La DEA, El Mareño, Buenos Aires, Harfuch y Andy

José Luis Camacho

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El antecedente de El Mareño reaparece como referencia de una relación con Estados Unidos marcada por cooperación con la DEA.

Por José Luis Camacho Acevedo

En una plática sostenida entre don Fernando Gutiérrez Barrios, en los tiempos en que era un poderoso secretario de Gobernación, con el Ing. Cuauhtémoc Cárdenas, convertido ya en el líder moral de la verdadera oposición en México, se volvió a comentar el episodio ocurrido en el rancho El Mareño.

Cárdenas se lamentaba de la invasión de soberanía de la federación al estado de Michoacán cuando se permitió que agentes federales de México, presuntamente acompañados por algunos de sus homólogos de Estados Unidos, se encargaran de recoger los restos del agente Enrique “Kiki” Camarena, que fueron encontrados en el mencionado predio de El Mareño.

El rancho El Mareño es un sitio histórico ubicado en el municipio de Vista Hermosa (cerca de La Angostura y los límites con Jalisco), en Michoacán. En marzo de 1985, este lugar cobró notoriedad internacional al ser hallados allí los cuerpos sin vida del agente de la DEA Enrique “Kiki” Camarena Salazar y del piloto Alfredo Zavala Avelar.

Tras ser secuestrados en Guadalajara en febrero de 1985, Camarena y su piloto fueron llevados a Michoacán, donde sufrieron torturas antes de ser asesinados por orden del Cártel de Guadalajara.

El hallazgo: Una llamada anónima alertó a las autoridades sobre la ubicación de los cuerpos semienterrados en las inmediaciones del rancho El Mareño el 5 de marzo de 1985, lo que desató una intensa crisis diplomática entre México y Estados Unidos.

Gutiérrez Barrios le dijo al Ing. Cárdenas, con la amabilidad, pero con la firmeza que lo caracterizaba, una escueta frase para impedir que se reavivara una ya vieja y superada crisis diplomática: “Yo también fui gobernador, ingeniero, y TODOS, en nuestra relación con la federación, tenemos un Mareño en nuestra historia”.

La DEA enseñó el músculo en Buenos Aires:

Llegó con músculo a la cumbre antidrogas de Buenos Aires: 600 funcionarios, más de 100 delegados de 100 países. Es una demostración de fuerza, la verdad es casi una alineación militar.

Y esta vez traen dinamita.

Y en ese importantísimo foro, el orador principal sobre el tema del combate al crimen organizado y a quienes los protegen, desde los gobiernos o desde el empresariado, fue el secretario de Seguridad mexicano Omar García Harfuch.

Una frase de García Harfuch fue aplaudida por esa gran asistencia mundial representativa del combate mundial a las drogas.

Cito de memoria:

“Estamos en una gran cruzada que tiene por objetivo impedir que las drogas mortales como el fentanilo lleguen a las calles de nuestros países para envenenar, sobre todo, a nuestros jóvenes”.

Ayer la presidenta Claudia Sheinbaum puso fin en la mañanera al debate sobre la cancelación de la visa de Andy López Beltrán, teniendo como gran respaldo los positivos resultados que Omar García Harfuch obtuvo en Buenos Aires, en la cumbre organizada por la DEA.

Dice Armando Guzmán sobre el mencionado evento celebrado en Argentina:

“La realidad es que es un mensaje político disfrazado de conferencia: ‘Los que sí enfrentamos al narco somos nosotros, la derecha del continente. Los que consienten a los narcos son los gobiernos izquierdistas’.

Es una demostración de fuerza, la verdad es casi una alineación militar.

Y esta vez traen dinamita:

Quieren exhibir a los funcionarios que protegen a los cárteles desde dentro de los gobiernos. Los cómplices, los que firman, los que callan, los que venden su lealtad. Los que traicionan a sus países y luego, hipócritamente, hablan de que la DEA es el diablo que quiere atacar políticamente a sus gobiernos y sus partidos.

¿Y sabes por qué lo hacen? Porque hay mucha gente que se los cree. Ve los comentarios que hay sobre esta conferencia… Hay muchos que, confundidos, ¡hasta defienden a los cárteles como expresiones soberanas!

Hay gente que defiende a los cárteles más que lo que defienden a la selección nacional.

En México, desafortunadamente, esto de la protección desde los gobiernos de todo nivel al tráfico de drogas no es novedad, ¡es tradición!

Con el oficio político que tiene Armando Guzmán, las consideraciones anteriores representan un apoyo a la presidenta Claudia Sheinbaum, que ha dado por cerrado, diplomática y políticamente, el caso de la cancelación de la visa de Andy López Beltrán.

¡Se acabó el show al que se refirió con gran ironía Christopher Landau!