Las deportaciones aumentaron bajo el gobierno de Trump, con más detenciones en el interior del país y un mayor número de salidas voluntarias.
Por Rebecca Santana
WASHINGTON (AP) — El gobierno del presidente estadounidense Donald Trump ha deportado a casi 660.000 personas en el último año, según un informe publicado el jueves, mientras aumentan las detenciones en todo el país impulsadas por miles de millones de dólares destinados a potenciar su agenda migratoria.
En el informe, elaborado por el Migration Policy Institute (MPI), un grupo de expertos que estudia, analiza y provee datos sobre inmigración y políticas de integración a escala nacional e internacional, se indica que las deportaciones aumentaron con respecto a las 620.000 durante el primer año del segundo mandato de Trump. Estas cifras son inferiores a los máximos registrados a principios de la década de 2000 y no cumplen con la promesa hecha por el gobierno de Trump, expresada cuando recibió miles de millones de dólares del Congreso, de que dicho presupuesto permitiría realizar 1 millón de deportaciones anuales.
El informe, elaborado con base en datos de acceso público obtenidos mediante solicitudes fundadas en la Ley de Libertad de Información, surge después de que, en enero de 2025, el gobierno de Trump dejó de dar a conocer cifras similares recopiladas por el Departamento de Seguridad Nacional.
El mandatario republicano regresó al poder el año pasado con la promesa de frenar los cruces en la frontera sur y endurecer las políticas migratorias. Su gobierno ha impuesto restricciones a la inmigración con y sin autorización, y ha lanzado operaciones de detenciones de gran visibilidad mediática con el objetivo de forzar la salida de los inmigrantes.
Crece el número de deportaciones, aunque sin alcanzar máximos históricos
En el análisis se encontró que el Departamento de Seguridad Nacional llevó a cabo 980.000 deportaciones durante los primeros 18 meses del segundo mandato de Trump.
Durante el último año fiscal, cuando los mecanismos de control migratorio del gobierno de Trump se intensificaron al máximo, se estima que fueron deportadas 660.000 personas.
Según el análisis del MPI, ese es un incremento del 26% respecto al promedio anual registrado entre 2021 y 2024, durante el gobierno del presidente demócrata Joe Biden, pero aún está muy por debajo de los 1,86 millones de deportaciones registradas en 2000, bajo el mandato del también demócrata Bill Clinton.
A pesar del aumento en la cifra de detenciones, en el informe se detallan algunos de los desafíos que enfrenta el gobierno de Trump para alcanzar sus objetivos de deportación.
Históricamente, muchos inmigrantes que residían en Estados Unidos sin autorización provenían de México y pocas veces solicitaban asilo. Pero en los últimos años, los inmigrantes han llegado a Estados Unidos desde una gran variedad de países, lo que puede complicar su deportación. Además, los tribunales de inmigración, que son, en última instancia, quienes deciden si una persona puede ser expulsada del país, enfrentan un rezago cada vez mayor para tramitar los casos.
Aumentan las salidas voluntarias, al igual que las detenciones en el interior del país
En el informe se indica que las salidas voluntarias, que se dan cuando las personas desisten de sus casos ante los tribunales de inmigración y aceptan abandonar el país, han alcanzado una “cifra récord”: 170.000 personas han optado por esta vía desde que Trump regresó al cargo en enero de 2025. Quienes eligen la salida voluntaria podrían regresar a Estados Unidos algún día. Sin embargo, algunos abogados y defensores de los inmigrantes destacan que muchas personas renuncian a su proceso judicial y aceptan marcharse simplemente para salir de los centros de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés).
Asimismo, el gobierno de Trump ha deportado cada vez más a personas detenidas en el interior del país, según el informe, lo que refleja cómo ha endurecido la aplicación de las leyes contra inmigrantes que llevan mucho tiempo en Estados Unidos. En 2025, cerca del 28% de las personas deportadas fueron detenidas en el interior del país, pero para julio de este año, esa cifra ascendió al 39%.
Los inmigrantes detenidos en la frontera sur aún representan una gran parte de las deportaciones, de acuerdo con el informe: el 69% del total de deportaciones registradas entre el 20 de enero de 2025 y el 31 de julio de 2026 estuvo conformado por personas interceptadas inicialmente en la frontera.
Las personas que llevan más tiempo en el país pueden contar con mayores oportunidades para impugnar su expulsión, mientras que el gobierno suele tener una mayor facultad para acelerar las deportaciones de quienes son detenidos en la frontera.
En el análisis se expone que la mayoría de las personas deportadas nunca han sido condenadas por un delito, a pesar de que el gobierno de Trump afirma centrarse en “lo peor de lo peor”. Datos anteriores habían mostrado lo mismo.
El gobierno de Trump ya no publica periódicamente datos sobre inmigración
El Departamento de Seguridad Nacional dejó de difundir información similar cuando Trump asumió el cargo, lo que dificulta dar seguimiento a una de sus promesas clave de campaña. Las cifras que el gobierno del republicano ha dado a conocer son inconsistentes e inverificables.
El gobierno dice ser transparente. El martes, publicó algunas de sus propias cifras en un documento en el que presume sus logros en materia de inmigración, entre ellas, una que indica que 1,2 millones de migrantes han sido deportados o expulsados durante el segundo mandato de Trump. Hasta el momento, la discrepancia no se ha podido conciliar.
Ante la falta de datos periódicos para realizar un seguimiento de las cifras de deportaciones, los analistas y los activistas interesados en las tendencias de inmigración han tenido que recurrir a información obtenida mediante demandas judiciales o a datos limitados y esporádicos dados a conocer por agencias federales.