Molesto por las marchas convocadas el domingo, AMLO aprovechó para hacer campaña por su candidata a quien dijo habrá de entregar la banda presidencial.
AMLO expresó condolencias al pueblo argentino por la muerte de un grupo de turistas de ese país en Quintana Roo.
Los Ángeles Press
La conferencia de prensa de este lunes 19 de febrero se realizó en el patio de un edificio público de la Ciudad de Puebla, minutos antes de que el presidente Andrés Manuel López Obrador participara de la ceremonia que festejó el 111 aniversario de la fundación del Ejército de México como se le conoce ahora.
Fue una de las más breves en los últimos doce meses, con menos de dos horas veinte minutos de tiempo efectivo. Además de la información que suele presentarse los lunes sobre precios de algunos productos, señaladamente el gas LP en esta ocasión, sirvió para que el gobernador de Puebla, Sergio Salomón Céspedes, diera cuenta del acuerdo que permitió evitar una huelga en la planta armadora de la automotriz Audi en la capital de ese estado.
También sirvió para que el secretario de la Defensa Nacional, Luis Crescencio Sandoval insistiera en las supuestas virtudes del modelo de seguridad pública centrado en el uso de grandes contingentes tomados de las Fuerzas Armadas del país.
En lo que hace a López Obrador, visiblemente afectado por las bajas temperaturas y molesto por el desarrollo de las marchas convocadas en la víspera por diversos grupos que se oponen a su gobierno, el presidente aprovechó la tribuna para volver a hacer campaña a favor de su candidata a la presidencia de la República y para insistir en la culpabilidad de Genaro García Luna.
Lo que no suele reconocer López Obrador, sin embargo, es que si sabemos de la culpabilidad de García Luna como algo más que una anécdota, es gracias al trabajo de las agencias de policía de Estados Unidos que permitieron que se le arrestara, enjuiciara y que esté a la espera de una condena en firme en el proceso judicial que se le siguió en la Ciudad de Nueva York.
Ese “detalle” suele perderse de vista en la avalancha de comentarios que López Obrador hace acerca de los señalamientos hechos por funcionarios de esas mismas agencias de policía de Estados Unidos, como la de Control de las Drogas, la DEA por sus siglas en inglés.
López Obrador acusó recibo de las marchas contra su gobierno, reprochó el que quienes fueron compañeros de García Luna en el gobierno de Felipe Calderón hayan asistido a la marcha pero, hasta donde se sabe, su gobierno no ha hecho cosa alguna por avanzar la investigación contra el exsecretario de Seguridad Pública más allá de donde la dejó la DEA, salvo por el más reciente desarrollo, vinculado al Grupo Weinberg que, de todos modos, se limita lo que la DEA informó al gobierno de México.

López Obrador pidió, en ese sentido, pruebas a quienes lo acusan de estar relacionado con el narcotráfico y regresó a la narrativa de él como víctima de un monstruoso fraude en la elección de 2006 que si ocurrió, nunca pudo probarlo él mismo y que, de todas maneras, quedaría superado por el hecho que él ganó la elección de 2018.
En ese sentido, López Obrador calificó a sus adversarios de “corruptos que no le tienen respeto al pueblo, que se sienten superiores, son racistas, son clasistas, y por eso no entienden lo que está pasando, por eso empiezan a insultar: naco, dictador.”
Según él, no ve “la posibilidad de que el bloque conservador tenga oportunidad de llegar a la presidencia...”, dijo que “los conservadores en México pueden llegar a ser hasta 18 millones, pero los que fueron ayer a la marcha sólo son una parte.”
Los acusó de disfrazarse de “demócratas, cuando ellos eran los más tenaces violadores de los derechos del pueblo”, aunque de ello tampoco presentó pruebas.
Según López Obrador, “la democracia que ellos defienden es la del poder sin pueblo; ellos quieren democracia sin pueblo, nada más para las minorías, por eso están enojados.”
“Como veo la situación y salvo lo que diga el Creador y el pueblo, voy a entregar la banda presidencial a una mujer que piensa como la mayoría del pueblo y que ve la justicia como algo primordial. Estoy seguro de que va a continuar la transformación…”
Por ahí de las 8:40 incluso hizo campaña de manera abierta a favor de su candidata a la presidencia cuando dijo que en unos meses más va a entregar “la banda presidencial a una mujer que piensa como piensa la mayoría del pueblo, una mujer que se llama justicia, o sea que el futuro, el porvenir, viene acompañado de la justicia.
Poco después de las 9 y cuarto, antes de que terminara la breve conferencia de este lunes dijo que lamentaba el accidente ocurrido ayer en la carretera federal 307, en el tramo Puerto Aventuras-Tulum, en Quintana Roo, en el que murieron cinco turistas de Argentina y un mexicano.
Dijo, en ese sentido, “ya lo estamos atendiendo; que la gente de Argentina sepa que estamos atendiendo a quienes lamentablemente perdieron la vida; estamos buscando que se les dé todas las facilidades a los familiares. La gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, desde ayer me habló para informarme sobre esto”, dijo.
Poco antes de las 9:20, López Obrador abandonó el espacio en el que se realizó la conferencia para encabezar la ceremonia del aniversario de la fundación del Ejército.