Ignacio García Jueves, 17 de Agosto del 2023, 11:58
En julio del año pasado, Jorge Winckler fue arrestado después de ser señalado de vínculos directos con el crimen organizado.
Winckler fue promovido por Miguel Ángel Yunes Linares, quien logró que el Congreso local lo nombrara fiscal por nueve años.
Por Ignacio García
El exfiscal General de Justicia de Veracruz, Jorge Winckler Ortiz, continuará su proceso penal en prisión, luego de que un juez de control penal determinó que existe riesgo de fuga, por lo cual seguirá privado de la libertad en el penal federal del Altiplano por los delitos de secuestro y desaparición forzada.
El exfiscal estatal obtuvo un amparo para enfrentar su proceso penal en prisión domiciliaria, no obstante, el juzgador consideró que existe riesgo de fuga de quien fuera fiscal del estado de Veracruz, quien es señalado de haber participado en el secuestro de Francisco Zárate Aviña, quien fuera chofer del antiguo fiscal de Justicia de Veracruz, Luis Ángel Bravo Contreras, durante el gobierno de Javier Duarte.
Winckler fue trasladado a un penal federal, debido al riesgo que corría luego de haber sido recluido en el Centro de Reinserción Social (Cereso) de Pacho Viejo, Veracruz, donde están bajo proceso varias personas contra quienes inició averiguaciones previas cuando estuvo al frente de Fiscalía General de Justicia de Veracruz.
El gobierno de Cuitláhuac García acusó a Winckler y logró su arresto.
Winckler fue primero promovido durante la administración de Miguel Ángel Yunes Linares, quien logró que el Congreso local lo nombrara al frente de la entonces recién creada Fiscalía. Originalmente se estimaba que estaría al frente de esa institución durante nueve años, pero presuntamente tiene nexos con el crimen organizado.
En julio del año pasado, Jorge Winckler fue arrestado por las autoridades federales, después de ser señalado de vínculos directos con el crimen organizado, por lo cual permanecerá recluido en tanto se desahogue su proceso penal por secuestro y desaparición forzada y nexos con grupos delictivos.
Por su parte, Winckler acusó ser víctima de persecución política por parte del gobierno estatal, debido a que indagó posibles nexos de la administración actual con el crimen organizado y la fiscalía estatal fue una institución independiente y autónoma.
A Winckler lo señalan distintos colectivos de familiares de personas desaparecidas por las trabas que puso a su búsqueda que, en su opinión, no velaban por el cumplimiento de la ley, sino por la protección de intereses de particulares involucrados en las desapariciones por sus vínculos con grupos criminales.