
Rodolfo Soriano-Núñez Lunes, 08 de Junio del 2026
“La violencia que ejerció contra nosotros Boric fue espantosa y Kast no tiene interés en nosotros. Somos la lucecita de alerta que ellos quieren apagar en Chile”, hace ver Espinoza.
La Red de Sobrevivientes busca llegar al fondo de los abusos en entornos religiosos y en el antigo Servicio Nacional de Menores de Chile. Sólo en el Sename habría un mínimo de 54 mil víctimas.
Por Rodolfo Soriano-Núñez
Esta semana conversamos con Eneas Espinoza, vocero y fundador de la Red de Sobrevivientes de Abuso en Entornos Institucionales de Chile, quien ofrece detalles de la indiferencia con la que los gobiernos de Gabriel Boric y José Antonio Kast minimizan el alcance de los señalamientos acerca de los abusos cometidos en entornos religiosos y en instituciones como el antiguo Servicio Nacional de Menores (Sename), que debía proteger a menores vulnerables pero facilitó abusos sistemáticos en sus instalaciones.
La Red de Sobrevivientes en Chile, como las de otros países de América Latina enfrenta una realidad difícil, marcada por el doble desdén. En un sentido de la jerarquía de la Iglesia Católica y, por la otra, de las élites chilenas de la política que, a pesar de sus profundas diferencias en otros temas, encuentran en el desinterés sobre las violaciones sistemáticas a los derechos humanos un común denominador que los hermana y unifica en lo sustantivo.
Lo que sigue es una versión ligeramente editada para facilitar la lectura del intercambio que tuvo Los Ángeles Press con Eneas Espinoza.
Rodolfo Soriano-Núñez (RSN): ¿Por qué no nos platicas un poco de la historia de la red chilena? Si quieres incluir vínculos con otras redes de América Latina, sería muy bueno es que tú presentes una suerte de mapa, de la historia de la red, porque no nos platicas cómo es que viene a existir.
Eneas Espinoza (EE): Gracias, Rodolfo, por tu invitación. Pienso que la historia de la red chilena representa un poco la historia de lo que ha estado pasando en nuestro continente para las víctimas y sobrevivientes de abuso en el entorno eclesiástico. Y te explico por qué. Porque nosotros surgimos oficialmente como red justamente cuando el papa Francisco visitaba Chile. Cuando se aprestaba a viajar a Chile.
Estamos hablando de enero de 2018. Fue en ese año y…
RSN: Que tuvo un desempeño lamentable, ¿no? Porque llega una televisora argentina, le hace lo que en México llamamos una “entrevista banquetera”, es decir, improvisada, antes de iniciar la misa. Y, en la entrevista, él vuelve a defender con 20 uñas a uno de los cómplices de Fernando Karadima.
No se sabe muy bien todavía cómo cual era el tipo de situación ahí, pero lo que se sabe es que Juan de la Cruz Barros Madrid era uno de los “obispos de Karadima”, que además de ser obispo de Osorno en ese momento, había sido antes obispo de la diócesis o prelatura militar, un cargo importante en la Iglesia Católica en Chile. Entonces es en ese momento en que Francisco está ahí en Chile que ustedes deciden empezar a trabajar.
EE: Claro, y nosotros como red de sobrevivientes empezamos confrontando a la Iglesia Católica. Nosotros no estábamos de acuerdo con que el derecho canónico se hiciese cargo de la justicia, sino que apelábamos al Estado. Pero en ese momento nosotros aceptamos ir a declarar conforme al derecho canónico, o sea, participar de las cosas que la Iglesia Católica proponía como posibles espacios de justicia, con muchas comillas, o de solución para las víctimas.
El tiempo nos dio la razón de que en realidad eso fue en vano porque no sucedió. Y la red de sobrevivientes se crea primero para para los entornos eclesiásticos, o sea, los primeros, los que fundamos la red, todos y todas veníamos de lugares en donde estaba involucrada la Iglesia Católica. Colegios católicos, seminarios, lugares en donde estaba presente la Iglesia Católica por medio de congregaciones: jesuitas, hermanos maristas.
RSN: Y en ese momento ya también la Legión de Cristo, que tuvo en Chile uno de los casos más aterradores, el del irlandés a quien el Estado chileno celebra como a un prócer, le da la nacionalidad y luego se la tiene que retirar después de que se dan cuenta de la clase de lacra que era…
EE: Sí, John O'Reilly. Fue uno de varios casos muy connotados, pero como siempre pasan estas cosas, eran casos famosos porque involucraban a colegios de mucho dinero, a familias con recursos.
De hecho, el mismo caso Karadima, que es el que finalmente provoca todo la hecatombe publicitaria y mediática sobre el papa Francisco de la época, tiene que ver con eso, con que eran personas de recursos, personas que tenían poder y que podían acceder a los medios, tener algunos contactos políticos que los defendieran.
Y fue una confrontación, podríamos decir, dentro de la Iglesia Católica, que es muy poderosa y estos casos que tenían un acceso al poder pequeño, pero tenían, de hecho, las víctimas. Sus propias bases, porque al final de cuentas.
RSN: Claro, Providencia, era la parroquia más, dijéramos, celebrada en Santiago porque incluso había fila para casarse ahí y era difícil conseguir espacio para que las parejas pudieran tener la celebración ahí, por lo fotogénica que es la misma parroquia.
Clase y abuso
EE: Así es y de hecho, ya en ese momento se empezaba a notar la diferencia por clase social que primó en este tema, porque las víctimas que no pertenecíamos a ese mundo y a esas clases sociales finalmente no obtuvieron ningún tipo de justicia ni de presencia, porque también habían víctimas en colegios salesianos, también habían víctimas de los franciscanos y esas personas no tuvieron el acceso ni la presencia que sí se les dio a, por ejemplo, las víctimas de Karadima, que viajaron a Roma, tuvieron entrevistas privadas con el papa Francisco. Incluso acordaron una serie de negocios.
