
La violencia del crimen organizado incluye tortura, ejecuciones y reclutamiento forzado, sostenidos por redes financieras, empresariales y políticas señaladas por autoridades.
Por José Luis Camacho Acevedo
Bienvenida
Damos la bienvenida a la cadena de publicaciones digitales que conforman la estructura de AEInoticias al ameritado y muy leído columnista Adrián Trejo.
Hoy inicia su columna en el tono crítico y objetivo que siempre le ha caracterizado:
«No se entiende cómo, en un entorno económico tan complejo, el gobierno mexicano sigue sembrando obstáculos a la inversión extranjera, burocratizando los procesos y dejando vacíos legales que pueden ser interpretados de cualquier forma, dependiendo del humor o intereses del juzgador».
Adrián Trejo ha marcado los puntos críticos de la agenda nacional desde su columna La Divisa del Poder.
Bienvenido.
1.- Los métodos de la violencia en México
Cada mañana se nos informa el número de homicidios que tienen registrados los organismos de seguridad competentes.
La realidad es que se cometen muchos más homicidios diarios que los que consigna la información oficial, simplemente porque no son denunciados por las condiciones económicas y sociales de los familiares, en caso de que se les tenga identificados, de quienes caen abatidos, en la mayoría de los casos, por el inclemente método de ajuste de cuentas que tiene el crimen organizado.
La lista de personajes y empresas presuntamente ligados al cártel que encabeza el Mayito Flaco, difundida apenas el lunes por agencias de seguridad de los Estados Unidos como la OFAC, representa, sin duda, el contubernio y la complicidad de «empresarios», algo que puede demostrarse con un mínimo de investigación.
Un emblemático ejemplo de lo anterior son los hermanos Torres, mencionados en el documento del Departamento del Tesoro vía la OFAC.
Uno de ellos fue esposo y socio de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila.
Proteger o ayudar a los jefes de las organizaciones criminales los convierte en cómplices de la comisión de graves delitos, tal y como lo marcan las leyes correspondientes.
Lo que tampoco es enunciado en los informes mañaneros del gabinete de seguridad son los métodos que utilizan los cárteles cuando ejecutan y, antes de ello, torturan a quienes se convierten en sus «objetivos prioritarios» por violar sus muy especiales códigos.
Encontrar en una bolsa de plástico para basura restos humanos totalmente descuartizados, en cualquier calle de los municipios dominados por los cárteles, es algo que muchos habitantes de esos lugares han terminado por considerar normal.
Tortura, descuartizamientos, ejecuciones que culminan con cadáveres colgados de un puente y reclutamientos forzados son los métodos utilizados por los criminales con los que tienen muy conocidas ligas políticos como Rubén Rocha Moya o Andy López Beltrán.
O también empresarios como Amílcar Olán, los hermanos Torres Torres, de Baja California, y algunos de los exgobernadores que se encuentran recluidos en el Altiplano.
Los dueños de Intercam, CIBanco o la casa de bolsa Vector, cuando fueron señalados por las autoridades de Estados Unidos como instituciones financieras que se prestaban al lavado de dinero, inmediatamente procedieron a desaparecer del escenario antes de que las investigaciones los llegaran a comprometer.
«Tanto peca el que mata la vaca como el que le agarra la pata», dice el refrán popular que hoy aplicamos a esos empresarios que son «facilitadores» de las acciones del crimen organizado para lavar o manejar sus inmensos recursos obtenidos a base de la violencia y de la comisión de acciones como el tráfico de drogas.
Sin comentarios.
2.- Giovanni Figueroa en la Corte
A continuación, publicamos la segunda parte de nuestra columna de ayer sobre el trabajo del ministro Giovanni Figueroa.
«Respecto a la cercanía social y transparencia, el ministro Figueroa señaló que su vida diaria pasa de las aulas a la Corte. Ha establecido canales claros de comunicación con la ciudadanía, sobre todo con los jóvenes, para asegurar que los procesos sean accesibles para la población.
Para ello puso en marcha el programa “La Corte en tu Aula”, iniciativa por la que los jóvenes universitarios participan en encuentros de diálogo sobre sentencias y asuntos relevantes que han llegado al máximo tribunal del país. El objetivo, dijo, es acercar a los estudiantes al análisis de casos concretos y permitirles conocer, desde una perspectiva académica, la manera en que se estudian y discuten asuntos de relevancia constitucional.
Explicó que su agenda académica le ha dado la oportunidad de compartir con las nuevas generaciones no solo conocimientos jurídicos, sino su propia experiencia.»