El calentamiento global podría alcanzar hasta 2,8 °C este siglo si no se aceleran los recortes de emisiones y la transición energética.
NAIROBI – El mundo superará el umbral de calentamiento que se propuso hace más de 10 años, pero aún es posible que ese exceso sea “lo más bajo y breve posible”, si acelera la reducción de gases de efecto invernadero, afirma un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) divulgado este miércoles 21.
“El sobrepaso del límite no es una rendición. Aún podemos mantenerlo lo más pequeño y breve posible, y lograr que las temperaturas vuelvan a estar por debajo de 1,5 grados (centígrados) para finales de siglo”, declaró el secretario general de la ONU, António Guterres, en un mensaje sobre el informe.
Agregó Guterres que “el nuevo Informe sobre la Brecha de Emisiones del Pnuma nos muestra lo que se necesita: reducir las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero en un 18 % para 2030 y en un 45 % para 2035 (y 69 % en 2040), en comparación con los niveles de 2025”.
Con el Acuerdo de París, de 2015, la inmensa mayoría de los países del globo acordaron reducir las emisiones de gases que calientan la atmósfera de modo que para el año 2050 la temperatura media del planeta no excediese de 1,5 grados Celsius (°C) sobre los niveles de la era preindustrial (1850-1900).
Asimismo, se estimó que mediante voluntarias contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC en inglés) se procuraría que esa temperatura media no excediese de dos grados a finales de la centuria.
Sin embargo, las mediciones adelantadas por los servicios meteorológicos de todas las regiones del mundo y la evidencia de olas de calor y temperaturas récord muestran que el umbral será traspasado mucho antes de la meta establecida.
La directora ejecutiva del Pnuma, Inger Andersen, dijo que “cada fracción de grado adicional y cada año extra de calentamiento por encima de 1,5 °C agravan los impactos y los riesgos climáticos, como las inundaciones mortales, las olas de calor y los incendios forestales que han arrasado numerosos países este año”.
“Debemos hacer todo lo posible para limitar al máximo el pico de calentamiento y volver a 1,5 °C a finales de siglo. Es posible”, afirmó Andersen.
Antes de eso, el pico de calentamiento podría limitarse a entre 1,7 y 1,8 °C si se logra reducir las emisiones en los porcentajes señalados, según el estudio, que señala las oportunidades para intensificar la acción.
Las energías renovables conocen un auge fulgurante, el suministro de energía procedente del carbón y el petróleo ha crecido más despacio de lo previsto y las políticas climáticas logran reducir las emisiones en muchos lugares.
Pero si las políticas actuales continúan, el calentamiento alcanzará los catastróficos 2,8 °C a lo largo de este siglo y seguirá aumentando después, advierte el informe.
De acuerdo con el reporte, Estados Unidos es el principal responsable del empeoramiento de las proyecciones.
En 2025, el aumento de sus emisiones, 133 megatoneladas de dióxido de carbono (CO2) equivalentes, superó con creces al de cualquier otro país, impulsado por una mayor demanda eléctrica y un repunte de la generación de carbón.
El siguiente mayor incremento fue el de Turquía (24,4 megatoneladas), seguido de Irán (18,9) e Indonesia (17,4). También China, India y Rusia registraron aumentos o variaciones en sus emisiones. En la última década, 124 países aumentaron sus emisiones, frente a 63 que las redujeron.
Además, el Pnuma advierte de que la retirada formal de Estados Unidos del Acuerdo de París es una de las dos razones por las que el panorama es peor que el del año pasado, junto a la revisión de las estimaciones históricas de emisiones.
También constata que Estados Unidos es el único país que no ha presentado su inventario de emisiones desde 2024. Con Arabia Saudita y Argentina es uno de los tres miembros del Grupo de los 20 (economías industrializadas y emergentes) que no han presentado nuevos objetivos de mitigación para 2035.
El informe pide acelerar la implementación de los objetivos definidos en el primer “Balance mundial”, el proceso que evaluó de 2021 a 2023 los progresos colectivos en la consecución del Acuerdo de París.
Entre ellos figuran triplicar la capacidad de las renovables y duplicar el ritmo anual de mejora de la eficiencia energética para 2030, abandonar los combustibles fósiles en los sistemas energéticos, reducir las emisiones distintas del CO₂ y frenar e invertir la deforestación.
El informe fija algunos hitos: para mantener el escenario de menor exceso, para 2035 la proporción de carbón, petróleo y gas en el suministro energético total debería caer al menos 55 %, 15 % y cinco por ciento, respectivamente, con respecto a los niveles de 2025. En 2040, las reducciones necesarias serían de 75, 30 y 35 %.
El Pnuma aspira a que el segundo balance mundial, que comenzará el mes que viene en la 31 Conferencia de las Partes del Convenio Marco las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, en Antalya (Turquía), prolongue los objetivos cifrados hasta 2035 y 2040, y concrete las metas existentes.
Fuente: ipsnoticias.net