La red la fundamos quienes no pertenecíamos a ese mundo y decidimos y tomamos la decisión de tomar una acción que los involucrara a todas y a todos, que nadie se quedara sin justicia, que esto no se trataba del caso puntual.
Por ejemplo, yo podría, como el caso Maristas, haber tratado de salvarme. Haber recibido una reparación y listo, quedar tranquilo. Pero nunca fue esa nuestra decisión.
Tampoco las personas que habían sido violentadas en los jesuitas que pertenecen a nuestra red también tomaron la decisión de jugársela por todos.
Y eso significó que hasta el día de hoy nadie del mundo político ni del mundo parlamentario tampoco empresarial nos dio apoyo. Siempre estuvimos solos en esto.
Somos una red muy independiente que lo que sí se dio cuenta es que era urgente abrir esta red hacia otras personas que habían sufrido abusos en entornos institucionales que no necesariamente estuviera la Iglesia directamente involucrada. Estamos hablando de los lugares en donde el Estado tutela niños, niñas y adolescentes. En Chile se llamaba Sename, Servicio Nacional de Menores.
RSN: Sí, el equivalente en México sería el sistema para el Desarrollo Integral de la Familia o, en Estados Unidos. los así llamados Child Services. Es una institución ahora rediseñada como Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia…
EE: Exactamente, justamente, que son que son hogares que están controlados por el Estado y que bueno, Chile es un país profundamente neoliberal. El Sename fue creado en 1979, durante la dictadura de Pinochet. Por lo tanto, no todos los hogares estaban bajo control del Estado, sino que el Estado terceriza, paga a privados dinero por niño para que en teoría se ocupe de cuidarlos, atenderlos y darles lo que necesitan.
En la práctica, es un negocio multimillonario que enriqueció a sectores políticos de Chile en esa época de la antigua Concertación, sobre todo el Partido Demócrata Cristiano ligado a la Iglesia Católica.
Y la Iglesia Católica misma se involucra durante la dictadura de Pinochet en los negocios de la infancia tutelada, ganando fortunas. Los dineros son difíciles de dimensionar para nosotros, pero los papeles todavía están y se pueden seguir y rastrear. Entonces nosotros nos convertimos en la red de sobrevivientes de abuso en todo entorno institucional.
RSN: Lo que yo entiendo es que las órdenes creaban organizaciones no gubernamentales fachada que servían para recibir los recursos del Estado, pero que estaban prácticamente en sintonía con los criterios, con los intereses de las órdenes que a su vez tenían escuelas, que a su vez tienen otras obras. Y entonces era prácticamente una integración horizontal de la crianza de esas infancias, que ya de por sí estaban marginadas y a las que se marginó todavía más en estos esquemas, y que además se reproducen en toda América Latina, donde muchas ONGs, de nombre nada más, sean parte de organizaciones muy ricas,
EE: Así es, son negocios gigantescos y como tú dices están escondidos detrás de fachadas de ONGs. Algunos son fáciles de rastrear porque ni siquiera tuvieron ese cuidado y puedes encontrar, por ejemplo, no sé, hay una organización gigantesca que se llama María Ayuda que pertenece a los fundadores, son los mismos padres de Schönstatt. Que son los que pertenecen al movimiento Schönstatt.
Entonces, si bien no comparten el mismo número fiscal, sí pertenecen al mismo movimiento que los colegios Schönstatt y que el resto de las organizaciones en las cuales participa el actual presidente de Chile, por ejemplo.
Entonces, como la red de sobrevivientes se planteó siempre en una actitud confrontativa con estos poderes tan grandes en Chile, hemos estado muy solos en todos estos años. O sea, no hay otro apoyo más que el apoyo ciudadano, el apoyo de personas que dicen, bueno, esto es fundamental, es urgente.
El apoyo de periodistas, como es tu caso, no es cierto que han dicho, bueno, acá hay una cosa importante que tenemos que hablar. Y es tan importante que, por ejemplo, en el caso Sename, estamos hablando de más de 54 mil niñas y niños que desaparecieron del sistema, que probablemente hayan muerto, que es posible que estén en los cementerios clandestinos como pasó en Canadá con las infancias aborígenes, ¿no es cierto?, de los pueblos originarios que en Chile nadie buscó que desaparecieron del sistema.
Rastro financiero
RSN: Son números muy grandes…
EE: Para un país como Chile, que es un país con una población pequeña, 54 mil niños o niñas es una cantidad gigantesca. Se calcula que en Sename pasaron, la cifra oficial para el cálculo es entre 700 mil y 800 mil menores de edad.
En realidad, las víctimas y sobrevivientes al Sename dicen que puede haber sido un millón y medio o hasta dos millones los que pasaron por ahí. Que cuesta mucho investigarlo porque no hay registros, pero sí están los papeles, el rastro financiero, digamos, los datos, los números económicos que hablan de eso.
Entonces, la red de sobrevivientes de Chile, desde el año 2017 hasta el año 2026, hemos estado dando una batalla que implica ser independientes del poder. Nunca ningún gobierno que ha pasado en todos estos años nos ha dado nada. No ha habido “fondos concursables” o algún apoyo económico de parte del Estado para nosotros.
