Houston busca reducir la participación de su policía en operativos migratorios federales y limitar el contacto con ICE a casos específicos.
Por Lekan Oyekanmi / Anna Wilder / Valierie González
HOUSTON (AP) — El alcalde de Houston le pidió el viernes a la policía limitar su cooperación con las autoridades migratorias federales, al firmar una orden que, según señaló, es resultado de que los demócratas han recuperado el poder en Texas por primera vez en décadas.
El cambio en la cuarta ciudad más grande de Estados Unidos es una de las primeras acciones para restringir las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), en respuesta a la contundente victoria de los demócratas en las elecciones de mitad de mandato del martes. También es un indicio de que los resultados ya están teniendo un impacto en Texas, donde los líderes republicanos han adoptado con entusiasmo la agenda de deportaciones masivas del presidente Donald Trump.
Entre las sorprendentes victorias está la de la demócrata Gina Hinojosa, que desbancó al gobernador republicano Greg Abbott, lo que la convertirá en la primera gobernadora hispana de Texas y en la primera integrante de su partido en ocupar el cargo en más de 30 años. Abbott, un aliado de Trump, ha amenazado a ciudades de Texas por intentos de frenar la aplicación de las leyes migratorias.
“He dicho muchas veces que las elecciones importan”, dijo el alcalde John Whitmire.
Sólo se contactaría al ICE por delitos que conllevan pena de cárcel
Whitmire, de filiación demócrata, manifestó que la ciudad iría tras los inmigrantes “que representen un peligro, no tras quienes se ocupan de sus asuntos familiares, el trabajo y la educación”. En el caso de un incidente de tránsito, “se les extiende una multa o se les advierte y siguen su camino”, afirmó.
De conformidad con la nueva directiva del alcalde, la policía de Houston debe contactar al ICE sólo si la persona a la que detiene es arrestada por un cargo que esté sujeto a encarcelamiento, o si el ICE emite una orden administrativa, lo que significa que las autoridades migratorias buscan a esa persona.
Houston ha sido un escenario recurrente de protestas por la ofensiva migratoria del gobierno de Trump, luego de que un agente del ICE matara a tiros a un constructor de viviendas mexicano y otro atropellara a un hombre con un automóvil. La semana pasada, un jurado investigador en Houston acusó al agente que estaba dentro del vehículo de cargos de agresión agravada con un arma mortal.
El ICE ha negado que el agente atropellara intencionalmente a Miguel Parra Hernández, a quien se le fracturó una pierna, y criticó a Whitmire por hacer el cambio de política.
“Seguimos decepcionados de que políticos de ciudades santuario busquen limitar la cooperación con el ICE, ya que nuestras fuerzas policiales simplemente están cumpliendo con sus deberes juramentados de servir y proteger a nuestras comunidades”, expresó la agencia en un comunicado. Las llamadas ciudades santuario son las que limitan su cooperación con las autoridades federales de inmigración.
Texas se ha alineado estrechamente con Trump en el tema de la inmigración
Pese a una inyección única de 75.000 millones de dólares del Congreso, el ICE sigue dependiendo en gran medida de la policía local para que encuentre a personas sujetas a deportación y se las entregue. Lo ha hecho en parte mediante la firma de unos 2.600 acuerdos —muchos de ellos en Texas—, con el fin de facultar a policías locales y a otras agencias estatales y locales para hacer cumplir las leyes migratorias. Texas ha sido uno de los blancos principales del ICE para efectuar detenciones.
Abbott ha alineado estrechamente al estado con el gobierno de Trump para colaborar en la aplicación de las leyes federales de inmigración. En abril, amenazó con retirar casi 200 millones de dólares en subvenciones de seguridad pública a Austin, Dallas y Houston después de que funcionarios municipales de Houston intentaran limitar la cooperación de los policías con el ICE.
En ese momento, Hinojosa calificó de “vergonzosa” la amenaza de Abbott de retener fondos a las ciudades. Ella y el senador electo demócrata James Talarico adoptaron un enfoque moderado sobre la inmigración durante sus campañas: defendieron una sólida seguridad fronteriza, pero con frecuencia criticaron la ofensiva de Trump, en particular por los tiroteos en los que se vieron involucrados agentes del ICE en Texas.
Los portavoces de Hinojosa y Talarico no respondieron de momento a las solicitudes de comentarios.
Aunque la promesa de Trump de arrestar y deportar a inmigrantes que viven en el país ilegalmente fue popular durante su campaña, ahora los estadounidenses desaprueban su enfoque sobre la aplicación de las leyes migratorias.
En Texas, más de la mitad de los votantes en la contienda por el Senado del estado dijeron que las acciones del gobierno de Trump en la aplicación de las leyes migratorias habían “ido demasiado lejos”, según The AP Voter Poll, una encuesta a más de 5.000 votantes en Texas. Unos 2 de cada 10 electores dijeron que “ no había ido lo suficientemente lejos”, y una proporción similar respondió que “han estado bien”. Estos resultados coinciden, en líneas generales, con la opinión expresada por los votantes a nivel nacional.
El cambio es “un suspiro de alivio” para las comunidades inmigrantes
El cambio fue celebrado por activistas de derechos de los inmigrantes en Houston que han sido críticos de Whitmire. La colaboración entre la policía local y los agentes federales ha hecho que la gente tenga miedo de ser detenida por una multa de tránsito o de llamar para pedir ayuda, dijo Cesar Espinosa, director ejecutivo de FIEL, un grupo de defensa de los derechos de los inmigrantes en Houston.
“Significa que la mamá que lleva a su hijo a la escuela no va a sufrir un ataque de pánico cada vez que vea al Departamento de Policía de Houston”, expresó Espinosa.
Ruby Powers, una abogada de inmigración en Houston, dijo que la confianza no se restablecerá de inmediato.
“Probablemente tomará algún tiempo para que la comunidad inmigrante de Houston realmente se sienta un poco más segura de lo que se sentía antes de que se emitiera esta orden ejecutiva ”, expresó Powers.
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Wilder informó desde Austin, Texas, y Gonzalez desde McAllen, Texas. Los reporteros de The Associated Press Elliot Spagat en San Diego, Jesse Bedayn en Austin y Linley Sanders en Washington contribuyeron a este despacho.