
Rodolfo Soriano-Núñez Jueves, 08 de Mayo del 2025
León XIV nació en Chicago en 1955, tiene experiencia pastoral en Perú, donde fue sacerdote y obispo en la diócesis de Chiclayo.
León XIV conoce bien el caso del Sodalicio de Vida Cristiana por lo que se antoja difícil que pudiera ocurrir algún retroceso respecto de la decisión del papa Francisco de suprimir esa orden.
Por Rodolfo Soriano-Núñez
Rápido, pero sin precipitarse, el cónclave de los cardenales de la Iglesia Católica logró, en la cuarta votación, la tercera de este jueves 8 de mayo, una mayoría de dos terceras partes de sus miembros en torno al cardenal Robert Prevost.
Prevost tomó como papa el nombre de León XIV; él era hasta hoy el prefecto de la Congregación de los Obispos y presidente de la Pontificia Comisión para América Latina.
Nacido en la zona metropolitana de Chicago, Illinois, en el norte de Estados Unidos, en septiembre de 1955 inició su carrera eclesiástica en la orden de los Agustinos, una de las más antiguas de la Iglesia Católica.
Profesó como miembro de esa orden en 1978, fue ordenado sacerdote cuatro años después, por el entonces delegado apostólico en Estados Unidos, el arzobispo belga, Jean Jadot.
Hacia principios de este siglo, su orden lo nombró superior general, a escala global, cargo que ejerció durante doce años. Al concluir ese periodo, ya con experiencia pastoral en Perú y otros países de América Latina, el entonces papa Francisco le nombró primero, de manera temporal, administrador apostólico de Chiclayo, Perú, luego de lo cual lo designó obispo de esa diócesis.
Fue también, durante un periodo breve, entre 2020 y 2021, administrador apostólico de la diócesis de Callao.
Al final de la pandemia, cuando el periodo del cardenal canadiense Marc Ouellet en el dicasterio para los obispos y la Pontificia Comisión para América Latina había llegado a su final, Francisco llamó a Prevost a Roma para asignarle ambos cargos.
Como antiguo obispo de Chiclayo, Perú, enfrentó el embate de la extrema derecha católica peruana y estadunidense, que le reprochó el manejo que dio a un caso de abuso sexual a manos de un sacerdote de esa diócesis.
El caso fue objeto de un muy detallado texto en la serie que sobre abuso sexual a manos de clérigos aparece semana a semana en Los Ángeles Press, por lo que quien desee conocer el detalle de lo ocurrido ahí, puede leer el texto como aparece después de este párrafo.
Dada su vinculación con Perú y la realidad de la Iglesia Católica en ese país de América Latina, Prevost está al tanto de los vericuetos del caso de el así llamado Sodalicio de Vida Cristiana.
Sobre ese tema, Los Ángeles Press ha publicado varias entregas de la serie semanal. A continuación se presenta una de esas entregas y es posible usar el buscador en nuestro sitio para obtener más información acerca de ese caso.
En un podcast con colegas de distintas disciplinas de las ciencias sociales, titulado La Innombrable, quien esto escribe presentó hace nueve días algunas palabras acerca de Prevost como posible sucesor del papa Francisco en el video que aparece después de este párrafo.
El video de La Innombrable del 28 de abril de 2025.
Poco antes de las once y media de la mañana, cuando ya anochecía en Roma, Prevost apareció en el balcón central de la Plaza de San Pedro, revestido ya con la sotana blanca que lo identifica como papa.
Ya para entonces sabíamos que había optado por tomar el nombre de León XIV, un homenaje implícito a León XIII, autor entre otros muchos textos de Rerum Novarum, o La renovación de las cosas en latín, una encíclica o documento que analiza la situación que existía en el mundo a finales del siglo XIX y proponía una serie de medidas para resolver las tensiones que, como ahora, hablaban de conflicto e intolerancia.
León XIII también publicó un texto en el que advierte de manera explícita a los obispos de Estados Unidos contra una herejía, la del Americanismo, que él veía como el intento desesperado de los obispos de Estados Unidos de entonces de presentar a su país como el único modelo posible para la Iglesia Católica del futuro.
Lamentablemente sólo hay una versión oficial en latín de ese documento titulado Testem Benevolentiae (disponible aquí), pero es posible encontrar versiones extraoficiales como esta que está en el Internet Archive.
Ahí, León XIII hace ver los peligros tanto de un divorcio total entre Iglesia y Estado como de poner a la Iglesia al servicio del Estado.
Prevost es una figura que, aunque no es política, se antoja poco probable que pueda ser del agrado de la administración de Donald Trump que, aunque se ha mantenido en relativa calma publicó un mensaje en sus redes sociales que celebra la elección, pero que deja ver que hay un abismo entre la manera en que los obispos y cardenales cercanos a Trump, como el neoyorquino Timothy Dolan, entienden su relación con su presidente y la manera en que Prevost, ya como papa León XIV pudiera proceder.
El mensaje de Trump aparece después de este párrafo.