
La caravana comenzó a dispersarse en México tras la advertencia de EEUU de que no permitirá su ingreso colectivo por la frontera sur.
Por Itsmania Platero
El secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Markwayne Mullin, confirmó el jueves pasado que la última caravana de migrantes que avanzaba hacia la frontera sur ha sido detenida. Sus integrantes deberán solicitar asilo en México en virtud del acuerdo de “primer país de acogida” o “primer país seguro” establecido con Estados Unidos.
La columna, que activistas habían calificado de imparable, comenzó a disgregarse en suelo mexicano después de que las autoridades estadounidenses dejaran claro que no habrá entrada, política de “detención y liberación” ni una segunda oportunidad para solicitar asilo una vez que México haya procesado las solicitudes.
Mullin afirmó que el grupo está siendo obligado a dar media vuelta antes de llegar a territorio estadounidense.
“Todos solicitaron asilo en México, lo que significa que legalmente no tienen derecho a pedir asilo en Estados Unidos debido a nuestro acuerdo de primer país de acogida”, declaró.
“Si se les permite seguir avanzando hacia el norte, cuando lleguen a su frontera norte —que es nuestra frontera sur— no les permitiremos entrar.
“Creemos que esta caravana probablemente se disolverá. Se lo digo ahora mismo: no hay ninguna posibilidad de que les permitamos entrar en Estados Unidos”.
Las autoridades señalan que el mensaje ya se ha propagado entre los integrantes de la caravana. Los organizadores estarían perdiendo capacidad de control a medida que los migrantes comprenden que la ruta hacia el norte enfrenta nuevas restricciones.
Este cambio de rumbo responde al endurecimiento de las medidas de control fronterizo impulsadas por el gobierno de Donald Trump. El equipo de Mullin sostuvo que nuevas caravanas podrían formarse si esas restricciones vuelven a flexibilizarse.
México también enfrenta presión por el paso de grupos migrantes a través de su frontera sur y por la aplicación de sus propios controles migratorios.
El gobierno estadounidense insiste en que quienes hayan solicitado protección en México deberán agotar ese procedimiento antes de intentar ingresar a Estados Unidos.
La caravana permanece ahora fragmentada en territorio mexicano, mientras las autoridades siguen vigilando sus movimientos y reiteran que no habrá ingreso colectivo por la frontera sur.