
Ignacio García Martes, 18 de Agosto del 2026
Foro Público
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, se encuentra en la cima entre los principales presidenciables para 2030. El jefe del gabinete de Seguridad no sólo es el consentido de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, sino que también tiene el apoyo de Estados Unidos.
El funcionario federal ha mantenido un perfil bajo que mediáticamente lo ha exentado de cualquier tipo de crítica pública que diariamente enfrenta Sheinbaum. El jefe del gabinete de Seguridad se ha ganado también la confianza del gobierno de Donald Trump y esto lo encumbra en la carrera presidencial.
Aunque aún es temprano para la definición de perfiles para los comicios presidenciales de 2030, García Harfuch es el favorito de Sheinbaum, pero también deberá competir con el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, quien por tercera ocasión buscará la candidatura presidencial.
A pesar de que al inicio de la administración de Sheinbaum, García Harfuch no tenía el apoyo concreto de la cúpula del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), debido a que nunca fue del agrado del ex presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, sí contó con el respaldo del grupo político que encabeza la mandataria federal.
En el inicio del actual sexenio, García Harfuch no sólo tenía que competir por la atención mediática con el ex canciller y ahora secretario de Economía, sino que también tenía que lidiar con el hijo del ex presidente, Andrés Manuel López Beltrán, quien fue postulado para encargarse de la definición de las candidaturas de Morena.
El segundo hijo de López Obrador parecía el principal competidor de García Harfuch, debido a que se conformaba como el heredero del fundador de la llamada “cuarta transformación”, pero rápidamente “Andy” se desinfló y mostró que no tiene las mismas habilidades políticas de su padre.
Como secretario de Organización de Morena, el hijo del ex presidente brilló por su ausencia e incapacidad para operar políticamente. En las elecciones federales de 2025 el partido guinda perdió la mayoría de las alcaldías que gobernaba en Veracruz y fue sepultado del escenario político de Durango.
Pese a que Andy no fue el único responsable de la debacle de Morena en esas entidades, pues la ciudadanía está molesta por los pésimos gobiernos locales que han impulsado, sí fue el responsable de definir perfiles poco competitivos que no lograron trascender en los comicios.
Sin embargo, la derrota electoral de Morena no afectó a Andy, quien decidió vacacionar en Tokio, Japón, ignorando el discurso que tanto pregonó su padre para priorizar la denominada austeridad republicana.
Además, la prensa detalló los nexos entre los amigos López Beltrán con la construcción de los principales proyectos de infraestructura del sexenio de su padre, lo que a su vez derivó en el debilitamiento estructural que ha mantenido, principalmente a nivel local, el instituto político guinda.
Por ello, ante las constantes críticas que se han presentado sobre su labor como responsable de la definición de las candidaturas, el hijo del ex mandatario federal decidió renunciar a su cargo para buscar la candidatura a la diputación federal por Tabasco.
Esta decisión sepultó cualquier posibilidad real de que Andy se convirtiera en uno de los presidenciables para 2030, quien está completamente lejos de las capacidades políticas de su padre y que nuevamente se ubicó en el ojo del huracán, al evidenciar que el gobierno de Estados Unidos le retiró la visa y decidió hacer una rabieta publicando una carta dirigida a Trump para demandar la destitución de Marco Rubio de la secretaría de Estado y de Cristopher Landau de la subsecretaría de Estado.
Los berrinches de López Beltrán tratan de referir una acción que atenta contra los intereses de la llamada cuarta transformación, al aseverar que buscaban golpear al movimiento político, pero que no tuvo ningún efecto en Estados Unidos, mientras que en México sólo ha causado burlas.
El espaldarazo de Washington
El gobierno de Trump ha iniciado una serie de investigaciones contra diferentes políticos de Morena relacionados con el crimen organizado. A algunos de estos personajes les ha retirado la visa como una medida de presión que demanda la entrega del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha, por sus nexos con el crimen organizado.
No obstante, hay pequeño grupo de políticos que los republicanos no sólo han despotricado, sino que también han reconocido, como son tanto Sheinbaum como García Harfuch y Ebrard, quienes han sido valorados como colaboradores en los intereses compartidos entre ambas naciones.
Incluso también se han referido de forma positiva al canciller de México, Roberto Velasco, quienes forman parte del grupo político más cercano a la mandataria federal, mientras que los ataques contra personajes relacionados con López Obrador están en el ojo del huracán como los actuales gobernadores morenistas y el propio Andy.
El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Jonhson, caracterizado por ser uno de los “halcones” más radicales de la administración de Trump, ha elogiado públicamente a García Harfuch, a quien consideró como “un amigo” de la Unión Americana para combatir al crimen organizado.
El ex espía ha referido que el jefe del gabinete de Seguridad de México ha sido un aliado estratégico para los intereses de Estados Unidos, mientras que Sheinbaum ha refrendado su confianza como uno de sus colaboradores más eficientes que ha logrado reducir diferentes delitos de alto impacto.
También el director de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), Terrance Cole, reconoció públicamente a García Harfuch en la cuadragésima Conferencia Internacional para el Control de las Drogas, al referirse como “un socio de confianza y buen amigo” de la Unión Americana.
Así, entre los más radicales del movimiento político que encabeza Trump, existe una percepción positiva sobre la labor de García Harfuch, quien tendría el visto bueno para ser el aspirante presidencial de Morena para 2030, con una escasa presencia de López Obrador, después de los recientes escándalos que involucran a su descendencia.
Con ello, el secretario de Seguridad se mantiene como el principal presidenciable de Morena en los comicios de 2030, mientras que Ebrard continúa con un perfil bajo que no necesariamente refleja una mejora sustantiva en sus aspiraciones reales para el proceso electoral en cuatro años.
El ex canciller podría repetir la fórmula de su mentor político, Manuel Camacho Solís, quien aspiró a la presidencia de la República en 1994, pero no tuvo el favor presidencial y por ello siempre vivió a la sombra del poder.
Ebrard ha vivido bajo la sombra del poder en varias ocasiones. Entre 2000 y 2006 su subordinación hacia López Obrador le permitió ganarse la candidatura a la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, sin embargo, en su sexenio presidencial fue relegado por Claudia Sheinbaum para consagrarse como aspirante a la máxima magistratura del país.
Y en la actualidad está viviendo bajo la sombra de Sheinbaum, pero la presidenta se está inclinando por García Harfuch, quien también podría dejar de lado al secretario de Economía para buscar la presidencia e incluso podría integrarlo en su tentativo gabinete como le ha sucedido con López Obrador y en la actualidad.
Nota aparte: Algunos de los aplaudidores de Sheinbaum han asegurado que la suspensión de la visa de Andy lo posiciona como el principal líder de la oposición al imperialismo estadounidense, aunque resulta tan fantasioso como sus posibilidades de convertirse en presidente.