
Miguel Montesinos León Lunes, 04 de Septiembre del 2023
Desaparecida, todavía le pedían dinero al esposo dándole ubicaciones falsas.
Por Miguel Montesinos Léon
María Cruz, originaria de la comunidad de Santa Ana, perteneciente al distrito de Miahuatlán de Porfirio Díaz del estado de Oaxaca, reportó que su hija Martina Pacheco Cruz, de 33 años, fue vista por última vez el 11 de junio, el día que emprendió un viaje a los Estados Unidos para encontrarse con su esposo que hace nueve años se fue a trabajar a Carolina del Norte.
La madre de Martina Pacheco contó en entrevista para Los Ángeles Press que trató de disuadirla de viajar, pero su hija le dijo que ya tenía su boleto de avión y había hecho el plan con una amiga.
Perdió comunicación con su hija por falta de energía eléctrica y el servicio de Internet, y se enteró hasta el día 14 de junio que Martina había salido a las 3 de la madrugada del día anterior, 13 de junio, de su comunidad de origen a la ciudad de Oaxaca, en compañía de una amiga de nombre Margarita Juárez, con quien planeó el viaje. A esta mujer, en su comunidad, la conocen también con el nombre de Cristina Juárez.
Margarita Juárez o Cristina Juárez es originaria de Santa Cruz Xitla Miahuatlán, una comunidad que se encuentra ubicada a 12 kilómetros de Santa Ana. Se sabe que las dos mujeres tenían una amistad de tres años y se visitaban en sus domicilios. También se sabe que fue Margarita Juárez quien le insistió reiteradamente a Martina Pacheco Cruz que viajaran a Estados Unidos a trabajar.
La amiga de Martina dejó a sus padres en su comunidad en compañía de una hermana. El padre está en silla de ruedas como consecuencia de un accidente, le cayó encima un árbol. Se sabe además que Margarita Juárez ha viajado con anterioridad al país vecino, donde tiene una hermana, y tiene otra en Guadalajara, Jalisco, donde pasa temporadas con ella trabajando. Según la información recabada no se lleva bien con su hermana qué vive en Estados Unidos, por lo que iba a llegar a vivir en el domicilio del esposo de Martina Pacheco Cruz.
Las amigas viajaron de la ciudad de Oaxaca vía aérea a Ciudad Juárez, Chihuahua, donde las esperaba Andrés Lara, el “coyote” qué las llevaría a Estados Unidos, a la ciudad de Charlotte, en Carolina del Norte.
Hasta el día 17 de junio por la mañana, la madre de Martina, María Cruz, se pudo comunicar con ella informándole qué ese día iba a cruzar la frontera de México con Estados Unidos. El mismo día por la tarde le avisaron que su hija se había desmayado en el desierto en las inmediaciones de Tres Puntas, Arizona.
El esposo de Martina, que por razones de seguridad nos reservamos su nombre, pero que llamaremos Ignacio, en comunicación telefónica con Los Ángeles Press, manifestó que estaba en constante comunicación con su esposa y que el día 17 de junio cuando iba a empezar a caminar en el desierto le envió dos fotografías vía WhatsApp por lo que él sabe que su esposa inició la caminata a las 11:51 horas y antes de las tres de la tarde le llamó la amiga de su esposa, Margarita Juárez, quien se supone que desde su comunidad de origen viajaba con ella.
En la llamada le avisó que Martina se sentía mal, en ese momento. La llamada fue interrumpida por el “coyote” Andrés Lara, quien la amonestó, reclamándole el uso del celular, cuando se les había prohibido usarlo, y el mismo coyote fue quien le aviso a Ignacio que su esposa se había desmayado. Inmediatamente, Ignacio avisó a su suegra María Cruz de la situación de Martina en el desierto y que estaba a la espera de más información.
Fue hasta el día siguiente, domingo 18 de junio, que el mismo “coyote” Andrés Lara se comunicó de nuevo con Ignacio avisándole que su esposa había fallecido y que su cuerpo se lo había levantado la migra. Incluso le envió la supuesta ubicación donde se había fallecido. Después de esa información, Ignacio no volvió a tener comunicación con Andrés Lara porque éste bloqueó su número.
María Cruz ya no supo nada de su hija, hasta que un familiar le informó que buscando en una página de personas desaparecidas encontró la foto de Martina publicada en esa red social y le dio el número telefónico que aparece en esa página.
Fue así como la señora se comunicó al número telefónico y le dijeron que sí tenían a su hija; que son personas que se dedican a auxiliar a las personas que los “coyotes” dejan abandonadas en el desierto. Le dijeron que le habían brindado los primeros auxilios, le habían suministrado suero y medicamentos por lo que su hija Martina Pacheco Cruz ya se encontraba bien de salud, como prueba que la tenían con vida le enviaron una fotografía vía WhatsApp y dice no dudar que si es su hija Martina Pacheco Cruz.
La señora María Cruz, al no contar con dinero, les dijo que iba a comunicarse con su yerno para ver si él podía pagar lo que le estaban pidiendo. Fue así como habló con Ignacio avisándole de la situación y le dio el número de esas personas. Al comunicarse el esposo de Martina Pacheco con las personas que supuestamente la tenían en su poder, estos le dijeron que requerían dinero por los gastos que había generado la atención de Martina Pacheco Cruz.
Como prueba de que sí tenían a su esposa le enviaron un video de escasos segundos. Posteriormente, le enviaron otro video y le llamaron varias veces al número de Martina Pacheco Cruz, donde una voz de mujer le dijo “ayúdame, ayúdame, ayúdame”, y luego colgaron la llamada. Ignacio regresó la llamada de inmediato, pero el celular de Martina Pacheco ya se encontraba apagado.
