Con los lectores no, Vicente, con los lectores, no

Nunca un periodista puede ofender a un lector porque éste ha compartido una nota, porque la ha comentado o recomendado. Es un exceso contra éste, es una de las violencias más bajas que pueden presentarse sobre todo si el comunicador es popular y cuenta con una gran audiencia en un medio como Twitter.

El pasado 02 de julio, la periodista Guadalupe Lizárraga publicó en su portal Los Ángeles Press un entrevista al Capitán de Infantería Vladimir Ilich Malagón Rendón, quien se encuentra detenido por haber denunciado los nexos de Javier Lozano Alarcón con el Cártel de Sinaloa.

En la entrevista el capitán Malagón narra que información importante fue entregada a varios periodistas.

“Parte de esta información fue entregada –en diferentes formatos, digital e impresa– de mano de un ex-miembro del ejército, a diferentes periodistas para que hicieran público el testimonio del capitán Malagón”

LOS ÁNGELES PRESS

Entre los periodistas señalados, estaban la reconocida Anabel Hernández, Jorge Carrasco Araizaga de Proceso y Vicente Serrano, de Sin Censura.

El señalamiento más fuerte se le hace a Serrano, ya que de acuerdo con la entrevista, su colaborador de nombre Gunter Castillo, habría pedido dinero para realizarla.

Al poco tiempo, Castillo se comunicó con el contacto y le dijo que iban a necesitar diez mil pesos (455 dlls) para sobornar a los custodios del reclusorio y pedir que les dieran un lugar para entrevistar al capitán

LOS ÁNGELES PRESS

Es comprensible que al comunicador sonorense no le iba a gustar el señalamiento y que, legítimamente, podría solicitar el derecho a réplica o hacer un vídeo que es el medio que más utiliza para dejar en claro su postura y malestar.

Yo compartí la nota como cualquier lector, como cualquier usuario de Twitter, ya sea porque me gustó, porque comparto esa idea o porque no la comparto. Sin embargo, Vicente Serrano me reclamó el difundir la nota, lo cual es un exceso por parte del periodista.

Tengo muy en claro que al que le tiene que pedir pruebas Vicente Serrano es al Capitán Malagón, y no a los lectores, o al medio; éste puede darle un espacio para aclarar los hechos, dar su punto de vista y exigirle a quien lo denuncia las pruebas, pero nunca a los lectores.

Pasamos de los reclamos a los excesos, él no puede darme más que su versión de los hechos, y eso sería fantástico, porque normalmente eso es para todo el publico, pero jamás puede decirme qué compartir o qué no, mucho menos faltarme al respeto, porque al final él se lo falta solo.

Nuevamente, insistió en querer darme instrucciones sobre qué compartir, él puede aclarar, solicitar, exponer su molestia pero a todos, no solo a uno, no es así como se aclaran las cosas, sobre todo, no es conmigo con quien lo debe resolver.

Si Vicente Serrano piensa que fue difamado, hay tribunales, pero yo no hice la declaración, ni la avalé, y como cualquier lector de buena fe la compartí y la comenté.

Mi mensaje va en un solo sentido, lean la nota, la verdad aparecerá.

Nuevamente utiliza la agresión para tratar de solucionar algo que un vídeo, un mensaje o una charla en vivo con su público pudo resolver, pero utiliza el término “activista” para agredir a la periodista, misma que tiene una trayectoria y un formación profesional sólida, ya que cuenta con dos especialidades, dos maestrías y un doctorado,

Además que en otras ocasiones la ha llamado “sicaria” o “youtubera”, algo que hace evidente que el derecho de réplica ni siquiera se considere.

No fue lo único que se le podría cuestionar, ya que la denuncia del capitán Malagón es en el sentido de que no lo entrevistaron los tres periodistas que él cita, y Serrano presenta el vídeo de Guadalupe Lizárraga como evidencia de que sí le dio difusión al tema, lo cual es una burla a la inteligencia, algo que solo le compró el diputado Fernández Noroña.

Por supuesto no fui el único agredido, también le recriminó el hecho de difundirlo al periodista Rubén Luengas, actual conductor de un segmento en La Octava y con amplia trayectoria profesional.

El Capitán Malagón le pidió a Serrano que lo entrevistara para dar a conocer su caso y no que publicara un vídeo de Los Ángeles Press, pequeña gran diferencia.

Al final vinieron más reclamos y respuestas mutuas, como cuando me llamó “cobarde” porque le reclamé la agresión a la periodista Lizárraga, la cual es indigna de un comunicador profesional.

No hace falta decir nada más ante las evidencias.

Lo más preocupante es que si bien Twitter es un medio que permite la interacción, y donde muchos usuarios hacemos reclamos fuertes a los actores políticos o periodistas que consideramos que mienten, nunca me había tocado leer y vivir que un periodista agrediera a un lector por compartir una noticia.

Al final, el estilo belicoso y vulgar de Serrano que, le ha dado la popularidad de la que goza, no lo puede trasladar para agredir a la gente común por compartir una nota que a él le molesta. Se equivoca de destinatario, de medio, de forma, además simula cuando dice que sí dio difusión, y se ensucia cuando amaga con difundir una supuesta información del esposo de una periodista con la que tiene una diferencia pública, mancha de la forma más baja a una persona con un dato que él no conoce de fondo y nunca ha investigado.

Siembra entre sus millones de seguidores una duda que quedará ahí, porque además no da la información, amaga, da a entender, lo que es peor, lo que lo hace más terrible.

Vicente Serrano está en todo su derecho de molestarse por las declaraciones del Capitán Malagón, pero ante esos hechos hay varios caminos, muchas formas para resolverlo como se debe hacer, nunca ofendiendo a los lectores, nunca manchando la honra de terceras personas, y sobre todo presentando como evidencia un trabajo que él no hizo, que a él señalan de no haber querido realizar, eso es querer pasarse de listo.

Creo que ha elegido el peor camino, confrontar sin entender que por ese mismo han pasado otros que tenían mayor cartel y ya no están, a los que la gente les dio la espalda precisamente por no saber moderar el carácter y resolver los problemas propios de la profesión hoy en día.

Nunca un periodista le puede reclamar a un lector el contenido de una nota de otro, por difundirla, por comentarla e incluso por creerla, hemos llegado muy lejos con la violencia, con pisar los derechos de los ciudadanos, así no, Vicente Serrano, así no.

 

Fuente: Martín Arellano Solorio, reflexiones

3 thoughts on “Con los lectores no, Vicente, con los lectores, no

  1. Sra.Lizarraga :
    Una pregunta se le puede llamar periodista a alguien que publica una acusacion contra alguien sin verificar si tales acusaciones son ciertas? O porque no llamo a los acusados para tener su punto de vista . Se ve claro que lo que usted queria hacer es ensuciar como toda una sicaria del periodismo como Loret, Ciro y otros, ustedes son de lo peor del periodismo no tiene credibilidad

    1. De los millones de mexicanos que somos muy inteligentespor cierto,eres la única persona que piensa, cuestiona y agrede con una pregunta, ya contestada en las línea de arriba, porque será?

  2. De los millones de mexicanos que somos muy inteligentespor cierto,eres la única persona que piensa, cuestiona y agrede con una pregunta, ya contestada en las línea de arriba, porque será?

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