A veces, las fundaciones consiguen incluso propiedades. En Chile es muy común que pongan una sede en un inmueble, una propiedad, que era del gobierno, del Estado. Bueno, no es el caso de nosotros. Hemos estado siempre de manera independiente confrontando a la Iglesia Católica
En toda Latinoamérica sabemos lo que eso significa. Significa un golpe muy duro, no sólo para la organización, sino que para las víctimas que somos los rostros y lideramos esto. Cada uno de nosotras y de nosotros ha tenido que pagar un costo personal muy grande desde un punto de vista de los trabajos a los cuales no ha podido acceder, los recursos que no ha podido tener.
Tenemos compañeros en la red que han perdido la oficina, la casa, porque la persona que le alquilaba, le arrendaba el lugar, le dijo, “usted se tiene que ir porque yo no quiero tener nada que ver con esto”. Estos son casos reales.
Entonces, a veces cuando nosotros tratamos de contar poco estas cosas, la verdad es porque no queremos mostrarnos como pobrecitos los que todo lo que han sufrido porque la verdad es que la ganancia que hemos tenido en estos años es muy grande de un punto de vista humano, porque hemos logrado que muchos hablen, denuncien.
Y cuando una persona habla y cuando una persona denuncia lo que le pasó siendo niña o niño, le cambia completamente la situación, porque se da cuenta de que al hablar se saca un peso de encima, puede hacer la denuncia.
Pero sabemos que va a ser muy difícil que consiga una justicia real en los tribunales, porque los tribunales también responden a la Iglesia Católica, aunque sean tribunales del Estado es muy difícil conseguir justicia.
Pero, por lo menos haces un ejercicio que cambia todo. El ejercicio es sacarte esa mochila; sacarte ese silencio terrible que se nos fue impuesto desde el momento en que vivimos este delito. Y esa mochila se la entregamos al Estado, al que le decimos: “Señor Estado, ahora usted habla de esto, conoce el delito, sabe lo que pasó yo lo he denunciado y usted tiene que hablar de esto”.
Entonces, ahí es donde hoy día nos encontramos en 2026 con otro papa con una Iglesia Católica que quiere dar vuelta a la página, que eso es muy importante de entender también.
El papa Francisco de cuya visita a Chile en enero de 2018 hablábamos, se dieron cuenta que tratar con las nuevas redes de sobrevivientes, que éramos nosotros y otras redes de otros países de las que podemos hablar también, ya no era lo mismo. No eran casos aislados que se podían comprar, silenciar, aplastar. Había una organización de parte nuestra, que llevó a que la Iglesia Católica activara un plan de marketing diferente. Es un plan que dio como supuestas soluciones, incluidas todas las medidas que Francisco anunció con bombo y platillo cambios al Código de Derecho Canónico de 2019, cosas que en la práctica no significaron nada, esa es la verdad.
También me acuerdo de la historia de que todos los obispos de Chile renunciaban…
RSN: En 2018, todos aparentemente presentan la renuncia, pero no se las aceptan a todos y, además, en los hechos muchos de los que presentaron esa renuncia acaban de ser promovidos ¿no?
EE: Exactamente, así es y de hecho en todas estas idas y vueltas se activa también un juego del ping-pong característico, que en todos los países ya conocemos. En el juego, cuando vas a hablar con las autoridades católicas del país te dicen que tienes que hablar con el Vaticano y cuando vas a hablar con el Vaticano te dicen que tienes que hablar con el obispo, entonces en ese ping-pong, por supuesto, que las víctimas se desgastan, nadie tiene recursos, tiempo y dinero para estar de Roma a Santiago y de Santiago a Roma todo el tiempo, eso es imposible.
Y esos juegos los usan mucho, apostando a agotar, a cansar, a que las víctimas envejezcamos y desaparezcamos. Y el problema es que lo saben, pero no les importa, porque aparecen nuevas víctimas, o sea yo antes de conversar contigo hoy estaba contestándole el correo electrónico a una sobreviviente, a una mujer que me estaba escribiendo que tiene menos de 30 años, yo tengo 52, y es una persona que hoy día va a denunciar, que va a empezar a hablar, que va a contar su historia, y así como viene ella atrás vienen otras más, más jóvenes que, por suerte, están hablando antes.
¿Por qué hablan antes? Porque estamos las redes de sobrevivientes y el tema está presente. Yo tuve que esperar hasta casi mis 50 años para hablar. Ellos, por lo menos lo pueden hacer a los 30. Y eso es un cambio enorme en tu calidad de vida.
Todavía falta que la Iglesia Católica se ocupe de reparar y de asumir la responsabilidad que tiene. No lo está haciendo. Lo único que consigue, como una gran cosa, es algún pedido de perdón. Es lo máximo a lo que puede llegar, que son perdones también muy bien redactados. Si tú los lees con cuidado los que han hecho incluso en Canadá a propósito del tema de las infancias de los pueblos originarios
Siempre es un pedir perdón porque la Iglesia Católica tuvo dentro de ella a personas que cometieron estos crímenes, pero no asumen el compromiso. Lo más cerca que estuvieron de asumir culpa, fue cuando el mismo Francisco dijo que existía una cultura del abuso y del silenciamiento. Esa es una cultura dentro de una institución, pero tampoco dio el paso siguiente, que es responsabilizar a la institución y eso es una cuestión que vamos a tener que hacer.
No queda más que denunciar al Vaticano en una corte internacional, para avanzar sobre cuestiones que ya van más allá de lo que se puede hacer en cada país.
El otro efecto que tuvo que la red de sobrevivientes surgiera hace ya tantos años es que también replicaron las redes de sobrevivientes en otros países de América Latina.
Nosotros no somos la primera. La primera es la de Argentina. Argentina existía antes. Argentina era una red muy sólida pero muy desconocida.
