Ethel Krauze, una creadora literaria en todos sentidos

Alberto Farfán

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La obra de Ethel Krauze recorre la poesía, la narrativa y la enseñanza con una voz crítica, íntima y reconocible.

Por Alberto Farfán

Abordar la versátil actividad cultural de la gran escritora Ethel Kolteniuk Krauze (14 de junio de 1954) no es nada fácil por cualquier ángulo que quiera optarse. En principio es una extraordinaria poetisa y una controversial narradora, y en este sentido una prolífica autora.

Ethel Krauze, tal y como ella se ha dado a conocer, es doctora en Literatura y ha escrito alrededor de cuarenta y tres libros publicados hasta el día de hoy en distintos géneros literarios, debido a los cuales ha recibido un amplio reconocimiento, en antologías y traducciones en diversos idiomas: inglés, francés, italiano, ruso y esloveno.

De origen judío pero nacida en la Ciudad de México, destacan de su amplia obra: Intermedio para mujeres (1982), Para cantar (1984), Donde las cosas vuelan (1985), El lunes te amaré (1987), Canciones de amor antiguo (1988), Ha venido a buscarte (1989), Entre la cruz y la estrella (1990), Cómo acercarse a la poesía (1992), Infinita (1992): sobre la cual quien esto escribe y Krauze tuvieron una ligera diferencia de enfoques en el Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras tiempo atrás, sin mayores repercusiones, en una conferencia sobre literatura femenina; Mujeres en Nueva York (1992), Juan (1994), Houston (1996), Amoreto (1999), El secreto de la infidelidad (2000), Desnudando a la musa: ¿qué hay detrás del talento literario? (2011), Todos los hombres (2012), El país de las mandrágoras (2016) y Samovar (2023), entre otros.

Prima del historiador Enrique Krauze de infausta memoria, nuestra autora también dedica su tiempo al magisterio, ya que es catedrática en el posgrado de El Colegio de Morelos, y en el Tec de Monterrey, Campus Cuernavaca, donde actualmente reside. Cabe añadir que desde el año 2000 pertenece al Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales del gobierno federal.

Pero no sólo ello, porque además de docente ha sido ensayista y tallerista, y conductora de televisión en Canal 11, o en programas como Descarga Cultura UNAM; a su vez, se ha desarrollado profesionalmente en la difusión de la lectura y la escritura. Subrayando el hecho de que algunos de sus libros como por ejemplo Como acercase a la poesía, han sido fundamentales en la enseñanza; así como su taller “Mujer: escribir cambia tu vida” que ha trascendido fronteras geográficas para propalar la escritura femenina.

No ignoro obviamente que la obra de nuestra poetisa es muy vasta, sin embargo, uno de los aspectos loables e interesantes de ella es que nos obliga a seguir leyendo hasta culminar con la lectura, sea poesía o narrativa. Siempre vamos a encontrar claridad, precisión, concepciones debatibles, y una gran variedad temática en la que redescubre la historia de México, o aspectos más terribles como la violencia feminicida, la violencia desatada por la guerra contra el narcotráfico; o más humanizantes y cálidos como el erotismo, la sensualidad, el amor filial, la soledad; pero también las resultantes del consumismo y al materialismo social que nos ha llevado a la frivolidad y al vacío.

Acaso la mejor poetisa de su generación, Ethel Krauze cumplió años hace unas semanas, y que mejor obsequio para brindarle que leer su obra con el objeto de dejar constancia de que sus libros deberían ser más difundidos para que un mayor número de lectores tengan lo oportunidad de conocerlos.