Julieta Ramírez: ocho años sin historial académico verificable

Guadalupe Lizárraga

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Julieta Ramírez declaró una pasantía y diversos estudios académicos que, hasta ahora, no cuentan con documentos públicos que permitan reconstruirlos.

Por Guadalupe Lizárraga

MEXICALI, Baja California.— Una línea en la ficha que Julieta Andrea Ramírez Padilla entregó al Instituto Nacional Electoral para competir por el Senado en 2024 abrió un vacío de ocho años en su trayectoria académica.

“Corte Interamericana de Derechos Humanos, Pasantía 2018”, escribió dentro de su historia profesional entregada oficialmente. En el mismo formulario puso “maestría” como su grado máximo de estudios, todavía con estatus de “cursando”.

Entre los únicos documentos académicos localizados por Los Ángeles Press durante esta investigación aparecen dos cédulas profesionales: la 11700231, correspondiente a la Licenciatura en Derecho por la Universidad Autónoma de Baja California, expedida en 2019, y la 15705315, correspondiente a la Maestría en Administración Pública por la misma universidad, expedida en 2026. En la plataforma Búho Legal, que identifican la carrera, la universidad y el año de expedición.

Captura de pantalla de Búho Legal con las dos cédulas profesionales a nombre de Julieta Ramírez.

Fuera de esas dos cédulas, Los Ángeles Press no encontró una huella académica que permita reconstruir los estudios que Julieta Ramírez ha declarado en su trayectoria pública entre 2018 y 2026. No aparece el título universitario de licenciatura, el folio de la UABC, un acta de titulación, la toma de protesta, el certificado de estudios o, al menos, el título de la tesis con la que dice haberse titulado. Tampoco aparecen los documentos equivalentes de la maestría, como en el caso de otros estudiantes. No aparece una carta de aceptación, constancia o certificado de la pasantía que declaró ante el INE en 2018. Ninguna huella digital que evidencie su paso por la universidad en ambos grados.

La información que aparece en los formularios oficiales son llenados por la propia Ramírez, en perfiles de redes sociales y biografías que después reprodujeron los medios. El Sistema de Información Legislativa, por ejemplo, registra “Maestría” como último grado y “Administración Pública” como preparación académica, aunque no incorpora título, acta, folio o documento universitario que permita reconstruir por esa vía su proceso académico. Los alumnos de esta maestría trabajaron con un estudio de caso y los guarda el repositorio de la UABC. Sin embargo, no hay un estudio de caso con el que habría trabajado Ramírez.

Otras huellas digitales, desde 2013

Cinco años antes de la supuesta pasantía en la Corte Interamericana, la candidata de Morena para la gubernatura de Baja California ya participaba en organizaciones juveniles de Mexicali. De esa actividad, en 2013, sí quedó una huella digital contemporánea.

El archivo de SELIDER Mexicali conserva minutas de ese año que identifican a la “Presidenta Julieta Ramírez Padilla” como encargada de sus reuniones. En la minuta del 22 de junio de 2013 aparece al frente de una junta realizada en CETYS Universidad; otra, correspondiente al 2 de junio del mismo año, vuelve a registrarla presidiendo la organización y deja constancia de proyectos, coordinadores y actividades discutidas durante aquella sesión.

El registro continúa meses después. La minuta del 12 de octubre de 2013 vuelve a identificarla en la presidencia de SELIDER Mexicali y documenta su participación en la bienvenida de nuevos integrantes, la presentación de proyectos y la organización interna del grupo.

Son documentos sencillos, publicados en el blog de la organización juvenil hace más de una década.

Registro digital de una actividad política de Julieta Ramírez en 2013.

Dos estudiantes de la UABC y la Corte Interamericana

En junio de 2018, una estudiante de la Universidad Autónoma de Baja California se preparaba para viajar a Costa Rica. Valeria Rodríguez Gutiérrez presentó una solicitud de apoyo ante el Congreso de Baja California para incorporarse al Programa de Pasantías y Visitas Profesionales de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

El documento fue recibido el 5 de junio y estableció las fechas exactas de la estancia: del 28 de agosto al 22 de diciembre de 2018. La identificó como estudiante de la Facultad de Ciencias Administrativas de la UABC y dejó asentado el destino y el programa antes de que comenzara el viaje.

