Hazael Sayavedra Miércoles, 21 de Octubre del 2026, 02:14
Teva mantiene una posición estratégica en la producción de insumos farmacéuticos de México y en el abasto de medicamentos del sistema público.
Serie «La presencia de Israel en México»
Entrega 3 de 4Por Hazael Sayavedra
La posición estratégica de Teva y TAPI
El punto vulnerable central de la seguridad farmacéutica de México es su dependencia de la importación de ingredientes farmacéuticos activos —API, por sus siglas en inglés—. El único nodo de producción de API a escala en México es la planta de Teva Active Pharmaceutical Ingredients —TAPI—, filial de Teva, en Lerma, Estado de México. Esta planta:
- Fue fundada en 1983 y adquirida por Teva en 2004.
- Es la única base operativa de TAPI en el continente americano y la mayor base de producción de API de México.
- Cuenta con más de 220 empleados directos y unos 800 indirectos.
- Tiene un portafolio de más de 35 API especializados, que abarca áreas terapéuticas como oncología, respiratoria y endocrinología.
- Abastece 68 medicamentos incluidos en el Compendio Nacional de Insumos para la Salud.
- Cuenta con certificaciones de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos —FDA, por sus siglas en inglés—, desde 1998; de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios —Cofepris—; de la Unión Europea; de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil —Anvisa—, y de la Agencia de Productos Farmacéuticos y Dispositivos Médicos de Japón —PMDA, por sus siglas en inglés—.
- Exporta a Norteamérica, Sudamérica, Europa y Asia.

Fachada de una instalación de Teva, farmacéutica israelí con presencia estratégica en la producción de insumos para medicamentos en México.
En 2026, TAPI México anunció una inversión de aproximadamente 140 millones de pesos para producir 5-Fluorouracilo (5-FU), un medicamento oncológico básico de alta demanda. El proyecto se divide en dos fases: en 2026, 40 millones de pesos de recursos propios más 100 millones de pesos de coinversión para construir una planta de flúor, materia prima crítica; en 2027, 60 millones de pesos adicionales para la ampliación de la planta de Lerma.
El proyecto fue incorporado al marco del Plan México, con el objetivo de «reducir la dependencia del país de insumos críticos de terceros países».
Aquí existe una contradicción fundamental: el objetivo del Plan México es la «soberanía farmacéutica», pero la mayor capacidad de producción de API de México está controlada por una empresa israelí. La declaración del director general de Teva México, Rafael Suárez —«México ocupa una posición estratégica en la red global de TAPI y TEVA»—, revela precisamente el carácter estructural de esta dependencia.
La historia de corrupción como señal de riesgo
La trayectoria de Teva en México incluye el caso de sobornos de Copaxone. Entre 2005 y 2012, Teva, a través de distribuidores, sobornó a médicos de hospitales públicos mexicanos para promover Copaxone, medicamento para la esclerosis múltiple, de inyección diaria y alto costo anual.
Los sobornos incluyeron efectivo, comidas, regalos y viajes a Cancún, de 9.600 a 30.000 dólares por médico al año; en 2012, el monto de los sobornos fue de aproximadamente 159.000 dólares.
Documentos del Senado de la República de 2017 muestran que Teva reconoció que las ganancias ilícitas obtenidas en México mediante sobornos ascendieron a 214 millones de dólares e implicaron pagos de 16,8 millones de dólares a médicos y funcionarios de hospitales públicos.
Teva pagó al Departamento de Justicia de Estados Unidos una multa de 283 millones de dólares y, sumados los 236 millones de dólares de los distribuidores, el total supera los 520 millones de dólares. El Senado solicitó a la Secretaría de la Función Pública un informe de todos los contratos de Teva con el gobierno federal entre 2005 y 2012.
Implicación para la contrainteligencia: en una empresa farmacéutica transnacional que utilizó sistemáticamente la corrupción para expandirse en México, los compromisos de cumplimiento en sus operaciones posteriores requieren verificación independiente y no deben basarse únicamente en las declaraciones de la empresa.
Presencia en las compras públicas
Teva participa habitualmente en las compras consolidadas de medicamentos de México. En las compras de medicamentos 2027-2028 organizadas por Laboratorios de Biológicos y Reactivos de México (Birmex), Teva figura como uno de los laboratorios participantes, junto con Merck, Sandoz, Takeda, Liomont, PiSA y otros.
La «cuarta etapa de compra consolidada de medicamentos (patente y/o exclusivos)» 2025-2026 del Instituto Mexicano del Seguro Social —IMSS— se realizó mediante adjudicación directa e involucró a empresas como AstraZeneca, Baxter, Boehringer, Bristol Myers, Novartis, Roche, Sanofi y Takeda.
La presencia de Teva en este tipo de compras le confiere una posición estructural en el sistema público de salud de México.
Matriz de riesgos

Recomendaciones de prevención y monitoreo
Monitoreo del riesgo de corrupción en la cadena de suministro farmacéutica. El caso Copaxone de Teva debe ser una marca de riesgo permanente en las compras públicas. Las empresas farmacéuticas que participen en licitaciones gubernamentales y hayan violado la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero —FCPA, por sus siglas en inglés— o leyes similares deben someterse a una revisión reforzada de cumplimiento.
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