Canadá afirma que aranceles de Trump dañan a estadounidenses
El primer ministro canadiense Mark Carney habla con la prensa a su salida de una reunión de la bancada Liberal, el miércoles 7 de octubre de 2026, en Ottawa. (Justin Tang/The Canadian Press via AP)

Rob Gillies

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Canadá prepara apoyos millonarios para sus sectores automotriz y del acero, ante el impacto de los aranceles impuestos por Estados Unidos.

Por Rob Gillies

TORONTO (AP) — El primer ministro de Canadá, Mark Carney, aseguró el miércoles que los aranceles que ordenó el presidente Donald Trump han elevado los costos para las familias estadounidenses y trastocado una relación comercial de varias décadas, al tiempo que presentó un plan de varios miles de millones de dólares para proteger de la guerra comercial al corazón de la industria de manufactura de su país.

Carney también señaló que sostuvo una conversación “bastante prolongada” con Trump para discutir temas comerciales y otros asuntos, al tiempo que la embajada de Estados Unidos en Canadá acusó a políticos canadienses de tratar de interferir en la política estadounidense de cara a las elecciones legislativas del próximo mes. Carney y el primer ministro de Ontario, Doug Ford, rechazaron las insinuaciones de una injerencia indebida.

Trump ha dicho abiertamente que quiere que las compañías automotrices trasladen su producción de Canadá a Estados Unidos, amenazando a una industria que ha estado sumamente integrada en ambos lados de la frontera desde hace décadas.

“Los aranceles de Estados Unidos han trastocado un acuerdo comercial que ha existido desde hace décadas”, subrayó Carney. “Han aumentado los costos para las familias estadounidenses, al tiempo que ponen a los trabajadores y empresas de Ontario en desventaja y bajo una nube de incertidumbre”.

Carney sostuvo que una industria automotriz integrada en Norteamérica sería de beneficio para ambos países, aunque reconoció que quizá ya no sea una prioridad para Washington. “Su enfoque ha cambiado”, dijo. “El nuestro también debe cambiar”.

Carney indicó que su conversación abarcó Irán, Oriente Medio y algunos temas comerciales. Días antes habían discutido sobre la guerra en Ucrania. No dio señales de un avance, pero aseguró que Canadá sigue dispuesto a negociar.

Las negociaciones comerciales se vinieron abajo en agosto pasado, cuando ambos países parecían estar cerca de un acuerdo. Posteriormente, Trump ordenó aranceles del 50% sobre alrededor de 20.000 millones de dólares en productos canadienses, lo que provocó represalias de Canadá.

Ford: No hay vuelta atrás

“Está claro que la relación de Canadá con Estados Unidos ha cambiado de forma permanente”, expresó Ford. “Sin importar lo que pase en las elecciones de mitad de mandato, sin importar quién esté en la Casa Blanca, no vamos a volver a como estaban las cosas”.

La guerra comercial de Trump y sus reiteradas amenazas de convertir a Canadá en el estado 51 de Estados Unidos han alimentado un auge en el nacionalismo canadiense. Carney ha convertido en prioridad el reducir la dependencia de su país en Estados Unidos, fijándose el objetivo de duplicar las exportaciones a otros mercados a lo largo de la próxima década.

Miles de millones de dólares para proteger a las industrias canadienses

Carney y Ford anunciaron un plan de 8.700 millones de dólares canadienses (6.200 millones de dólares) para apoyar a productores de acero, compañías automotrices y al desarrollo de minerales críticos en Ontario, el corazón manufacturero de Canadá.

El plan incluye 5.200 millones de dólares canadienses (3.700 millones de dólares) durante cinco años para los productores de acero y 2.500 millones de dólares canadienses (1.800 millones de dólares) para los fabricantes de automóviles, incluidos 1.500 millones de dólares canadienses (1.100 millones de dólares) provenientes de Ottawa.

El anuncio se produjo mientras la compañía acerera Cleveland-Cliffs, de propiedad estadounidense, anunció una oleada de despidos en su planta de Hamilton, Ontario, poniendo de manifiesto el costo de los aranceles en la manufactura canadiense.

Embajada de EE.UU. alega injerencia canadiense

La embajada de Estados Unidos distribuyó el miércoles una hoja informativa en la que acusó a políticos canadienses de tratar de interferir en las elecciones estadounidenses.

El comunicado mencionó en específico a la ministra de Industria, Mélanie Joly, por hablar de aranceles de represalia contra estados republicanos, y a Ford por difundir un anuncio en Estados Unidos en el que aparece el expresidente Ronald Reagan criticando los aranceles. Trump canceló abruptamente sus negociaciones comerciales con Canadá después de que se transmitió esa pauta publicitaria durante un partido de la Serie Mundial en octubre de 2025.

La embajada también hizo mención de 11 canadienses acusados de votar ilegalmente en elecciones de Estados Unidos entre 2012 y 2026, aunque no vinculó esos casos al gobierno canadiense.

La Casa Blanca ha puesto en marcha un esfuerzo de todo el aparato gubernamental para investigar y procesar el voto de ciudadanos extranjeros, algo que según los expertos y administradores electorales es un problema relativamente menor. El Departamento de Justicia asegura que en lo que va del año ha arrestado a más de 200 extranjeros por votar de forma ilegal en elecciones anteriores, una cifra ínfima en comparación con las decenas de millones de votantes habituales.

“Los elementos incluidos en la ‘hoja informativa’ de la embajada de Estados Unidos no son ejemplos genuinos de injerencia extranjera y la suposición implícita de que Canadá pueda alterar de forma significativa el resultado de las elecciones legislativas es absurda”, subrayó Daniel Béland, profesor de ciencias políticas en la Universidad McGill de Montreal.

“Acusar a Canadá de injerencia extranjera antes de las elecciones de mitad de mandato podría allanar el camino para una retórica de ‘Culpen a Canadá’ una vez que se conozcan los resultados electorales”, añadió.

Carney afirmó que Canadá estaba respondiendo a los aranceles de Estados Unidos, mientras Ford negó tener interés alguno en interferir en las elecciones estadounidenses.

Carney anunció que las exportaciones canadienses de automóviles a Estados Unidos han caído más de un 10%, mientras que las exportaciones desde Estados Unidos han bajado más de un 20%.

“Los aranceles debilitan a ambas industrias y reducen las opciones para nuestras familias”, puntualizó Carney.

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