Sheinbaum vuelve a acusar a Lorenzo Córdova y a otros exfuncionarios del INE por la corrupción de Guadalupe Taddei.
Para defender a Taddei, Sheinbaum volvió sobre el desafuero y las candidaturas presidenciales de López Obrador en 2005, 2006 y 2012.
Los Ángeles Press
La actividad de este martes 3 de noviembre en Palacio Nacional estuvo centrada en insistir en los muchos cambios que, según los dichos de Claudia Sheinbaum y los funcionarios del gobierno federal que le acompañaron, se han hecho o están a punto de ocurrir en las instituciones del sector salud del país.
Como suele suceder algunos martes de cada mes, los primeros minutos de la actividad tuvieron a Zoé Robledo y a Martí Batres, directores de los institutos Mexicano del Seguro Social y de Seguridad y Servicios de los Trabajadores del Estado, como protagonistas de recuentos que, de confirmarse, marcarían el final de la crisis que se vive en distintas unidades de ambos sistemas en la actualidad.
Tanto Robledo como Batres presentaron las doce acciones que las dependencias a su cargo realizarán en los próximos cuatro meses para atajar la situación. Uno y otro hablaron de nuevos hospitales o de la mejora de los existentes, de la contratación de personal médico, de la solución de los problemas de abasto y de acciones puntuales que, en su opinión, resolverán las demandas tanto de los derechohabientes de esos sistemas como de los empleados de los mismos.
Lo que es un hecho, en todo caso, es que ninguna de las exigencias sustantivas de los miembros del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social será atendida, pues no hubo modificación en la propuesta de un aumento del ocho por ciento a sus ingresos.
Tan pronto como Robledo y Batres concluyeron con sus respectivas presentaciones y luego de un enlace con Campeche en el que la gobernadora de esa entidad inauguró servicios del IMSS allá, Sheinbaum dedicó el grueso del tiempo restante a hablar de elecciones.
Fue notable que, aunque hacia el final de la actividad Sheinbaum evitó pronunciarse sobre la elección legislativa intermedia en curso en Estados Unidos, minutos antes se adelantó a cualquier autoridad electoral de California o del país al felicitar, mediante un aplauso, al demócrata Xavier Becerra.
Aunque todas las encuestas y la lógica política apuntan a una victoria holgada de Becerra este martes, lo cierto es que, cuando Sheinbaum aplaudió literalmente su triunfo, las casillas electorales en California aún no habían comenzado a recibir votos.
Algo similar ocurrió durante la elección presidencial de 2024 entre Donald Trump y Kamala Harris. Sheinbaum hacía llamados dirigidos al voto migrante y se refería a Trump como “presidente”, mientras que a Harris, candidata del partido cuyo triunfo hoy celebra, no la mencionaba en absoluto.
Cuando se le pidió a Sheibaum una opinión expresa sobre las intermedias legislativas, se atuvo al protocolo y evitó opinar de una elección en curso en un país ajeno.
Además de hablar sobre las elecciones en Estados Unidos, Sheinbaum dedicó la mayor parte del tiempo de la actividad de este martes a insistir en su interpretación sobre la corrupción de Guadalupe Taddei como consejera presidente del Instituto Nacional Electoral.
Lejos de reconocer algún error de Taddei, en los hechos Sheinbaum colocó en el banquillo de los acusados al sistema que hizo posible su designación. Sin embargo, tampoco cuestionó la responsabilidad política de Morena en aquel proceso. Guadalupe Taddei llegó a la presidencia del Instituto Nacional Electoral mediante una insaculación realizada en la Cámara de Diputados el 31 de marzo de 2023, después de que las fuerzas políticas no alcanzaran un consenso para elegir a las nuevas consejerías.
En lugar de detenerse en ese proceso, Sheinbaum redobló sus críticas contra Lorenzo Córdova y otras personas que durante los últimos 20 años han ocupado cargos en el INE.
A ello agregó su recuento de los que, según ella, fueron fraudes en las elecciones de 2006 y 2012, además de volver a litigar el desafuero de Andrés Manuel López Obrador, su predecesor tanto en la jefatura de Gobierno de la capital como en la Presidencia de la República.
Fue así que, en el tono de un mitin de Morena, Sheinbaum insistió en que en 2005 “López Obrador levantó el apoyo popular” y en 2006, se realiza el que ella llamó “uno de los fraudes electorales más grandes”.
La idea de fondo fue insistir en que la responsabilidad por lo ocurrido con Taddei no recaía en López Obrador, pese a que él celebró como un éxito su nombramiento en el INE mediante el mecanismo de la tómbola. También buscó reforzar la idea de que su partido es ajeno al escándalo de corrupción que ese procedimiento hizo posible.
Finalmente, en lo que hace al futuro del INE, Sheinbaum reconoció el valor de la autonomía de la autoridad electoral lo que, según ella, hará que las elecciones del 2027 sean “ejemplares”.
Otros asuntos
En otros asuntos, Sheinbaum evitó abundar en la decisión del gobierno de Argentina de declarar a organizaciones criminales con base en México como organizaciones terroristas, una medida que, en todo caso, se alinea con los cambios que forzó Estados Unidos a principios de este año en esta materia.
Sheinbaum se refirió también brevemente al problema de la transmisión de la enfermedad que provoca la mosca del gusano barrenador y que podría ocurrir ahora en los huertos dedicados a la producción de aguacate en algunos estados del centro de México, asunto que se aborda con mayor detalle en la nota enlazada después de este párrafo.
Hizo referencias breves a la entrada en vigor para las restricciones en el uso de celulares y tablets en salones de educación primaria y secundaria en México.
Finalmente, negó que la extradición desde Estados Unidos de la conductora Inés Gómez Mont tenga motivos políticos. Sheinbaum insistió en que las investigaciones habían iniciado antes del inicio de su sexenio.