Rodríguez Gutiérrez estudiaba en Ensenada. Su solicitud permite reconstruir con un documento contemporáneo el proceso previo a su llegada a San José: nombre, universidad, programa y cuatro meses de estancia. El registro quedó en los archivos del Congreso de Baja California cuando todavía se preparaba para viajar.

En el Campus Tijuana de la misma universidad, María Fernanda Hernández Molina estudiaba Derecho. Su trayectoria académica entre 2013 y 2018 quedó registrada en la red. La Gaceta UABC la identificó desde septiembre de 2016 como estudiante de Derecho del Campus Tijuana y participante en la Competencia Universitaria sobre Derechos Humanos Sergio García Ramírez, realizada en la UNAM.

Un año después, la universidad volvió a documentarla. Hernández Molina integró como oradora al equipo de la UABC en la 22ª edición del Concurso Interamericano de Derechos Humanos, realizado en Washington. La preparación del equipo comenzó entre diciembre de 2016 y marzo de 2017, antes de las audiencias internacionales.

Su trayectoria profesional registra después una pasantía en la Corte Interamericana de Derechos Humanos en San José, Costa Rica, realizada durante la licenciatura. El mismo perfil conserva las fechas de sus estudios de Derecho en la UABC Tijuana, de 2013 a 2018, y documenta posteriormente una especialidad cursada en esa universidad entre 2019 y 2020, con una tesina de investigación y una estancia en el Instituto Max Planck de Heidelberg.

Los casos de Rodríguez Gutiérrez y Hernández Molina son solo dos ejemplos de registros digitales con una trayectoria similar a la que ha declarado Julieta Ramírez. De la primera estudiante, Rodríguez Gutiérrez, quedó un documento expedido antes de viajar a la Corte, con las fechas exactas de su estancia. De la segunda existe una trayectoria universitaria contemporánea que puede seguirse desde sus años como estudiante de Derecho, sus competencias internacionales y los estudios posteriores que ella vincula con su paso por San José, Costa Rica.

De Julieta Ramírez, en cambio, aparece solo la mención en su ficha del INE con una referencia casi idéntica: “Corte Interamericana de Derechos Humanos, Pasantía 2018”. Su formulario no señala cuándo empezó la estancia, cuánto tiempo duró ni en qué área de la Corte habría participado.

La Corte mantiene un programa formal de pasantías y exige actualmente disponibilidad de tiempo completo durante cuatro meses. Una vez seleccionados, los participantes deben acreditar sus antecedentes académicos y, al finalizar, reciben un certificado donde constan el tipo de programa, el periodo y la modalidad.

Durante esta investigación no se localizó un certificado de ese tipo a nombre de Ramírez.

El año 2018, clave para Julieta

El año 2018 tiene un peso especial para Julieta Ramírez porque concentra eventos destacados de su trayectoria profesional y política que escribió después en documentos oficiales.

En su ficha electoral aparece ese año una pasantía en la Corte Interamericana, que requería una estancia de cuatro meses en Costa Rica. En ese mismo periodo participaba en Mujeres Morena en Mexicali y formaba parte del colectivo promotor de un plebiscito contra el aumento de las tarifas del transporte público en la ciudad.

Además, concluía su licenciatura en Derecho en la UABC. En el formulario correspondiente a sus estudios quedó asentado el 31 de octubre de 2018 como fecha de obtención del título de licenciatura.

Las actividades políticas traslapadas con las académicas quedaron escritas en su currículo por su propia voz.

Dos cédulas profesionales

El vacío documental de los estudios formales de Julieta Ramírez resulta visible al revisar expedientes de otros estudiantes de su generación. En esos casos aparecen folios, trabajos académicos y documentos generados por la misma universidad que permiten reconstruir sus procesos académicos. En el caso de Julieta Ramírez, los únicos documentos encontrados son las cédulas expedidas por la Secretaría de Educación Pública (SEP), que ahora dirige Mario Delgado, tras ser presidente nacional de Morena.

