
Tras aceptar que sí hubo corrupción en Segalmex, y negar la corrupción de su hijo, AMLO dice su gobierno va a llegar "hasta lo último".
Dice AMLO que su interés en resolver la corrupción en Segalmex es similar a su interés en esclarecer el caso Ayotzinapa.
Los Ángeles Press
La conferencia de prensa de este 8 de diciembre le dio a Andrés Manuel López Obrador la oportunidad de desestimar una pregunta sobre los negocios en los que están involucrados amigos de su hijo, Andrés Manuel López Beltrán, y de enfatizar que "Segalmex es el único caso de corrupción en su gobierno", luego de lo cual presentó, una vez más, los datos de la encuesta de Morning Consult que lo coloca como el segundo jefe de Estado o de gobierno más popular a escala global.
Lo hizo al tiempo que se presentaba como cercano a los intereses del sector de la izquierda mexicana que se opone a la así llamada tauromaquia. La oportunidad se la ofreció en bandeja de plata la Suprema Corte de Justicia de la Nación que resolvió a favor de que se vuelvan a celebrar corridas de toros en la capital de la república a pesar de que la legislación local optó por restringirlas.
Ello ocurrió al mismo tiempo que un conflicto interno en el Tribunal Electoral volvió a exhibir a los miembros de esa entidad del Poder Judicial de la Federación, asunto del que López Obrador dijo que no opinaría aunque, de todos modos, dijo “cualquier servidor público tiene que aprender a respetar al pueblo, a actuar con integridad y autolimitarse.”
Cuando faltaban pocos minutos para concluir la conferencia de prensa, López Obrador respondió a una pregunta sobre Segalmex. Dijo que "es el único caso de corrupción en su gobierno", y que sus adversarios quisieran utilizar este caso para decir que, “también en su gobierno hay corrupción y no es así; por eso vamos a llegar hasta lo último”.
AMLO comparó Segalmex con Ayotzinapa, pues “le interesa mucho” no dejarles a sus adversarios “ni un banderín”. Dijo que por eso había podido “enfrentar a la mafia del poder, que no ha podido destruirlo”.
Llamó a los periodistas “a demostrar” que su hijo está relacionado con la empresa de su amigo, Almícar Olán. La referencia sirvió para volver a acusar a Claudio X. González de realizar escuchas ilegales y para insistir en que su hijo “no es como Loret de Mola”, a quien acusó sin pruebas de ser corrupto.
Lo dijo porque, según AMLO, quienes él identifica como “sus adversarios” publicaron que un amigo de su hijo Andrés ha obtenido contratos públicos en Quintana Roo, entidad gobernada por Morena, para afectar a su gobierno.
López Obrador dijo “¿Qué tiene? Yo tengo muchos amigos… Pero, no es de mi hijo ni él está pidiendo algo. Mi hijo Andrés no es como (Carlos) Loret de Mola, quien con el periodismo mercenario que practica se ha hecho inmensamente rico, es un corrupto; no ha querido dar a conocer sus bienes.”
Según el presidente las obras dadas al amigo de su hijo en Quintana Roo no se asignaron por amiguismo. Lo dicho sobre su hijo ocurrió poco después de que dijo que el más reciente desarrollo en el caso Segalmex, el que René Gaviria se haya entregado, demuestra que en su gobierno “no hay impunidad”, “que no se protege a nadie” y que demuestra que sus correligionarios en Morena “no son iguales”.
López Obrador concluyó la conferencia luego de que presentó un vídeo en “homenaje a los soldadores del Tren Maya”.
Los dichos de López Obrador sobre Segalmex y la relación de su hijo con empresarios de Quintana Roo, ocurrió luego de que había culpado a Barack Obama de no haber podido “garantizar un sistema de salud en el mundo, por el poder de los laboratorios”, y reprochó el que haya quien lo critique por su idea de construir una farmacia con todos los medicamentos.