Fiorentini miente cuando se presenta víctima de Los Ángeles Press

Rodolfo Soriano-Núñez

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Fiorentini se equivoca al atacar a Los Ángeles Press y a Guadalupe Lizárraga, candidata ciudadana del PRD a alcade de Mexicali.

De 55 textos publicados del 1 al 10 de mayo, sólo uno ha mencionado por nombre a Fiorentini luego de que él atacó a Guadalupe Lizárraga.

Por Rodolfo Soriano-Núñez

En el marco de la campaña electoral por la presidencia municipal de Mexicali, Baja California, el candidato del Partido Acción Nacional, Francisco Fiorentini, ha denostado a Guadalupe Lizárraga, directora general de este medio acusándola—entre otras muchas cosas—de abusar de su condición de periodista para atacarlo a él y promover su candidatura.

Nada más alejado de la realidad.

Si de algo pudiera yo acusar a Guadalupe Lizárraga es de no haber usado suficientemente este medio para promover su candidatura a alcalde de la capital de Baja California.

En este breve texto presento un análisis de lo publicado por Los Ángeles Press durante los diez primeros días de mayo, que coinciden con los días 14 al 24 de una campaña de 45 días, que es lo que la legislación electoral de México y Baja California prevé para este tipo de actividades.

En el periodo de referencia, Los Ángeles Press publicó un total de 55 textos, un promedio de 5.5 textos o noticias por día. De esos 55 textos, sólo dos estuvieron dedicados a la elección en Mexicali y sólo en uno se aludió directamente al señor Fiorentini, luego de que él atacó a Guadalupe Lizárraga.

El primero de esos textos tiene que ver con la preocupante realidad del aumento de los casos de asma en una ciudad que no se preparó para hacerle frente a una urgencia médica de ese tipo. Es un texto que no hace campaña a favor de Guadalupe Lizárraga y sólo señala la realidad que padecen los mexicalenses y para la que los políticos profesionales no tienen alguna respuesta que vaya más allá de los lugares comunes con los que engañan a sus electores: negar que la realidad los alcanzó y se cobra con la salud de las personas comunes, casi siempre los que, por una u otra razón, son más débiles.

 

 

El segundo de esos materiales es resultado de las acciones del propio Fiorentini que, incapaz de articular una propuesta que entusiasme a los electores de la capital del estado, pretende lograr una victoria fácil que le gane alguna fama, pero sin hacer política constructiva, que proponga soluciones a los problemas que padece el municipio.

El análisis podría extenderse a enero de este año y hasta ayer mismo y lo que se observaría en cualquier intervalo es que Los Ángeles Press ha sido muy respetuoso de su audiencia. No ha convertido este espacio en una caja de resonancia de la candidatura de Guadalupe Lizárraga, del PRD o del frente que respalda, a escala federal, la candidatura presidencial de Xóchitl Gálvez

El texto, que aparece inmediatamente después de este párrafo, da cuenta de las reacciones que provocan sus dichos. No es algo que Los Ángeles Press haya inventado de la nada.

 

 

La cobertura previa y posterior a esas fechas siguió patrones similares con el grueso de nuestro trabajo volcado a los temas que nos permiten navegar las difíciles aguas de ser un medio binacional, parcialmente bilingüe, que atiende a poblaciones que viven a ambos lados de la frontera México-Estados Unidos y con audiencia en toda América Latina, algunos países de Europa además de México y Estados Unidos que es donde residen la mayoría de nuestros lectores.

 
Fuente: Elaboración propia a partir de nuestros datos de producción editorial.

A diferencia de otros medios de comunicación, que en la actualidad están volcados a promover a los dueños o los amigos o socios de los dueños de esos medios, nosotros hemos mantenido nuestro perfil para servir a los públicos que nos favorecen con su preferencia.

Ni siquiera hemos llenado las páginas de nuestro medio con publicidad de Guadalupe Lizárraga como candidata, pues ello sería una violación de las leyes electorales vigentes.

Que sólo hayamos publicado dos notas demuestra que hemos mantenido los patrones regulares de cobertura durante el periodo electoral para mantenernos fieles a los lectores que buscan información sobre otros temas.

Quien esto escribe ha mantenido el mismo ámbito de interés durante este periodo de elecciones, con un foco en los temas del vínculo entre la religión y la vida pública a escala nacional y latinoamericana.

Ésta es la primera ocasión en que directamente escribo algo sobre la elección en Mexicali y lo hago en respuesta a lo que me parece un abuso de parte del candidato de Acción Nacional que, por cierto, cuando le convenía, citaba en sus intervenciones públicas los textos de Los Ángeles Press e incluso los presentaba como evidencia de lo mal que están las cosas en Mexicali, como cuando presentó una denuncia de hechos en la sindicatura del ayuntamiento de Mexicali.

Quien quiera que use los fondos públicos que el Instituto Nacional Electoral les da para comprar publicidad en otros medios y atacar con ese tipo de descalificaciones a Guadalupe Lizárraga y a Los Ángeles Press, sólo demuestran que tienen serios problemas para entender de qué se trata ser servidor público.

Si efectivamente Los Ángeles Press estuviera volcado a promover a Guadalupe Lizárraga o a atacar a Francisco Fiorentini sería posible observar alguna variación en el número de notas publicadas en este periodo. Y es posible, desde luego, extender el análisis al periodo previo a las elecciones o a los días más recientes y se encontrará el mismo patrón.

Somos un medio que se respeta a sí mismo y que respeta a sus lectores y por ello no hemos abusado de su interés.

Quizás Francisco Fiorentini debería olvidarse de atacar y denostar a una periodista independiente, así como al medio que ha logrado construir un nombre y un prestigio a partir de publicar de manera honesta qué ocurre en temas que son sensibles para la justicia en México, para la relación con Estados Unidos, entre otros temas que no son prioritarios para la gran prensa comercial de México o Estados Unidos.

Es inevitable aludir que otros periodistas en Mexicali y Baja California han señalado repetidamente las contradicciones entre lo que Fiorentini ha dicho o prometido a lo largo de su carrera como figura pública y lo que hizo en los órganos del estado de Baja California creados para embridar el impulso de los políticos mexicanos a corromperse.

Si hubiera mala fe de Los Ángeles Press hay infinidad de referencias al paso de Fiorentini por el Sistema Estatal Anticorrupción, del que el candidato de Acción Nacional salió mal librado, con acusaciones que no ha aclarado cabalmente.

Un colega en la prensa de Tijuana le recuerda a Fiorentini que:

A Fiorentini e Irineo, lo que menos les preocupa es la corrupción. La solaparon, en su momento, como parte de la corte imperial panista que gobernó el estado durante 30 años. Los dos trabajaron en gobiernos panistas que, en su día, fueron acusados de corrupción, sin ningún tipo de náusea.

¿Por qué no aclara lo que hizo o no hizo en ese sistema anticorrupción? ¿Por qué prefiere jugar a hacerse víctima?

Sólo él conoce las verdaderas respuestas a esas preguntas.

 

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