¿Por qué? básicamente porque el sistema argentino es un sistema federal de justicia y estaban concentrados en casos federales. Llegaron casos de distintas provincias, pero no tenía una presencia nacional tan fuerte. Yo los conocí, aprendí de ellos.
Cuando fundamos la red en Chile, con la red argentina nos acompañamos y nos apoyamos mucho y empezamos a entregarnos información, aprendizajes. Después empezaron a surgir otras redes, en Bolivia por ejemplo, que fue el caso que tú lo has cubierto mucho respecto de lo que pasó en Bolivia con los jesuitas que es una red que surgió también acompañada por la red chilena.
Hay otras en Venezuela, en Colombia y la idea justamente es que la lucha colectiva de agrupaciones de sobrevivientes, sin importar si tienen que ver con la red chilena, pero las agrupaciones de sobrevivientes te dan una fortaleza distinta y te permiten enfrentar el odio y los ataques que vas a recibir.
Cultura del ataque
Porque esa es la primera cosa que uno aprende, que los ataques son el pan de cada día. Lamentablemente, los laicos católicos se empeñan en atacar a las víctimas en vez de ocuparse de los abusadores que tienen adentro. Entonces, al existir en red ya te permite protegerte y cuidarte mejor y también te permite organizar estrategias para poder visibilizar este problema.
Y, esto es fundamental, mover a la sociedad para que empuje a la política a hacer cambios. En algunos países han ocurrido cambios legislativos. Chile tiene varios éxitos en ese sentido. Nosotros logramos hacer modificaciones en la ley chilena muy importantes.
Por ejemplo, logramos que se modificara en el Código Procesal Penal los privilegios que tenía el clero católico cuando un cura, un obispo, un cardenal estaba involucrado en un delito. Ellos tenían privilegios procesales. ¿Qué quiere decir esto? Que podía declarar por carta, no acudir a declarar. Se le trataba como si fuera una especie de senador o embajador, cuando es un ciudadano chileno. No tiene por qué tener esos privilegios. Ese es un ejemplo del impacto que ha tenido la Red.
Otro fue revisar que todos los premios nacionales de artes, de periodismo, y de otras disciplinas, que todos los premios fuesen revisados respecto de si esas personas también estaban involucradas en denuncias de abuso para quitárselos.
El famoso jesuita Renato Poblete, que falleció en 2010 y a quien de manera póstuma se le querían dar premios, él fue denunciado por un grupo de mujeres como abusador de mujeres adultas y, lo que nosotros promovimos como red, permitió que se le quitaran los premios. A él y a otros menos famosos, pero también lo logramos.
Hay otros ejemplos, como la Ley de derecho al tiempo, que es la que garantiza la imprescriptibilidad de los delitos de abuso a la niñez, es una ley que conseguimos. No fue obra sólo de nosotros, pero la red tuvo un papel muy importante en la recta final de la aprobación de esa ley, porque esa es una lucha que venía 10 años antes que nosotros y que nosotros nos incorporamos en la última etapa, con un impulso importante y nos sentimos muy contentos de que exista.
RSN: Y esto de la imprescriptibilidad sigue siendo un problema. Ahí está el fallo reciente (ver el texto enlazado arriba) a propósito del antiguo arzobispo José Francisco Cox Huneeus, miembro de Schönstatt, que justamente invoca la prescripción del delito para decir “aquí no pasó nada”, es decir, sigue habiendo problemas que todavía no se resuelven ¿podrías dar otros ejemplos de problemas que quedan pendientes en la legislación chilena?
EE: Por supuesto, lo que pasa es que cuando se aprueba la ley de imprescriptibilidad, se respeta la no retroactividad se respeta el principio de la no retroactividad de la ley, lo que quiere decir que, a partir de ese momento se vuelve imprescriptible el delito. Lo que ocurrió antes, que incluye todos nuestros casos o sobrevivientes que somos adultos no podemos acceder a esa ley, pero al crearse esa ley también durante la conversación y la discusión parlamentaria se habló mucho de lo que ha pasado antes.
Se habló de lo que se ha hecho en Estados Unidos, las ventanas retroactivas, al establecer ciertos periodos para que las personas fueran a denunciar hasta cierta cantidad de años y darle un periodo de tiempo para que esos casos se pudieran cerrar.
Eso, finalmente, no se logró. Tampoco se logró una mesa o una comisión de la verdad que pudiera investigar los crímenes, específicamente los de las iglesias y los del Estado respecto de las infancias. No se pudo avanzar en ese momento sobre esa mesa porque pesó más el lobby de la Iglesia Católica que la voluntad política de avanzar. Esa es la verdad, y no se pudo hacer.
Lo más fuerte y difícil hoy día que Chile tiene como deuda es primero que se cumplen algunas leyes que existen, pero no se cumplen. Por ejemplo, de lo que estamos hablando durante el debate de la imprescriptibilidad había muchas personas que decían: “pero esto no es necesario, si en realidad Chile ya firmó tratados internacionales los tratados contra la tortura”, tratados que casi todos nuestros países en Latinoamérica han firmado, así como los tratados de derechos del niño.
Lo decían porque son tratados que contienen en sí mismos ya principios de imprescriptibilidad ¿por qué? Porque la tortura es un delito imprescriptible es un delito de lesa humanidad y Naciones Unidas lo reconoce para el caso de los menores en entornos institucionales que sean sometidos a maltrato o abuso equiparable a tortura.
Por lo tanto, cualquier fiscal o juez, si hiciera el control de convencionalidad en ese momento tendría que decir esto hay que investigarlo, no se puede considerar prescrito, por ser un delito de lesa humanidad. Lamentablemente, no lo hacen. Entonces se creó esta ley que no deja ninguna duda al respecto.
