Productores acusan a Morena de desmantelar apoyos al campo mexicano

Redacción

Compartir

El campo enfrenta mayor dependencia de importaciones ante la caída de apoyos, el encarecimiento de insumos y la falta de financiamiento público.

Redacción

(CODICS).- Durante los gobiernos de Morena se desmantelaron y eliminaron alrededor de 24 programas e instituciones de apoyo al sector agropecuario y rural, por lo que pequeños y medianos productores están atrapados en un “vacío estructural” y asfixiados por la falta de crédito formal, subsidios técnicos y fondos de cobertura, advirtió Álvaro López Ríos, secretario general de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas.

El dirigente de la UNTA argumentó que la combinación de la falta de financiamiento público, la eliminación de esquemas de comercialización, el retiro de subsidios a la tecnología y el cambio climático provocó un desplome y estancamiento estructural en la producción de granos básicos, ya que sólo producimos el 42 por ciento de los granos y oleaginosas, revirtiendo los planes de autosuficiencia alimentaria del país.

Prueba de ello, aseguró, es que las importaciones mexicanas de granos, oleaginosas y derivados aumentaron en 1.8 millones de toneladas durante los primeros nueve meses de 2026, de acuerdo con un informe de GCMA. Lo más grave, añadió, es que las importaciones de maíz para 2027 subirían a casi 26.5 MTM, frente a 25.6 MTM estimadas para 2026.

Álvaro López Ríos dijo que la producción de alimentos clave —maíz, trigo, frijol, sorgo, arroz y soya— muestra menores volúmenes, menor superficie cosechada y rendimientos más bajos que en administraciones anteriores.

Recordó que el argumento oficial de los cambios institucionales era lograr la soberanía alimentaria del país; sin embargo, ahora se depende críticamente de los mercados exteriores para alimentar a la población.

Al contraerse la producción en el campo, existe la obligación de comprar granos a niveles nunca antes vistos para abastecer el consumo humano, ganadero e industrial.

El dirigente de la UNTA hizo hincapié en que actualmente se reporta un récord histórico en la importación de granos y oleaginosas, con un incremento de casi 58 por ciento.

Reiteró que, en ocho años, desaparecieron instituciones y programas como la Financiera Rural, que era la principal banca de desarrollo pública y otorgaba créditos flexibles y de bajo interés adaptados a los ciclos agrícolas.

Sin esta institución, ahora los agricultores recurren a la banca comercial tradicional, intermediarios informales y prestamistas locales, lo que eleva el riesgo de endeudamiento y pérdida de tierras.

Asimismo, con la cancelación de coberturas de precios, los productores están expuestos a la volatilidad de los mercados globales, lo que reduce drásticamente sus ingresos reales.

Con la extinción del FONDEN y de los subsidios al seguro catastrófico, la pérdida de una cosecha por causas climáticas puede acelerar la quiebra de las unidades de producción.

De igual manera, añadió, con el recorte de 60 programas y subprogramas operativos de tecnificación se detuvo la modernización del campo para los productores medianos, lo que disminuye la productividad por hectárea frente a competidores internacionales.

Dejó en claro que los programas actuales entregan dinero en efectivo al beneficiario, pero los montos son de subsistencia familiar diaria e insuficientes para cubrir los costos reales de producción, como diésel, maquinaria, fertilización y logística.

Con todo este panorama, Álvaro López Ríos afirmó que es visible el desplome y estancamiento estructural en la producción de granos básicos.

Esta situación impacta de manera negativa al consumidor, ya que no paga el costo de producir en México, sino el de contar con alimentos provenientes de otros países, lo que implica un encarecimiento sostenido de tortillas, pan, harinas y alimento para ganado, así como de la carne de res, cerdo y pollo.

Actualmente, las familias compran “por piezas” ciertos alimentos en lugar de hacerlo por kilogramos, lo que propicia una pérdida nutricional cuando sustituyen proteínas caras, como carne o leche. Además, existe una sustitución alimentaria hacia productos ultraprocesados de menor valor nutricional y más económicos.

WhatsApp Video 2026-11-04 at 09.34.08