A Margarita Juárez, la amiga, nadie la busca. Ella se comunicó con Ignacio y dijo sentirse muy triste por no haberse quedado con su amiga en el desierto, pero que el coyote no le permitió se quedara. Poco después le hizo una segunda llamada telefónica a Ignacio, preguntando si sabía algo de su amiga Martina. Él le respondió que no, no sabía nada, y ella colgó sin decir más. Desde entonces no se sabe de ella y su celular se encuentra fuera del área de servicio.
El inicio de la extorsión
Las personas que dijeron tener a Martina le siguieron llamando a Ignacio para pedirle dinero por su liberación. Le fueron dando números de tarjetas bancarias, las cantidades a depositar, nombres de las personas a depositar y estos depósitos se realizaron a Altar Sonora, Caborca Sonora, Nogales Sonora, Piedras Negras Coahuila y a la comunidad de Actopan Hidalgo. En su mayoría, eran nombres de mujeres y también la mayoría, cuentas de BanCoppel.
Los extorsionadores le enviaron unos trece audios al esposo de Martina Pacheco Cruz para pedirle dinero, dándole falsas pistas del paradero de su esposa, incluso como si ya estuviera del lado estadounidense.
Le hicieron creer al esposo de Martina Pacheco que la entregarían en Phoenix Arizona. Allí la irían a dejar hasta su domicilio y que una mujer la entregaría. Sin embargo, eran sólo mentiras. Al darse cuenta el esposo de Martina Pacheco que lo estaban engañando, dejó de enviarles dinero y entonces lo amenazaron con regresarla a Ciudad Juárez donde la prostituirían si no pagaba por ella. La última fotografía que le mandaron fue en agosto.
Nulo apoyo gubernamental
El esposo de Martina Pacheco Cruz vía telefónica se contactó con el consulado de El Paso Texas, lo atendió la persona que dijo llamarse Roberto Lara, quien le comentó que el mismo día y en las coordenadas que le refería habían encontrado cinco cuerpos de migrantes, entre ellos el de una mujer con las características de Martina.
Le indicó que tenía que acudir al consulado de Raleigh porque ahí tienen un cuerpo con características similares a la persona que estaba reportando y le proporcionó un número telefónico. Al comunicarse al consulado de Raleigh le pidieron que se trasladara personalmente a sus oficinas, fue atendido por una empleada de nombre Rubí, quien le manifestó que se requería un estudio de ADN, estudio que si es realizado por el consulado, el forense tarda un año en entregar el resultado, y si pagaba el estudio de manera particular por un costo de 1800 dólares, el resultado lo entregan en tres semanas.
Dicho estudio de ADN no se ha realizado porque Ignacio con la esperanza de ver a su esposa les entregó 18 mil dólares a sus extorsionadores y ya no cuenta con dinero para más gastos.
Por lo que el 13 de julio, sus suegros acudieron a la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) a presentar la denuncia correspondiente, con la carpeta de investigación 24478/FDAI/UECS/2023.
La madre de Martina se comunicó varias veces a la fiscalía para preguntar si había alguna información de su hija o algún avance en las investigaciones. Al no tener respuesta acudió personalmente el 3 de agosto (20 días después de poner la denuncia).
Personal de la fiscalía le informó a los padres de Martina Pacheco Cruz que su hija no estaba secuestrada, que los números salieron del interior de un penal ubicado en el Estado de Hidalgo y culparon a la familia de haber subido su fotografía a las redes sociales y los delincuentes que se dedican a ese tipo de delitos aprovecharon para extorsionarlos.
Sin embargo, la respuesta del equipo de la Fiscalía de Oaxaca no correspondía a la realidad, porque tomó como evidencia lo mismo que la madre le proporcionó de datos e información. La familia no subió la fotografía de Martina a las redes, sino que los extorsionadores le dijeron tener a Martina Pacheco Cruz porque en redes encontraron su fotografía.
Los padres de Martina también intentaron hablar con la Secretaría de Relaciones Exteriores y con la Secretaría de Gobernación en la Ciudad de México sin éxito, porque de todos los números y extensiones qué aparecen en las páginas oficiales de estas dependencias nadie contesta.
Acompañamiento a los padres de Martina Pacheco Cruz
Este periodista inició el acompañamiento a los padres de la desaparecida Martina Pacheco y se puso en contacto vía telefónica con personal de la Delegación de la Secretaría de Gobernación en Oaxaca. Fue así como se logró la atención con la SEGOB Delegación Oaxaca y derivó en la atención con la Secretaría de Relaciones Exteriores, de la Fiscalía General de la República, y giró también oficios de colaboración a la Comisión Nacional de Búsqueda y a la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas.
También se acudió a la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas Desaparecidas para el Estado de Oaxaca. En esta dependencia del gobierno de Oaxaca el trato fue digno, atento y sobre todo fortaleciendo a los padres en la búsqueda de su hija. Realizados los protocolos y trámites correspondientes se emitió el boletín de búsqueda con los generales de Martina Pacheco Cruz, reiterando los servidores públicos que cualquier indicio qué refiera a Martina Pacheco Cruz de inmediato lo harán del conocimiento de sus padres. Así mismo iniciaron trabajos de colaboración con sus homólogos de otros estados principalmente en el estado de Chihuahua y estados fronterizos.
La comunidad de Santa Ana se ubica a 75 kilómetros en línea recta de su cabecera de distrito Miahuatlán de Porfirio Díaz y este distrito se ubica a 130 kilómetros de la capital de Oaxaca; por lo tanto, Martina Pacheco Cruz viajó 205 kilómetros de su comunidad para tomar el avión qué la trasladaría a Ciudad Juárez, Chihuahua, en la frontera de México con la Unión Americana, y con ello cumplir el sueño de reunirse con su esposo.