Ahora el tema de la comisión de la verdad, ese es uno de los temas más dolorosos en lo personal te lo digo, de los más dolorosos que nos han pasado. Durante la campaña para que Gabriel Boric fuera presidente, el equipo de campaña del presidente, y te hablo de sus asesores directos, se comprometieron con las organizaciones de víctimas y sobrevivientes que iba a crear una comisión.
Política sin principios
Ellos se comprometieron conmigo directamente y con las redes a través de Eneas Espinosa y el resto de la gente que estábamos ahí en esos días. Al final, no lo hicieron.
¿Qué hicieron? Obligados por un fallo internacional de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que obliga al estado nacional de Chile a crear una comisión exclusiva para el ámbito del Sename. Crearon lo que estaban obligados a hacer para cumplir, el mínimo indispensable y ni siquiera a quienes supuestamente beneficia están conformes.
Como te decía antes, nuestra red tiene personas de ámbito eclesiástico y de no eclesiástico. Los sobrevivientes del Sename que están en nuestra red y otras organizaciones de víctimas que están directamente vinculadas con nosotros, de todas ellas, ninguna está de acuerdo con los resultados de la comisión pues es un desastre.
Es una comisión hecha con la menor cantidad de recursos posibles. Tienen muy poco dinero, ahora tienen menos porque encima les bajaron el presupuesto. Con muy pocas personas y sin capacidad, porque no tiene poderes. Eso era lo que nosotros le decíamos al gobierno que era algo obvio: si creas una comisión investigadora que no tiene las facultades de ley para que esa comisión pueda exigir a otras entidades públicas o privadas la entrega de información, no se la van a entregar.
Porque si, exactamente, la comisión puede enviar una carta, un pedido de información a un ministerio o a una organización civil o religiosa, como la Iglesia Católica y la Iglesia Católica puede no contestarle; el ministerio puede no contestarle y no aportar y no pasa nada. Es como si la carta la enviaran las redes de sobrevivientes. Las redes podrían hacer lo mismo y nadie les va a contestar. Nadie les va a contestar porque no tiene las facultades, las atribuciones legales que le permitan obligar a un particular o a una institución a entregar información, a buscar, a revisar.
Tampoco tiene presupuesto y ahora ni siquiera tiene la gente, porque echaron a las personas que trabajaban ahí. Además, ellos decían acá hay más o menos 700 mil casos; pero las víctimas les dicen “no, pueden llegar a ser dos millones de personas”.
Pero incluso si fueran sólo 700 mil el periodo original era un año de investigación, sin recursos para hacer una campaña y salir a buscar esos testimonios ¿cómo vas a lograr los objetivos? es absurdo.
Bueno, actualmente esa comisión está destinada al fracaso por razones obvias. Gabriel Boric también quería que fracasara. No es que el gobierno anterior era bueno y el actual sea malo en este sentido. Acá no hay ni buenos y malos. Acá están todos involucrados en el negocio de las infancias vulneradas.
Es un negocio multimillonario, gigantesco, del cual han vivido la política y la Iglesia Católica en Chile durante décadas. La mamá de Gabriel Boric es de Schönstatt; el presidente actual es de Schönstatt, que es una organización directamente involucrada en lo que no se quiere investigar y en los crímenes que no quieren que se conozcan.
Entonces, crear la comisión en estas condiciones, es peor que no haber creado nada, porque si no lo hubiesen hecho, hoy día la conversación sería, tenemos que crear la comisión y luchar contra eso y buscar la manera de que la comisión se cree y sea eficiente y sea efectiva.
Al haberla creado, es como lo que hizo el papa Francisco cuando dijo que renunciaban todos los obispos. Dijo, la Iglesia Católica ya cambió, ahora estamos defendiendo a las víctimas. Del otro lado, el del gobierno de Chile ya lo hizo también: está todo bien, crearon la comisión, el problema está resuelto.
Nosotros decimos, no, el problema no está resuelto. Ni siquiera empieza a estar resuelto. Porque, además, las personas que supieron que esta comisión se creó y ven que la comisión fracasa, están doblemente traicionadas y engañadas por el Estado.
Es decir, el Estado vuelve a fallar: me falló cuando era niño, cuando me abandonaron, cuando mi familia no estaba presente y terminé en un hogar donde fui vulnerado, abusado, maltratado y ahora el Estado, de nuevo, me abandona.
Entonces es terrible, es una situación espantosa que, además, no es que Gabriel Boric no sabía. Lo sabía, mira, yo te voy a contar algo que no hemos contado nunca, en ninguna entrevista, ni artículos, ni nada, esto es primicia.
Durante la confección del diseño de la comisión el gobierno de Boric, que fue de cuatro años, la comisión la anunció al final del tercero. Los primeros dos años, a grupos de personas especialistas en infancia y en estas temáticas se nos pidió que entregáramos información de cómo hacer bien una comisión.
Nuestra red de sobrevivientes venía trabajando hace muchos años el proyecto de crear esta comisión. Por lo tanto, nosotros les entregamos todo el material documental de la experiencia ocurrida en Australia, Nueva Zelanda, en el Reino Unido, en Irlanda, todo el material de cómo había que actuar. Qué es lo que estaba bien, qué es lo que estaba mal, cuáles habían sido los errores y cuáles los aciertos.
Fue un trabajo de legislatura comparada en el que les ofrecimos todos los datos, además de la disposición para conversar con las organizaciones de otros países, con la agenda abierta. Se les dijo: “acá está todo, ustedes tienen toda la información”.
