
David Kershenobich, secretario de Salud de Sheinbaum, reconoció que es bajo el riesgo de infección por ébola en México en el contexto de la Copa Mundial.
Sheinbaum celebró la publicación de la encíclica Magnífica humanidad de León XIV sobre los riesgos que plantea la Inteligencia Artificial.
Los Ángeles Press
La conferencia de este martes 26 de mayo en Palacio Nacional buscaba centrarse en la respuesta de México ante el riesgo de ébola, a unos días del inicio de la Copa Mundial de Fútbol. Se trata de una enfermedad contagiosa y mortal, aunque no existen registros que indiquen una tasa, ritmo o patrón de transmisión semejante al coronavirus, que paralizó al mundo hace poco más de cuatro años.
Claudia Sheinbaum usó el tema del ébola para mostrar el lugar que ocupa la salud pública en su gobierno. Al inicio de la conferencia, David Kershenobich, secretario de Salud, reconoció que “en México no se han registrado casos y que el riesgo de propagación hasta este momento es bajo a nivel global y muy bajo para nuestro país”.
La explicación debería servir para que el propio gobierno de Sheinbaum reconociera que los riesgos están lejos de ser similares a los que planteó el coronavirus en 2020, pero la insistencia en el tema deja ver el interés en usar el asunto para mostrar a su gobierno como eficaz ante posibles contagios y, de manera más general, como preocupado por la salud.
Ello fue evidente en la insistencia de Sheinbaum en el tema y la manera en que regresó al asunto a lo largo de la actividad que, en general, tuvo el tono ya frecuente de un gobierno que se defiende de lo que ese gobierno plantea como un asedio, una suerte de Estado de sitio lanzado por sus enemigos internos y externos.
No es claro hasta dónde llevará Sheinbaum la lógica del Estado de sitio, pero Sheinbaum usó esa idea para continuar el conflicto con Televisión Azteca. La titular de la Presidencia señaló a la empresa de Ricardo Salinas Pliego como la cabeza visible de un ataque en su contra.
Paradójicamente, aunque Sheinbaum dedicó casi 20 minutos a criticar a la empresa de Salinas Pliego, ella misma hizo lo posible por limitar el alcance de sus palabras al ámbito de la opinión, pues según ella, nadie impidió que el lunes los distintos programas de esa empresa, incluso los dedicados a los chismes de la farándula, dedicaran parte de sus tiempos a defender su derecho a disentir del gobierno federal.
Aunque Sheinbaum repitió varias veces que su llamado a “no ver” los programas o contenidos de esa empresa es una “opinión”, al mismo tiempo, hacia el final de la actividad, llamó a la supuestamente autónoma Fiscalía General de la República a investigar el origen de los recursos con los que opera Televisión Azteca.
Sheinbaum hizo ese llamado luego de insistir en que ella sólo opina cuando llama a no consumir los contenidos de TV Azteca y repetir varias veces que lo suyo no puede considerarse como censura.
La titular del Ejecutivo federal justificó sus dichos en la lógica de que TV Azteca hace “política; no está ejerciendo el derecho a la información, sino está haciendo política. Nosotros también desde aquí damos información y también hacemos política, porque la política es la transformación”.
Sheinbaum insistió, en ese sentido, en el tema de los vínculos entre las familias Salinas Pliego y Salinas de Gortari y, aunque ella misma reconoció que eso es “cosa juzgada”, también aprovechó esas relaciones para insistir en el llamado a que la Fiscalía los investigue una vez más.
Hacia el final de la actividad, Sheinbaum se refirió brevemente al anuncio hecho ayer por Andrés López Beltrán, hijo de Andrés Manuel López Obrador, de que renunciaba a un cargo en la dirigencia nacional de Morena para buscar ahora, más de un año antes del inicio del proceso electoral de 2027, una diputación federal en Tabasco.
Según Sheinbaum, López Beltrán merece el crédito por haber afiliado a 12 millones de miembros del Movimiento de Regeneración Nacional y dijo que fue decisión de él dejar el cargo de secretario de Organización en la dirigencia de ese partido.
En los últimos segundos, Sheinbaum anunció que mañana dedicará la actividad en Palacio Nacional a dar cuenta de las cifras de seguridad de su gobierno. Fue notable que ayer, la cuentamen Facebook del Instituto de Estudios Económicos y de Paz, la organización no gubernamental australiana que recién publicó la edición más reciente del Índice de la Paz, tomó distancia de la interpretación que Sheinbaum hizo la semana pasada de sus cifras.
Lamentablemente, la cuenta del Instituto en Facebook sólo publicó el mensaje en inglés. Ese mensaje aparece después de este párrafo y dice, en su parte sustantiva que, aunque valoran el que Sheinbaum haya usado los datos del índice, “una mirada más cuidadosa a los datos revela una realidad más compleja”.
Y agregan:
“A pesar de que la violencia se ha reducido, un 75 por ciento de la sociedad mexicana aún se siente insegura y esa percepción de inseguridad está creciendo. La violencia familiar se ha convertido en la forma más común de crimen violento. Más de 113 mil personas ha desaparecido desde 2010. Y la fragmentación de las mayores organizaciones criminales aunque deja ver que se les ataca, no está libre de riesgos.
“Tanto el progreso como los retos que prevalecen son reales. Es por eso que contar con datos independientes es relevante para informar a los ciudadanos, los gobiernos y la comunidad internacional”.
Habrá que ver mañana qué uso se da a los datos en materia de seguridad y cómo se trata de usar esa información para lo que fue la columna vertebral de la actividad de este martes, la idea de un gobierno asediado por enemigos internos y externos, frente a los cuales la administración de Sheinbaum busca defenderse.
Poco antes de las nueve de la mañana, Sheinbaum dedicó algunos minutos a comentar lo que los medios de comunicación revelaron el día de ayer sobre el contenido de la encíclica del papa León XIV Magnífica humanidad, disponible aquí en español, en la que el pontífice advierte de los riesgos de confiar excesivamente en los algoritmos de la llamada inteligencia artificial.
Sheinbaum aplaudió lo que los medios reportaron de lo dicho por Robert Prevost al presentar el documento en Roma que incluyó, entre otros elementos, el reconocimiento explícito de los errores que la Iglesia Católica cometió al legitimar, por ejemplo, la esclavitud, especialmente luego del siglo XVI, algo que ya había sido adelantado en 2023 por la curia romana durante el pontificado del papa Francisco cuando reconoció el error que implicó la llamada "Doctrina del descubrimiento".