
Andrés Gil Jueves, 08 de Octubre del 2026
Trump intenta apuntalar a Ken Paxton en una elección marcada por protestas, la guerra con Irán y el aumento del precio de la gasolina.
Por Andrés Gil
El presidente Donald Trump, enfrentado a manifestantes y a un clima político desfavorable, ha intentado este miércoles movilizar a los votantes de Texas a favor de su candidato al Senado, Ken Paxton, en un intento por evitar la victoria demócrata en el estado republicano más poblado del país.
Ante un Freeman Coliseum abarrotado, Trump también se comprometió a conceder al exjugador de béisbol Roger Clemens la Medalla Presidencial de la Libertad, reafirmó su apoyo a la pena de muerte para los traficantes de drogas y aclaró unos comentarios recientes en los que hablaba de la posibilidad de que Irán bombardease ciudades estadounidenses, como parte de una retórica sobre cómo los elevados precios del combustible son “un pequeño precio a pagar” por la guerra, informa AP.
“¿Quieren ver problemas? ¿Que ataquen San Diego, que ataquen Los Ángeles?”, dijo Trump: “No vamos a permitir que eso ocurra. Protegemos nuestras ciudades. Protegemos nuestro país”.
El mensaje del presidente fue interrumpido en repetidas ocasiones por personas que protestaban, entre ellas uno que llevaba una camiseta de la selección española de fútbol. En total, al menos una docena de manifestantes interrumpieron al presidente. Algunos fueron escoltados fuera del recinto por la policía.
Trump se alejó brevemente del micrófono tras una de las interrupciones: “Se va a casa con su madre. Pero lo que no sabe es que su madre votó a Trump”.
El Partido Republicano no tenía previsto dedicar tanto dinero y recursos humanos a Texas en esta campaña para las elecciones de mitad de legislatura.
Texas es el estado más poblado del país y un bastión republicano, donde Trump ganó en 2024 por casi 14 puntos porcentuales. Pero, a menos de un mes de las elecciones, los bajos índices de aprobación de Trump, la guerra en Irán y la escalada de los precios de la gasolina han puesto en peligro a los republicanos en prácticamente todos los estados.
La aparición del miércoles supuso el tercer viaje de Trump a Texas en menos de un mes, y los dirigentes del partido han destinado hasta ahora más de 300 millones de dólares a las elecciones en el estado, informa AP.
Como muestra de la mala situación de Trump, el gobernador republicano Greg Abbott no asistió al mitin de esa noche. Abbott, un gobernador republicano que lleva tres mandatos y que ganó la reelección en 2022 por unos 11 puntos porcentuales, se ha visto arrastrado incluso él por las turbulentas corrientes nacionales. Y ahora se encuentra inmerso en una reñida carrera por la reelección contra la diputada estatal demócrata Gina Hinojosa.
Trump se centra en su candidato al Senado
Si bien la carrera por el gobierno del estado ha atraído una repentina afluencia de fondos por parte de los demócratas, la carrera por el Senado de EEUU ha acaparado la mayor atención, ya que los demócratas luchan por la mayoría en la Cámara Alta. El estado no ha elegido a un demócrata para el Senado desde 1988, pero la recaudación de fondos del candidato James Talarico, el bajo índice de aprobación de Trump y las persistentes preocupaciones sobre el carácter de Paxton han puesto la carrera totalmente en juego.
Trump dedicó la mayor parte de su intervención a la contienda por el Senado, describiendo a Paxton como “quizá el mejor fiscal general de los Estados Unidos de América”.
“Fue firme y estuvo con nosotros hasta el final”, dijo Trump sobre Paxton, a quien respaldó en las primarias republicanas del estado frente al senador en el cargo, John Cornyn.
Trump no hizo mención alguna a la grabación publicada recientemente en la que Paxton lamentaba la guerra en Irán y el aumento de los precios del combustible, al tiempo que se quejaba de que su campaña estaba siendo dirigida por operadores políticos de Washington.
Trump reiteró su apoyo a la pena de muerte para «los traficantes de drogas a gran escala, los traficantes de personas y cualquiera que mate a un agente de policía», al tiempo que reconoció que Nidal Malik Hasan, un excomandante del Ejército que mató a 13 personas en un tiroteo masivo en 2009 en Fort Hood, Texas, será ejecutado por un pelotón de fusilamiento. El presidente aprobó el método de ejecución a principios de esta semana y sugirió que Talarico se opone a él.
Fuente: elDiario.es