Y no fuimos los únicos. Esta semana yo conversaba con un activista que no es de la red, es una persona que está involucrada en otras organizaciones, que me decía: “nosotros también; fuimos a diez reuniones. Llevamos material, entregamos documentos, nuestros abogados ofrecieron ayudar”.
A la basura
Esa organización trabaja con gente especializada en derecho internacional que tiene claro cómo se fundamentaba todo ese trabajo. Todo eso, lo tiraron a la basura e hicieron la comisión que a ellos les convenía.
Entonces, la violencia que han ejercido sobre nosotros desde el gobierno de Boric fue espantosa, y el de ahora, el de Kast, directamente no tenemos canales de comunicación. No quieren hablar con nosotros porque obviamente estamos denunciando lo peor que tienen adentro.
No hubo la voluntad política para sacar adelante verdaderamente eso y sólo se genera una falsa expectativa que, al final de cuentas, termina por malograr todo el proyecto. Ahora pueden decir que ya hubo una comisión y no encontró nada, aunque haya sido diseñada para fracasar. O pueden decir que la comisión sólo encontró trescientos casos y no setecientos mil, cincuenta mil, cuatrocientos mil.
Hay una investigación y un informe que hizo la propia policía chilena a pedido de la Cámara de Diputados que estableció que en el cien por ciento de los hogares de Sename habían ocurrido delitos no en el 99, en el cien por ciento. No había un solo hogar o residencia o espacio vinculado a este sistema estatal en donde no hubiera vulneraciones.
Cuando la Cámara de Diputados del Congreso tuvo el documento final se aterrorizaron tanto, se asustaron tanto que lo guardaron y el fiscal nacional de la época también lo metió en un cajón el informe.
Pudimos acceder a él por el error, por el error de un asesor que se lo entregó a un diputado. El diputado lo vio dijo esto es una locura y lo publicó. ese diputado se la jugó digamos, dijo bueno esto se tiene que saber y por eso nos enteramos todos en 2019.
El informe se tuvo que hacer público, pero la cantidad de datos, porque ahí te das cuenta el fiscal nacional de la época trabajaba para ocultar esto entonces empiezas como, esto es como la película de Spotlight. Como cuando llega el personaje con la caja y empieza a hablar y tú dices este señor está loco.
Y sí, a veces uno se siente así. Te lo digo porque es desesperante. En todos lados está la información, pero no la quieren ver, no la quieren publicar y no quieren avanzar. Y no fue el primero ni el único caso en el que la fiscalía chilena activamente impidió que se conocieran mayores detalles sobre la escala real de los problemas.
Protección pasiva
Es decir, ahí está muy documentada la manera en que protegía a distintos depredadores, no solo a Karadima, no solo lo que ocurrió en el Sename, sino la manera que protegía activamente, incluso en comunidades apartadas fuera de Santiago donde no había tanta presión mediática protegían al simplemente no avanzar los casos, ¿no?
De hecho, en Chile hay varios hogares que son de personas con discapacidad, incluso hay un hogar que son niños y adultos que tienen discapacidades del tema cognitivo, por lo tanto, son personas que no pueden comunicarse correctamente y han recibido una serie de denuncias de parte de las personas que trabajaban ahí que empezaron a darse cuenta de lo que estaba pasando, hogares bajo control de la Iglesia Católica y que cuando fueron a hacer la denuncia, las autoridades del Ministerio Público, como se llama en Chile le dijeron, no, nosotros no le vamos a tomar la denuncia.
Lo que contraviene la ley, porque según la ley chilena, toda persona que tiene conocimiento de una niñez que sufre violencia, tiene la obligación de denunciar y que además si la persona trabaja en esos sectores también la ley lo obliga a denunciar con castigo si no lo hace, se hace una persona que trabaja en un lugar con un niño, por ejemplo, en un colegio una profesora y sospecha que algo está pasando con el inspector o con el catequista, tiene la obligación legal de denunciar.
No es algo que está su criterio hacerlo o no hacerlo, porque ella no puede tomar decisión de decir si esto es o no es real. No le compete. Por ejemplo, la Iglesia Católica tiene la costumbre, que le ha funcionado muy bien, de crear la ventanilla de denuncia interna, como si fuera un problema de relaciones laborales o recursos humanos internos.
Le dicen a los profesores en los colegios católicos, “si usted sabe algo, si usted sospecha algo, envíe un mail o hable con esta persona dentro del colegio, dentro de la congregación”.
Eso es un delito, eso no es algo que el colegio pueda hacer por su cuenta, pero lo hacen y nadie los persigue. El delito es suplantación de la justicia y por ley en Chile y en la mayoría de los países es así, por ley la persona que sospecha de un caso debe ir a la policía, a la justicia, no a la oficina interna, no escribirle un correo electrónico a la congregación, que de hecho se llama “denuncias”, no sé “denuncias arroba hermanos maristas” o lo que sea. No se puede hacer eso y lo hacen.
Si alguien quiere abrir la vía interna, bueno que la abra; pero debe cumplir también con la vía legal, externa, que es la que efectivamente permite que se inicien procesos que puedan continuarse después.
RSN: Gracias, Eneas por la presentación que nos has hecho. Ahora, ¿qué es lo que ustedes buscan y por qué hay esta necesidad, debería ser auto evidente, pero me gustaría mucho que tú lo explicaras en tus propios términos, ¿por qué la necesidad de la red de buscar financiamiento.
EE: Mira, nosotros como red hemos sido independientes del poder, independientes de todos los poderes y eso nos ha permitido tener esta libertad de hablar, de denunciar, de decir y eso, a la vuelta de los años, también nos ha generado un respeto dentro de las demás organizaciones y también una cierta alerta respecto de otras, de que nos quisieran callar y de hecho algo que ha pasado en los últimos años a partir de la campaña y de la estrategia del papa Francisco.
