Andrés Gil Sábado, 10 de Octubre del 2026, 00:00
Trump busca aliviar el costo del combustible con diésel ruso, pese a haber endurecido recientemente las sanciones energéticas contra Moscú.
Por Andrés Gil
Corresponsal en Washington —Del bloqueo al crudo ruso por la invasión de Ucrania a que Putin salga al rescate de Trump con su diésel antes de las elecciones.
“Acabo de terminar una conversación muy satisfactoria con el presidente Vladímir Putin, de Rusia”, ha asegurado el presidente de EEUU en Truth Social, “en la que se ha acordado que Rusia suministrará de inmediato más de 300.000 toneladas de gasóleo al mercado estadounidense y mundial, otras 500.000 toneladas durante el mes de noviembre y 1.000.000 de toneladas inmediatamente después”.
“Además”, ha dicho Trump, “en función del estado de sus refinerías de gasóleo, Rusia entregará, en un breve plazo de tiempo, 3.000.000 de toneladas de gasóleo”.
El presidente de EEUU concluye: “Entre nuestro CONTROL TOTAL del estrecho de Ormuz y este gran anuncio sobre la energía rusa, los precios del gasóleo para los estadounidenses y, de hecho, para el mundo entero, ¡BAJARÁN A RITMO RÉCORD Y RÁPIDAMENTE!”
Truth Social de Donald Trump anunciando un acuerdo con Putin para distribuir gasóleo ruso.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha calificado de “injusto” e “impropio de un aliado” el acuerdo entre Trump y Putin.
“En el mismo momento en que nuestro equipo hablaba con el equipo estadounidense en Florida, en ese momento el presidente de EE.UU. tiene una conversación con el líder del Kremlin, con el líder de esta guerra, con el líder de esta agresión, y llega al acuerdo correspondiente por el que le da la posibilidad a Rusia de exportar diésel”, ha declarado Zelenski.
El presidente ucraniano señaló asimismo que el dinero que ingrese Putin por la venta del diésel exportado a EEUU irá a financiar la guerra en Ucrania.
El anuncio de Trump se produce después de que el 18 de septiembre firmara una ronda de sanciones contra Rusia con vistas a asfixiar la economía energética del país, que alimenta la guerra en Ucrania.
La legislación imponía sanciones a funcionarios rusos, bancos y una flota clandestina de petroleros, y prohibía toda nueva inversión estadounidense en Rusia, así como la gestión de la deuda soberana.
Asimismo, pedía a la Administración a imponer aranceles de hasta el 100% a los cinco principales importadores de petróleo o gas natural ruso, con una excepción para aquellos países que importen menos del 15% de las exportaciones de gas natural de Rusia y hayan tomado medidas significativas para reducir dichas importaciones.