

Juan Ricardo Montoya Benítez Jueves, 31 de Julio del 2025
La caída de la estatua de Calderón, aunque fortuito, ha sido interpretado por algunos como un gesto simbólico en medio del debate sobre la memoria presidencial.
Por Juan Ricardo Montoya
En medio de la controversia generada por el retiro de las efigies de Fidel Castro y Ernesto "Che" Guevara de una banca en la colonia Tabacalera, la tarde del martes la estatua del expresidente Felipe Calderón, ubicada en la exresidencia oficial de Los Pinos, fue derribada por un árbol tras las fuertes lluvias.
De acuerdo con Laura García, de la oficina de la Dirección del Complejo Cultural, la caída del monumento se debió a la intensa lluvia que azotó la Ciudad de México esa noche, provocando la caída de un árbol que terminó por tumbar la figura de bronce del exmandatario.
La estatua semidestruida fue detectada por elementos de seguridad del recinto, quienes dieron aviso al guía de exposiciones. Este, a su vez, notificó al área de Recursos Materiales de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, que ahora se encuentra a cargo de evaluar los daños.
Entre los daños que sufrió la estatua se encuentran una pierna fracturada y afectaciones en la base donde estaba colocada. Las autoridades culturales informaron que, en los próximos días, se determinará la manera de restaurar e instalar nuevamente la figura en su sitio original.
La Calzada de los Presidentes fue inaugurada durante el gobierno de José López Portillo, y desde entonces se han colocado ahí las estatuas de bronce de los mandatarios que habitaron Los Pinos, incluyendo figuras como Lázaro Cárdenas, Miguel Alemán, Luis Echeverría, Vicente Fox, entre otros.
Felipe Calderón fue incluido en esta ruta presidencial, al igual que Enrique Peña Nieto, el último en residir en la histórica casa presidencial. Por su parte, el actual presidente, Andrés Manuel López Obrador, no cuenta con una estatua, ya que decidió no vivir en Los Pinos y convertirlo en un espacio cultural abierto al público.