Trump ante una multitud republicana, dijo que Irán podía “acabar” con las dos principales ciudades del sur de California.
Los Ángeles Press
LOS ÁNGELES.— A 29 días de las elecciones legislativas de Estados Unidos, Donald Trump dijo durante un mitin de campaña en Nebraska que podían “acabar” con Los Ángeles y San Diego y calificó ese escenario como “un precio muy pequeño que pagar”.
“Pueden acabar con una ciudad. Que acaben con Los Ángeles. Que acaben con San Diego. Este es un precio muy pequeño que pagar”, dijo el presidente mientras hablaba de la guerra con Irán y del aumento en los precios de los combustibles. La multitud respondió con aplausos.
Trump pronunció la frase en Grand Island, Nebraska, durante un acto convocado para respaldar a candidatos republicanos antes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre. En el mismo discurso pidió a sus seguidores votar como si su propio nombre estuviera en la boleta.
Nebraska, un estado que Trump ganó por más de 20 puntos en 2024, tiene este año una contienda por el Senado entre el republicano Pete Ricketts y el independiente Dan Osborn. El presidente recorre el país para respaldar candidaturas republicanas en las semanas previas a unos comicios que definirán el control del Congreso.
Durante el mitin, Trump también abordó el aumento en los precios de los combustibles provocado por la guerra con Irán. Fue en ese tramo del discurso cuando mencionó a Los Ángeles y San Diego como ciudades que podían ser destruidas y describió esa posibilidad como un costo asumible.
Los Ángeles y San Diego fueron las únicas ciudades estadounidenses que Trump nombró en ese escenario. Ambas en California, un estado con el que ha mantenido enfrentamientos políticos y judiciales con la Casa Blanca durante su administración. El gobernador Gavin Newsom se ha convertido además en uno de los principales adversarios políticos del presidente.
Trump no presentó información sobre una amenaza iraní específica contra Los Ángeles o San Diego. La capacidad conocida del programa de misiles iraní tampoco permite establecer que exista actualmente una amenaza convencional directa contra la costa oeste de Estados Unidos. Irán mantiene un límite declarado de aproximadamente 1,240 millas para sus misiles balísticos, aunque funcionarios estadounidenses han advertido desde hace años sobre el posible desarrollo de tecnología de mayor alcance.
El gobernador de California, Gavin Newsom, reaccionó después del mitin.
“Después de enviar a la Guardia Nacional y a los Marines a ocupar California, Donald Trump ahora dice que nuestros enemigos extranjeros deberían ‘acabar con’ Los Ángeles y San Diego”, escribió en su cuenta personal de X. Newsom lo calificó de “trastornado y peligroso”.
La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, señaló que el presidente había planteado que un gobierno extranjero atacara la ciudad y advirtió sobre las implicaciones de esa declaración para la seguridad de sus habitantes.
El alcalde de San Diego, Todd Gloria, respondió que la ciudad “no es daño colateral”, que sus habitantes “no son prescindibles” y que tampoco pueden ser considerados “un pequeño precio que pagar”.
Las declaraciones se produjeron en la recta final de una campaña legislativa en la que Trump ha intensificado su presencia en actos republicanos. En Nebraska pidió votar como si él mismo compitiera el 3 de noviembre y advirtió sobre las consecuencias que, según él, tendría una victoria demócrata en el Congreso.