
La evolución tecnológica plantea nuevos desafíos para detectar y combatir el lavado de dinero a escala internacional, pero también es útil para las organizaciones criminales.
Por José Luis Camacho Acevedo
Sin duda, la Inteligencia Artificial ha transformado formas y modos en muchos campos de una impresionante cantidad de actividades que realizamos cotidianamente.
Escuché al doctor José Antonio Lozano en el noticiero de Joaquín López-Dóriga que la penetración de la IA en la existencia de los seres humanos ha alcanzado niveles tan dominantes que una señora, obsesivamente conversadora con una IA, había decidido “casarse” con ese algoritmo.
Además de los gigantes como Nvidia, Microsoft, Alphabet de Google o la app de Amazon AWS (Amazon Web Services), existen empresas de rápido crecimiento como Palantir (enfocada en análisis de datos operativos complejos y defensa) y startups como ElevenLabs (líder en clonación de voz y audio).
La penetración de estos monstruos de la IA en áreas como la biotecnología, la construcción de modelos arquitectónicos y las consultas de carácter médico se ha convertido en un fenómeno incontrolable.
En los tiempos presentes, en que un objetivo prioritario entre México y Estados Unidos es la detección de dinero que los cárteles, a través de sus agentes financieros, lavan en los dos países, una de las investigaciones que realizan de manera por demás acuciosa y dedicada es la de la utilización de la IA en los esquemas que tiene el crimen organizado para “limpiar” financiamiento que le llega por diferentes vías. Recientemente, las investigaciones se han centrado en el destino de los cuantiosos ingresos que reciben los cárteles.
Una somera investigación del fenómeno del lavado de dinero a través de la IA arrojó los siguientes resultados:
Cómo la IA ayuda a EJECUTAR el lavado de dinero (Enfoque Delictivo).
Los lavadores de dinero aprovechan las mismas capacidades de automatización y análisis predictivo para evadir los controles de seguridad del sistema financiero.
• Simulación de transacciones legítimas: Los delincuentes entrenan algoritmos para analizar los patrones de gasto de usuarios reales y replicarlos de forma idéntica, haciendo que el dinero sucio parezca flujo comercial normal.
• Estructuración automatizada (Pitufeo): Sistemas automáticos fragmentan grandes sumas de dinero ilícito en miles de transferencias diminutas. El software envía los fondos a múltiples cuentas globales a una velocidad imposible de rastrear manualmente.
• Creación de identidades falsas (Deepfakes): Utilizan inteligencia artificial generativa para falsificar rostros, voces y documentos de identidad falsos de alta calidad. De este modo, logran burlar los sistemas de verificación digital en la apertura de cuentas bancarias en línea.
• Explotación de fallas regulatorias: Herramientas de IA analizan las normativas de diferentes países en tiempo real. Esto les permite identificar vacíos legales y los canales internacionales con menor nivel de fiscalización.
En próxima entrega daremos a conocer los nombres de bancos y empresas que ayudan al crimen organizado a lavar dinero.