobra para quitarse de encima a las voces críticas con su gestión en las cadenas de televisión.
El año pasado, el 14 de junio de 2025, Trump quiso emular los grandes desfiles del 14 de julio en París, con motivo de la Revolución Francesa. El resultado quedó desdibujado: las protestas que denunciaban su deriva autoritaria como propia de un monarca —No Kings Day— superaron con creces la concurrencia de un desfile militar sin arraigo en Washington DC.
Eso no le gustó nada a Trump. Ante el primer ministro canadiense, James Carney, culpó a los pronósticos meteorológicos, que auguraban tormentas que luego no terminaron de producirse, del pinchazo en la asistencia.
Las protestas enfurecen a Trump al punto de que difundió un video generado con inteligencia artificial en el que un avión estadounidense bombardeaba con excrementos a las multitudes que se manifestaban contra él durante el segundo No Kings Day, en octubre de 2025, cuando millones de estadounidenses salieron a las calles en todo el país.
Este domingo también hay protestas en Washington DC. Organizaciones como DC Local to Global, Ward 2 Mutual Aid, CodePink y otras realizarán una marcha el 14 de junio en la capital, con picnic comunitario, música y otras actividades.
“Mientras esta administración organiza un combate de la UFC en el jardín de la Casa Blanca, continúa intensificando guerras y genocidios en el extranjero, militarizando nuestras comunidades, arrebatándonos derechos y encerrando a nuestros vecinos inmigrantes y a nuestra juventud aquí en casa. Nuestro futuro debería basarse en un compromiso de amor y cuidados radicales, no en jaulas ni en ‘líderes’ sedientos de sangre”, explicó Olivia DiNucci, organizadora de CodePink en Washington DC.
Además de las protestas, Trump teme la meteorología.
Después de que un juez federal se negó este viernes a impedir que la Casa Blanca celebrara los combates en el jardín sur con motivo del cumpleaños del presidente, todo queda sujeto a las tormentas vespertinas en la capital, a los mosquitos y a otros insectos que proliferan por la noche, más aún bajo los enormes focos del ring instalado en una zona que fue pantanosa.
El juez Amit P. Mehta resolvió una moción de emergencia presentada a última hora y señaló, en un dictamen de 15 páginas, que no estaba claro que las dos personas que demandaron contra los combates de la UFC sufrieran un perjuicio suficiente por el evento como para tener base legal para impugnarlo.
Los dos demandantes argumentaron que utilizar la Casa Blanca y el Monumento a Lincoln como telón de fondo para los combates podría reportar un beneficio económico indebido a la empresa privada encargada de organizarlos. El juez Mehta determinó que no lograron explicar por qué sus intereses debían prevalecer sobre los de todas las partes involucradas en la realización del proyecto.
Los organizadores, escribió el juez Mehta, “señalan la planificación del evento, que se ha prolongado durante casi un año; la coordinación con múltiples organismos gubernamentales, incluido el Servicio Secreto; los trabajos en el lugar, iniciados el 20 de mayo y en los que han participado entre 700 y 900 trabajadores; las numerosas entregas de equipamiento; la logística de venta de entradas; y los preparativos de los luchadores de la UFC contratados”.
“Y luego están los 60 millones de dólares que la UFC y las organizaciones relacionadas con ella han invertido para llevar a cabo el evento”, añadió. “No se puede pasar por alto la posible pérdida de ese dinero como consecuencia de una cancelación de última hora ordenada por un tribunal”.
En el escrito, los abogados de los demandantes describieron el evento como un acuerdo corrupto destinado a proporcionar a Dana White, presidente de la UFC y aliado de Trump, una plataforma nacional desde la sede del gobierno estadounidense para promocionar su marca. Trump ha apoyado a White y a su empresa durante décadas. Además, posee acciones de TKO Holdings, la empresa matriz de la UFC, según sus declaraciones financieras, y ha asistido con frecuencia a combates durante sus campañas electorales. Los planes para celebrar un combate en los terrenos de la Casa Blanca nacieron el año pasado.
Ese ardor guerrero del ring instalado en la Casa Blanca se trasladó al rebautizado Departamento de Guerra con una campaña militarista vinculada al evento del domingo.
“Este domingo por la noche, durante el histórico combate de UFC ‘Freedom 250’ en la Casa Blanca”, dijo Trump, “el Departamento de Guerra estrenará su primer anuncio televisivo, titulado ‘La paz a través de la fuerza’. VÉALO A CONTINUACIÓN. El espíritu guerrero ha regresado al Departamento de Guerra, y hacemos un llamamiento a nuestros mejores jóvenes estadounidenses para que se unan a nuestra gran maquinaria de combate (¡cuando sea necesaria!)”.
El secretario de Guerra, Pete Hegseth, uno de los integrantes más aduladores del gabinete de Trump, publicó: “Únete a la lucha”.
Fuente: elDiario.es