Por ejemplo, cuando llega Fernando Chomalí Garib al poder, a la arquidiócesis de Santiago, viene con una estrategia como el nuevo cardenal en Chile, con influencia en la Conferencia Episcopal de Chile, además de capaz de dirigir a los medios de comunicación hacia otras fuentes distintas a la red, de eliminarnos del mapa, literalmente.
Su llegada ha implicado un silenciamiento muy fuerte hacia la red. Nos ha pasado ya varias veces que cuando un medio trabaja en un reportaje televisivo o impreso en algún momento hay una llamada telefónica y el programa se cae, se baja. El reportaje no sale se cajonea.
Algunos medios internacionales siguen trabajando con nosotros, pero son los menos; los medios chilenos directamente no tienen interés y esto no es un problema de los periodistas a quienes yo conozco, porque yo también soy periodista, es un tema que viene de arriba, la orden de no publicar y yo no puedo obligar a esos periodistas a que publiquen o a que salgan ellos a denunciarlos poniendo en riesgo sus propios trabajos.
Es una situación muy compleja que nosotros como redes sobrevivientes hoy día lo que necesitamos es visibilizar más todavía la situación, porque la sociedad es muy fácil que se olvide de estas cosas y que los temas se vayan borrando, sobre todo cuando del otro lado tienes un aparato de comunicaciones gigantesco que es la Iglesia Católica.
No hay que olvidar que la Iglesia Católica consigue series en Netflix, publicaciones en todos lados o sea tiene una capacidad y de hecho ahora están muy metida en redes sociales, pero bueno eso lo podemos hablar en otro día acerca de cómo manejan el tema de redes sociales.
RSN: Lo muy reciente es lo que sufren las víctimas de Felipe Berríos, como ellas mismas denuncian que mientras a Berríos le abren los micrófonos en distintas radiodifusoras chilenas a ellas nadie les pide su opinión sobre lo que sucedió, sobre lo que ellas vivieron o sobre los efectos que ha tenido en su vida los hechos cometidos por Berríos, que además era una de estas figuras puente entre el mundo de la política y el mundo de la Iglesia Católica.
Los jesuitas ya se distanciaron de él y aunque no ha habido algún obispo chileno dispuesto a incardinarlo, formalmente sigue siendo sacerdote, lo que deja ver que sigue habiendo un problema de que la Iglesia Católica no calibre el alcance o el efecto que tienen los abusos, que la Iglesia Católica ve exclusivamente como pecados, pero que el derecho ve fundamentalmente como delitos y que, sobre todo para ustedes, son experiencias desastrosas que les cambian para mal la vida durante décadas…
Reconstruirse a uno mismo
EE: Son realidades de las que resulta muy difícil resarcirse, reconstruirse; no existe el alta, es un problema para toda la vida de un sobreviviente: uno gestiona las secuelas del resto de su vida, pero sólo la gestiona.
Voy a poner un ejemplo un poco raro, es como tener una enfermedad crónica cuando alguien le dan su diagnóstico de diabetes o de un tema que tenga que ver con riñones sabe que es para toda la vida que un día no se va a curar tiene que aprender a vivir con eso, necesita recursos para eso, acceso a médicos, a tratamientos, a medicación.
En el tema de las secuelas de la violencia sexual en la niñez es igual tienes una serie de cosas para adelante para vivir el resto de tu vida con eso y la Iglesia Católica no lo considera. De hecho, a veces, las pocas veces que ha pagado algún tipo de indemnización en general lo que hace es un número, una cifra para que cerremos este tema.
Si tú sacas la cuenta de cuánto sería eso, en terapia, terapia psicológica, medicación, etcétera, alcanzaría como para dos o tres años y después, morirte. Y es eso básicamente lo que hace.
Esta independencia con la que tratamos de operar siempre necesita de recursos. Recursos para poder visibilizar y trabajar, porque esto es un trabajo, además de ser un activismo, la dedicación y el tiempo que hay que dedicar a los medios a la prensa, a otras víctimas cuando la gente te escribe. Si yo te dijera la cantidad de horas que uno pasa contestando mensajes.
Por ejemplo, al día, es necesario responder a personas que escriben, que necesitan ayuda, que tienes que coordinar. A veces te aparecen personas que ni siquiera realmente son víctimas de la Iglesia Católica…
RSN: Ponle un número por favor, yo sé, pero ponle tú un número, ¿cuántas horas del día dedicas a eso?
EE: mira, son por lo menos seis horas diarias, de lunes a sábado, de estar ocupado, de atender cuestiones que tienen que ver con la red, diseñar y preparar mensajes.
Cuando, por ejemplo, consigues que finalmente te reciban y puedas viajar al Senado, a la Cámara de Diputados y entregar algún testimonio, a veces son días completos. Los compañeros que fueron hace menos de un mes al Congreso, a la ciudad de Valparaíso, también les ocupan días enteros, días que no trabajan, días que no van a sus actividades normales, entonces son un montón de costos vinculados a esto, que es un trabajo y ese trabajo lo hacen activistas y entonces, si nosotros fuésemos una fundación, una ONG grande, por supuesto que todos tendríamos sueldos.
Si estamos trabajando en una oficina, ahí vienen más costos, computadoras, el arriendo, el alquiler, la luz, el agua, la calefacción, tienes toda una serie de costos de tener en funcionamiento una organización, que no son costos menores.
Tampoco son grandes fortunas, porque no es que nosotros tenemos oficinas en cada ciudad de Chile, pero eso hay que financiarlo y cómo lo financiamos nosotros con ayudas por eso nosotros en nuestra página en www.redsobrevivientes.org, hay un botoncito para donaciones.
