
En Washington, Guzmán vincula la presión sobre Trump con la guerra en Irán y el reacomodo de los grandes intereses económicos.
Por José Luis Camacho Acevedo
1.- Votos para que Trump se reponga
Armando Guzmán es uno de los analistas del fenómeno del poder tan especial que nace en Estados Unidos a partir de los movimientos que surgen de acuerdos y desacuerdos que se generan en el seno del asiento del Congreso, el icónico edificio del Capitolio en Washington.
Para Guzmán, la problemática que enfrenta Donald Trump contiene elementos de tan difícil solución como la guerra que libra contra Irán por el Estrecho de Ormuz.
En los comicios para renovar una gran parte de las dos cámaras, que habrán de celebrarse el primer martes del próximo mes de noviembre, Donald Trump puede estar en un escenario muy comprometido por una posible derrota del Partido Republicano.
Guzmán considera que la integración del nuevo Congreso cambiará los números de la mayoría en favor de los demócratas. O se llegará a una conformación tan cerrada entre demócratas y republicanos que las propuestas de Trump que tenga que avalar el Congreso estarán obligadas siempre a una negociación.
La tarea de recuperación de la confianza entre los electores que tiene Trump es formidable.
El pronóstico sobre la manera en la que se tendrá que manejar la última parte del mandato de Trump es que los grandes intereses económicos que existen en Estados Unidos, representados por magnates del corte de Jeff Bezos o de Elon Musk, ejercerán a partir de noviembre un gobierno que recomponga la actual agenda que tiene a Estados Unidos con elementos de conflicto generados por un contexto internacional que está en movimiento económico, político y bélico.
Conclusión: los dos últimos años del gobierno de Donald Trump tendrán como signo la reconciliación y el cambio de estrategia para enfrentar a sus grandes rivales, como son China y el bloque que encabeza Vladimir Putin.
2.- El decomiso que se convirtió en el gran engaño en Guanajuato
De pronto, en medio de los días de celebración por las fiestas patrias, la Secretaría de Seguridad del estado de Guanajuato anuncia, en un tono de gran triunfalismo, haber realizado el mayor decomiso de huachicol que se haya logrado en México.
Una planta de almacenamiento ubicada en las cercanías del municipio de San José Iturbide parecía, según las autoridades estatales, ser el asiento de millones de litros de huachicol.
Y apenas 72 horas después, los triunfalistas investigadores policíacos que tiene el gobierno que encabeza Lidia García Muñoz Ledo vieron derrumbarse su efímera gloria, en la medida en que se iba demostrando que los empresarios dueños de la planta estaban operando dentro de los más estrictos márgenes ambientales y fiscales.
¿Cuál fue la motivación del gobierno de Guanajuato para tratar de ganar reflectores realizando un decomiso que, en realidad, fue el gran invento mediático?
No hay una respuesta lógica a esa pregunta.
Pero, sin duda, abrirá espeluznantes carpetas de investigación contra el panismo guanajuatense, que puede hacer que pierda la mayoría en el Congreso local y las presidencias municipales.
El doctor David Saucedo comenta el hecho de la siguiente manera:
“El ‘megadecomiso histórico’ del presunto huachicol encontrado en Guanajuato se empieza a convertir en un ‘mega ridículo’ de proporciones bíblicas.
Alguien le tendió una megatrampa a Omar García Harfuch para erosionar su imagen, en virtud de que sigue siendo el candidato puntero de MORENA para ganar la candidatura presidencial en 2030. Un enemigo interno preparó un montaje que Harfuch no detectó a tiempo. ¿Pero... quién habría querido ponerle el pie?
¿Andy, Ebrard, Monreal, Adán, El general Trevilla?
Ésta quizá también es una consecuencia por ser el candidato favorito de Washington”.
En la forma de hacer política en México, se tiene que tener conciencia de que las “amistades” basadas en acuerdos de trabajo son regularmente ventajosas para sus promotores.
En la política mexicana se entra con la conciencia de que uno entra para dar y recibir.
Por allí anda el escabroso decomiso de huachicol en Guanajuato.