Alfredo Griz Cruz Lunes, 21 de Septiembre del 2026, 21:15
Vázquez Coutiño sostiene que Cancún enfrenta un deterioro profundo por corrupción, violencia y ruptura del tejido social.
Por Alfredo Griz
Cancún necesita cambios profundos. A Cancún hay que entenderlo, hay que amarlo y hay que saber administrarlo; incluso hay que saber ir de la mano con el crimen organizado, y no por complicidad, sino por mera sobrevivencia. En Cancún hay que incluir a todos.
Éstas fueron las palabras de Rodrigo Vázquez Coutiño, mejor conocido en el Caribe Mexicano como “El Patriota”, quien aspira a ser candidato a la alcaldía de Cancún por la vía independiente.
Vázquez Coutiño asegura que gobiernos van y gobiernos vienen, y que al final son los mismos de siempre y traen las mañas de siempre, traen la corrupción tatuada y a flor de piel. Por eso es que este destino turístico hoy en día está en números rojos y a punto del colapso económico.
La ciudad de Cancún tiene un grave problema de salud social y de corrupción que la está ahogando y la está aniquilando. Problema que los cinco mil doscientos dieciséis millones de pesos que hubo para la Perla del Caribe en 2026 no se vean reflejados por ninguna parte. Rodrigo Vázquez Coutiño señala que una ciudad como esta debe ser administrada por ciudadanos y no por políticos corruptos; debe ser gerenciada por personas capaces, con perfiles de profesionistas y de buenos empresarios que estén comprometidos con la ciudad y con el reordenamiento, con restablecer los valores y el tejido social, que hoy en día están más que podridos, y esto debido a la apatía y la voracidad de la clase política, que solo busca abastecer la economía de la mentira.
Sobre el delicado tema del crimen organizado, Rodrigo Vázquez, quien en septiembre de 2025 fuera secuestrado por el Cártel Jalisco Nueva Generación en la ciudad de Guadalajara, en el estado de Jalisco, y quien vivió más de 20 días de terror bajo el yugo del crimen organizado, señala que no se puede combatir con la fuerza del Estado desde un ayuntamiento; ni está en su jurisdicción ni en sus facultades. Es como un suicidio y él no pretende ser un kamikaze de la política.
Al crimen organizado hay que ordenarlo, organizarlo; hay que aprender a convivir con ellos, a entenderlo desde su estructura real, que es la humana. No basta ir con la fuerza y la violencia contra ellos, eso no es suficiente. También son personas rotas, con traumas, con familia e incluso personas que en algún momento fueron normales y que las circunstancias de cómo está el país los llevaron a ese punto de no retorno en el que están ahora, aduciendo que mucho del sicariato actual es principalmente por el nulo tejido social que existe en Cancún, Quintana Roo.
Vázquez Coutiño aclaró que con esto no justifica en ningún sentido ni la violencia ni la falta de humanidad de los sicarios o del crimen organizado, pero sí demuestra que, precisamente por la poca falta de atención a los problemas de salud pública, Cancún está sumido en la violencia, en números rojos en todas las materias y sectores y a muy poco de que se colombianice, tal como sucedió en ciudades de aquel país en la década de los ochenta y noventa, cuando el narcotráfico imperaba en todos los sectores de esa nación.
Menciona también que aprender a convivir no quiere decir que la población normalice o acepte al narcotráfico como algo común o cotidiano, sino que aprendamos como sociedad a combatir las causas que lo generan u originan, sabedores de que esa hidra de mil cabezas no se va a acabar nunca, ni en tres años de una administración pública. Pero es imperante y es el momento de sembrar los cimientos para que, a mediano y largo plazo, se pueda contener desde un tejido social fuerte y bien cimentado, tejido social que ahora mismo ya no existe ni en Cancún ni en muchas ciudades y estados de la República Mexicana.
El Patriota, como le conocen y se hace llamar, hizo un atento llamado a la conciencia de la población civil de Cancún, a que no caiga en las mentiras de siempre, de los políticos de siempre; a que no venda ni la dignidad ni la posibilidad de cambiar las cosas ni la realidad en la que se vive por una despensa o unos cientos de pesos, pesos que ni siquiera son de los políticos: es dinero que ya se robaron del erario público y que es de todos.
En ese sentido, Vázquez Coutiño señala que es imperante que la sociedad despierte, que se dé cuenta de que el famoso cambio de la mal llamada 4 Transformación fue un engaño más que solo aglutinó a muchos de los políticos de siempre, por lo que el llamado es también a la reflexión y al sentido común, a la responsabilidad civil y moral de poder rescatar a Cancún del bache en el que, gracias a esos políticos y a los altos niveles de corrupción que ahora hay, hoy se encuentra.
En ese Cancún de más de 2 mil desaparecidos, que ocupa el primer lugar en suicidios en el estado y es la ciudad más violenta de Quintana Roo, también confluyen mafias y grupos criminales de México y de otras partes del mundo. Es el Cancún donde miles de millones de pesos del presupuesto desaparecen mágicamente año con año, en una ciudad de más de 800 mil habitantes.
Es el Cancún de una de las policías más corruptas del sureste mexicano, de las niñas violadas y de las niñas rentadas a pedófilos; el de las pandillas en decenas de colonias, el de los desposeídos, el de las administraciones públicas más corrompidas del estado de Quintana Roo y el de los indigentes sin hogar. También el de los 180 mil infectados de sida que no tienen acceso a retrovirales, el del 73.1 por ciento de los enfermos de cáncer que no tienen acceso a medicinas ni a un trato digno en los hospitales, y el de los más de cien mil diabéticos que tampoco tienen acceso a atención en los sistemas públicos de Cancún.
A ese Cancún, al que además llegan a diario cientos de migrantes en busca de un futuro mejor, Rodrigo Vázquez Coutiño le dice que todavía es posible levantar la ciudad si todos trabajan juntos para volverla boyante y llena de oportunidades para todos, y no para unos cuantos ni solo para el crimen organizado.
Cancún es posible de nueva cuenta y Cancún es de todos; por eso hay que participar en el proceso electoral venidero y hacerlo con mucha responsabilidad, remató El Patriota.
---