Guadalupe Lizárraga Jueves, 07 de Diciembre del 2023, 23:10
La denuncia que pone Arturo Bargueño es por "prevaricación y falsificación" contra la CIDH, que resolvió la inadmisibilidad de su petición.
Por Guadalupe Lizárraga
SAN JOSÉ, Costa Rica — Víctima de detención arbitraria y tortura en México en 2006, el ciudadano español Arturo Bargueño Prieto ha presentado una denuncia ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) acusando a la Comisión Interamerica de Derechos Humanos (CIDH) de prevaricación y falsificación de informes en relación con su caso de violaciones de derechos humanos bajo el número 243/23 y Petición 1057-13.
La denuncia de Bargueño, fechada el 6 de diciembre de 2023, acusa a la CIDH de manipulación de los hechos y falta de imparcialidad en el proceso de quien fue víctima de un montaje por parte de policías federales de la Agencia Federal de Investigación, bajo la gestión de Genaro García Luna, quien en abril de 2006, fungía como secretario de Seguridad pública en la adminsitración de Felipe Calderón.
En el documento, Bargueño sostiene que la entidad no ha respetado los derechos fundamentales en su caso, lo que ha llevado a la presentación de una denuncia por "prevaricación y falsificación del informe" para justificar su inadmisibilidad. Bargueño presenta como prueba un resolutivo y un documento con medios de prueba que, según él, fueron presentados oportunamente ante la ONU y la CIDH en el momento procesal adecuado.
El denunciante también alega que durante el proceso judicial en México, no recibió la debida asistencia consular, fue víctima de tortura durante su detención, y por la brutalidad policiaca se vieron obligados a llevarlo primero a la Cruz Roja y posteriormete al Hospital General, con una angina de pecho provocada por los golpes, por lo que actualmente sigue recibiendo tratamiento médico y psiquiátrico debido a las secuelas. También incorpora en su denuncia que la investigación en su contra fue un montaje orquestado por diversas autoridades, incluyendo ministros de la Suprema Corte de la Nación Mexicana, entre ellos Olga Sánchez Cordero, quien asumió el cargo de secretaria de Estado al frente de la Secretaría de Gobernación en diciembre de 2018.
Entre los elementos presentados por Bargueño se encuentra el testimonio de su detención, con evidencias médicas y quejas de derechos humanos debido a las complicaciones de salud tras la tortura, por lo que requirió asistencia médica urgente. Además, sostiene que la CIDH no tuvo acceso a pruebas cruciales presentadas en una carpeta en línea, a pesar de que el enlace funcionaba correctamente, y la respuesta de la inadmisibilidad le fue entregada tres meses después de la firma resolutiva.

Diez años en espera de respuesta a su petición
La petición a la CIDH del caso de Bargueño fue presentado en junio de 2013 y se notificó de la petición al Estado mexicano cinco años después, en agosto de 2018. La primera respuesta de México fue dos años después, en abril de 2020. La conclusión para su inadmisibilidad fue firmada por la Secretaría Ejecutiva de la CIDH el 23 de septiembre de 2023, y se entregó a la víctima el 6 de diciembre.
La CIDH ha declarado que la petición de la víctima es inadmisible con base en los artículos 47.c de la Convención Americana, el cual refiere que "la petición o comunicación no expone hechos que caractericen una violación de los derechos garantizados por esta Convención". El artículo 34.b del Reglamento de la Comisión estipula que la Comisión puede rechazar peticiones que carezcan de fundamentos sólidos o que no cumplan con los requisitos procesales adecuados.
La inadmisibilidad de la petición de Arturo Bargueño Prieto se basó en estos criterios, según la Comisión, sugiriendo que su caso no cumple con los requisitos necesarios para ser considerado por la CIDH.
La comisión también rechazó las alegaciones de Bargueño sobre violaciones a sus derechos fundamentales, indicando que los tribunales mexicanos actuaron de manera independiente e imparcial durante el proceso penal.
La posición del Estado mexicano
El Estado mexicano, por su parte, ha afirmado que todo el proceso judicial se llevó a cabo de acuerdo con la ley, desestimando las denuncias de Arturo Bargueño y calificándolas de infundadas. Según México, la CIDH no debería actuar como una "cuarta instancia internacional" revisando las decisiones de los tribunales internos.
Además, señala que "las declaraciones de los agentes policiales y la versión de los hechos del señor Bargueño fueron debidamente examinadas conforme a lo establecido en la legislación mexicana y por los tribunales que siguieron el proceso penal en su contra".
No obstante, en México se ha evidencia durante los últimos treinta años las prácticas normalizadas de fabricar delitos a personas inocentes, bajo tortura y amenazas, como método de investigación y resolución de crímenes. El caso de Arturo Bargueño no es distinto, y pese a evidencias contundentes, se alega que su detención fue conforme a derecho, más aún cuando se retuvo dos años más después de pagar condena por un delito que no cometió.
La controversia internacional
La denuncia de Bargueño contra la Comisión Interamericana de Derechos Humanos plantea interrogantes sobre la integridad de esta institución internacional y su papel en la verdadera protección de los derechos humanos.
La atención internacional se centra ahora en la Corte Internacional de Derechos Humanos, que deberá evaluar la admisibilidad de este caso y determinar si hay méritos para abrir una investigación sobre las alegaciones de prevaricación y falsificación presentadas por Arturo Bargueño Prieto.
Acuse de comunicaciones sobre la denuncia.