En el formulario presentado al INE el 12 de marzo de 2024, Ramírez escribió que su grado máximo era “Maestría” y marcó el estatus “Cursando”.

Detalle del formulario del INE presentado completo más arriba en PDF.

Este dato permite fijar el punto temporal sobre cuándo estudió el posgrado. En marzo de 2024, la propia candidata lo registraba como una formación todavía en curso.

Perfiles institucionales y medios comenzaron a presentarla después como “maestra en Administración Pública”. El Sistema de Información Legislativa ya reproducía esa preparación académica durante su etapa como diputada federal. Wikipedia, alimentada por sus asesores, y publicaciones en medios añadieron años de estudio y la universidad sin documentos académicos que los sustenten.

La cédula de maestría expedida en 2026 aporta finalmente un registro profesional. Entre el “Cursando” escrito por Ramírez en marzo de 2024 y esa cédula de maestría no se localizó una tesis o algún otro documento, como un estudio de caso, o algún otro documento oficial que permita reconstruir cómo concluyó el programa de maestría.

La ficha del INE reúne buena parte de los antecedentes que posteriormente comenzaron a aparecer en semblanzas sobre Ramírez: servicio social en la Comisión Nacional de los Derechos Humanos sin pruebas documentales y en contradicción con el servicio social que declaró haber cursado en la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Baja California; la colaboración online con ONU Voluntarios; la presidencia de una comisión juvenil; la organización de un debate municipal; su participación en Mujeres Morena de Mexicali y, al mismo tiempo, la pasantía en la Corte Interamericana en Costa Rica durante cuatro meses.

En Wikipedia se presenta una trayectoria académica mucho más amplia, con estudios en la Universidad Complutense de Madrid, la UNAM, diplomados, además de la maestría en Administración Pública, registros que tampoco se encontraron. Las notas publicadas en medios han retomado también esa información declarada por ella misma y la han presentado como parte de su perfil.

La reproducción sucesiva de la biografía de Ramírez puede multiplicar sus referencias en una búsqueda de internet, pero las referencias terminan en formularios, currículos y perfiles donde la información procede de ella misma. Los textos posteriores repiten los mismos antecedentes, a veces ampliados, sin aportar la constancia universitaria, institucional o contemporánea correspondiente.

La ficha que Julieta Ramírez entregó al INE forma parte de un sistema oficial creado para que los electores conozcan y valoren la formación académica, la trayectoria laboral y la experiencia pública de quienes solicitan su voto. Candidatas y Candidatos, Conóceles es obligatorio desde la reforma de 2022 al Reglamento de Elecciones, y la información incorporada al sistema queda bajo responsabilidad de los partidos y de las propias candidaturas.

La Sala Superior del Tribunal Electoral ha establecido que el incumplimiento de esas obligaciones puede generar responsabilidad electoral. La Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (LGIPE) considera infracción de aspirantes, precandidatos y candidatos el incumplimiento de las disposiciones de la ley y contempla sanciones que van de la amonestación pública a multas de hasta 5 mil UMA (542 mil 850 pesos, al valor vigente durante ese proceso electoral), según la gravedad de la falta. La legislación no establece una cancelación automática de la candidatura por una falsedad curricular en Conóceles; corresponde a la autoridad electoral determinar y sancionar la responsabilidad acreditada.

La carrera política de Julieta Ramírez sí dejó una extensa documentación pública. Fue diputada federal durante la LXV Legislatura y posteriormente llegó al Senado por Baja California. Los registros del Sistema de Información Legislativa permiten seguir ambos periodos.

Ahora sigue el siguiente escalón desde la vida pública como candidata por el partido oficial en Baja California. Pero, de aquella estancia, hasta ahora, el único documento sobre sus estudios formales localizado sigue siendo el que ella misma llenó ante el INE.