Y ahí hay botones para donar, que nosotros los hemos diseñado, para cualquier lugar del mundo. Si estás en Chile, están los recursos típicos para donar. Pero si estás fuera de Chile, está PayPal y otras herramientas para que puedan hacer donaciones. Puedes suscribirte, o sea automatizar una donación mensual o hacer una donación única.
El objetivo de ese dinero básicamente es atender a más víctimas.
RSN: Otra cosa importante que ustedes destaquen es que a pesar del mito de que buscan el dinero para destruir a la Iglesia Católica o a las iglesias en general, no hay tal. Porque no hay esos pagos.
Aunque la Iglesia Católica se presenta como que cumple incluso por encima de lo que debería hacer a los sobrevivientes, a quienes presenta como personas que viven de eso, que se aprovechan de ello para toda su vida, no hay tal.
Es uno de los mitos geniales que generaron o que generan estas respuestas que a lo mejor visualmente pueden ser muy atractivas de Juan Pablo II, Benedicto XVI, Francisco y ahora León XIV, al reunirse con víctimas, pero que en los hechos no se traducen en recursos concretos para resolver problemas concretos…
Espacios seguros
EE: …porque además las cifras que se requerirían para que un sobreviviente esté tranquilo el resto de su vida son cifras que solamente podría sostener la Iglesia Católica, no las donaciones de alguien porque como lo que estábamos hablando antes, los costos médicos de salud y todo eso son costos importantes y que además si nosotros buscáramos dinero no tendríamos una red de sobrevivientes.
No la tendríamos porque conocemos la lógica de la Iglesia Católica. Si quisiéramos el dinero de la Iglesia Católica, seguiríamos la lógica de la Iglesia Católica y buscaríamos conseguir alguna reunión secreta para obtener algún dinero debajo de la mesa y listo.
Ustedes nunca me habrían conocido y mi nombre no estaría en todas las páginas de Google en las que está porque es obvio. Yo te voy a contar una cosa cuando yo empecé a denunciar, cuando se escribía el primer reportaje que salió, a mí me escribió una psicóloga, que le había dado el contacto el que en esa época era el encargado en Chile de la congregación de los hermanos maristas, Mariano Barona, y lo que quería arreglar ella conmigo era ella darme terapia pagada por los maristas.
Imagínate qué conveniente, una terapeuta pagada por los mismos abusadores y además quería arreglar algún tipo de reparación conmigo, en secreto, a escondidas, que esto no llegara nunca a la luz pública. Yo no lo acepté, obviamente, porque no es eso lo que buscamos.
Es decir, el Eneas de 6 años que vivió este delito, que después lo volvió a vivir de adolescente, yo soy sobreviviente de abuso y de trata porque me pasaron muchas cosas allá adentro pero bueno, ese Eneas necesita una reparación integral que va más allá del dinero.
Porque esa es otra cosa que no entiendo la reparación no es, toma, acá tienes un cheque y te puedes ir a tu casa. La reparación tiene que ver con que la sociedad se haga cargo, con que la Iglesia Católica asuma la responsabilidad de lo que ocurrió.
La reparación no es una carta de perdón, que me la mandaron, muy bonita tu carta, gracias. Ahí la tengo guardada, no sé dónde, la verdad, pero en alguna parte está. No es eso, no es por ahí. Esto tiene que ver con una cuestión de un cambio estructural.
Porque, de hecho, la espiritualidad es un derecho humano. Yo creo firmemente en los derechos humanos. Nuestra red de sobrevivientes de Chile es una red profundamente defensora de los derechos humanos y por lo tanto a lo que nosotros aspiramos es que los espacios entre las personas desean desarrollar su espiritualidad esas personas y sus familias sean espacios libres y seguros…
RSN: En este momento esos espacios no lo son.
EE: …exactamente, o sea, en este momento un grupo scout católico no es un espacio seguro. Nosotros queremos que lo sea, que una parroquia sea un espacio libre y seguro. A mí no me interesa que las parroquias desaparezcan. Tienen que estar ahí, son parte de la vida humana, de la espiritualidad, así como están las demás iglesias,
Por supuesto, hoy día estamos hablando de la Iglesia Católica, pero en los espacios del budismo también ocurren estos delitos y también conocemos sobrevivientes del budismo. Entonces ese espacio tiene que ser libre y seguro para que nadie sufra, para que tus hijos puedan estar tranquilos, para que cualquier persona pueda estar tranquila.
Eso no está pasando y es ahí en donde las voces de las víctimas son fundamentales, es la lucecita de alerta hoy día. Esa lucecita que ellos quieren apagar, por eso necesitamos el apoyo de las personas que nos puedan ayudar a financiar nuestros gastos para que, justamente, no se apague esa alarma.
Porque esto es como si un cuerpo tiene fiebre y en vez de atender la enfermedad se rompe el termómetro. Eso es básicamente lo que la Iglesia Católica quiere hacer con nosotros: vamos a sacar este termómetro que le está marcando 39. 5º, para que nadie se dé cuenta de la gravedad de la enfermedad que tienen. Eso es lo que ellos quieren
RSN: Eneas, pues yo creo que ha sido muy clara tu presentación, en la página me imagino que está toda la información que necesiten las personas para poder donar. Yo no tengo nada más que agregar, si tú tienes algo más que agregar
EE: Sí, nuestra página tiene contenido que esperamos que pueda ayudar a más personas a denunciar, a informarse, a conocer del tema y en la parte de donaciones, están todos los detalles de qué es lo que hacemos también y cómo pueden ayudar a la red, así que muchas gracias por este espacio, Rodolfo.
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