Rosarito clausura restaurante de operadores de la Patrulla Espiritual

Los Ángeles Press

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La Patrulla Espiritual enfrenta nuevas revisiones sobre su operación, sus centros de rehabilitación y los recursos públicos recibidos en Tijuana.

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ROSARITO, Baja California.— Inspectores municipales clausuraron el restaurante-bar La Coqueta, establecimiento vinculado públicamente con Alexis Molina Lugo, “Padrino Alexis”, representante de las clínicas Jireh, y con Sandra Gabriela Meléndrez Sam, “Madrina Sandra”, en medio de las revisiones que han alcanzado a la red de centros relacionados con la Patrulla Espiritual.

La diligencia fue realizada el 8 de septiembre de 2026 por personal de la Dirección de Verificación del Ayuntamiento de Playas de Rosarito. El medio Punto Norte constató directamente la colocación de los sellos de clausura en el inmueble.

Captura de pantalla de Punto Norte.

Hasta ahora, el gobierno municipal no ha hecho pública el acta de la inspección, el folio correspondiente ni la irregularidad concreta que motivó el cierre, por lo que no existe información oficial suficiente para establecer la causa administrativa de la medida.

La Coqueta había abierto sus puertas apenas el 19 de julio. Meléndrez Sam declaró públicamente que mujeres internas de las clínicas Jireh trabajaban en el establecimiento como meseras y anfitrionas, lo que incorporó al restaurante a la estructura comercial vinculada con personas que participan en la operación de esos centros de rehabilitación.

Medios locales atribuyen el negocio a Molina Lugo y Meléndrez Sam. Sin embargo, hasta ahora no se ha presentado documentación registral que permita establecer jurídicamente quién figura como propietario de la empresa o del establecimiento.

La clausura ocurre mientras las autoridades revisan distintas actividades vinculadas con la Patrulla Espiritual, organización que quedó bajo escrutinio público después de la muerte de Richard Damián Pimentel, de 28 años, ocurrida el 21 de agosto dentro de uno de sus centros en Tijuana.

La red también quedó bajo revisión por los recursos públicos que recibió a través del programa municipal “Rescate y Vida Nueva”, mediante el cual el Ayuntamiento de Tijuana destinó 7.2 millones de pesos para financiar 300 becas de tratamiento en centros de rehabilitación.

Denuncias cruzadas entre inspector y “Padrino Alexis”

La alcaldesa de Rosarito, Rocío Adame Muñoz, confirmó además que un inspector municipal presentó una denuncia ante la Fiscalía General del Estado de Baja California por lesiones, después de un altercado con Molina Lugo durante una revisión de permisos en una clínica Jireh.

Molina Lugo, por su parte, sostiene que desde abril había denunciado a otro inspector municipal por una presunta extorsión.

Las dos denuncias permanecen como señalamientos sujetos a investigación y, hasta ahora, no acreditan responsabilidad penal de ninguna de las partes.

El cierre del establecimiento incorpora, sin embargo, una nueva vertiente comercial al entramado que rodea a la Patrulla Espiritual y a las clínicas Jireh, hasta ahora conocidas principalmente por sus actividades de internamiento y rehabilitación de personas con problemas de adicciones.