Empresarios denuncian el impacto de las luchas del Cártel de Sinaloa en la economía local y exigen apoyo gubernamental: "No pedimos renuncia de Rocha, sino trabajar juntos para enfrentar situación".
Los Ángeles Press
Las intensas luchas territoriales entre las dos facciones del Cártel de Sinaloa, Los Chapitos y La Mayiza, ha generado una grave crisis tanto en términos humanos como económicos. Según cifras oficiales, de septiembre a noviembre se han registrado 551 homicidios, un mínimo de 167 muertes por mes. Mientras que la capital del estado, Culiacán, ha estimado pérdidas cercanas a los mil millones de dólares debido a los cierres o alteración de horarios de negocios por la violencia del crimen organizado.
El conflicto estalló en septiembre, luego de la captura de Ismael El Mayo Zambada y Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín El Chapo Guzmán, por el gobierno de Estados Unidos. Desde entonces, tras la falta de transparencia del gobierno mexicano en los hechos, el grupo de Zambada acusó a Guzmán de traicionarlos. Lo que generó enfrentamientos entre las facciones.
Antes de este conflicto, la tasa de homicidios en Sinaloa rondaba entre 30 y 40 muertes mensuales. Sin embargo, los últimos tres meses han mostrado un aumento drástico. En septiembre, se reportaron 144 homicidios, en octubre 188, y en noviembre 175. Solo en la última semana de noviembre, el Noroeste informó al menos 44 muertes adicionales.
Pero no solo las vidas humanas se han visto afectadas. La economía de Sinaloa también ha sufrido un golpe significativo. En los 90 días transcurridos desde el inicio de la violencia, Martha Elena Reyes Zazueta, presidente de Coparmex (Confederación Patronal de la República Mexicana), declaró que aproximadamente 25,000 empleos se han perdido desde el inicio de los enfrentamientos, por lo que pidió que se atendiera la crisis económica provocada por la violencia. Además, añadió que solicitará apoyo al Congreso, como créditos blandos, para ayudar a los empresarios afectados con pérdidas diarias de 500 millones de pesos.
Este diagnóstico también fue compartido por Paloma Sánchez, senadora del PRI, quien criticó al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por su actitud indiferente frente a la crisis económica. "Él no está tomando en serio la situación… la minimiza, haciendo bromas sobre cómo los empresarios exageran", comentó Sánchez. Incluso los empresarios enfatizaron que no piden la renuncia del gobernador, sino lo que quieren es trabajar juntos para enfrentar el problema.
Guadalupe Zavala, presidente de la Cámara de Comercio de Culiacán, respaldó las estimaciones económicas, afirmando que la ciudad ha sufrido grandes pérdidas. La llegada de 400 nuevos elementos de la Guardia Nacional, que se espera para diciembre, busca mejorar la seguridad y permitir que los negocios operen durante más horas.
La migración interna también ha aumentado debido a la violencia, lo que ha provocado una disminución en la fuerza laboral de la ciudad. Se estima que entre un 5% y un 10% de los trabajadores han abandonado Culiacán en busca de mejores oportunidades en otras ciudades.
Desmentido por las autoridades
Sin embargo, las cifras presentadas por los empresarios y autoridades locales fueron rechazadas por el gobierno estatal. Feliciano Castro Meléndez, secretario general de gobierno del estado de Sinaloa, negó que se hayan perdido 25,000 empleos debido a la violencia y señaló que, según datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en los últimos tres meses se han creado más de 12,000 empleos en los sectores comercio, industrial y de servicios en Sinaloa.
"Estos datos provienen del Seguro Social", aseguró Castro Meléndez. "Pero hablar de 25,000 empleos perdidos no es correcto. Al analizar los datos, nuestra hipótesis es que no tienen la información necesaria para respaldar tal afirmación", concluyó.
De acuerdo con la información del gobierno de México, en su micrositio de Economía, el estado de Sinaloa la situación laboral en el segundo trimestre de 2024 refiere que hay una "tasa de participación laboral del 62 por ciento, lo que implicó un aumento de 0.91 puntos porcentuales respecto al trimestre anterior (61.1 por ciento). La tasa de desocupación fue de 2.41 por ciento (36.3 miles personas), lo que implicó un aumento de 0.55 puntos porcentuales respecto al trimestre anterior (1.86 por ciento)".
¿Qué dice esto sobre los empleos perdidos en Sinaloa?
Aunque la información oficial no menciona directamente que se hayan perdido empleos, el aumento en la tasa de desocupación y el aumento en la participación laboral sugieren que más personas están buscando empleo, pero no todos han encontrado trabajo.
Si bien la tasa de participación laboral aumentó (lo que puede interpretarse como un indicio de que más personas están activamente buscando empleo o han ingresado al mercado laboral), el incremento en la tasa de desocupación muestra que la creación de empleo no ha sido suficiente para cubrir a todos los que buscan trabajo.
Esto podría indicar que la economía, sin duda, enfrenta dificultades para absorber a todos los trabajadores disponibles, lo que podría estar relacionado con los efectos económicos de la violencia en Sinaloa mencionados anteriormente.