
Trump declaró el lunes que le está dando al presidente de Rusia, Vladímir Putin, entre 10 y 12 días para detener los ataques en Ucrania.
Por Hanna Arhirova y Illia Novikov
KIEV, Ucrania (AP) — Bombas planeadoras y misiles rusos atacaron durante la noche una prisión ucraniana y un centro médico, matando al menos a 21 personas, informaron las autoridades este martes, mientras Rusia mantiene su ofensiva contra zonas civiles a pesar de las amenazas del presidente de EE. UU., Donald Trump, de imponer sanciones y aranceles si no cesan los ataques.
Un bombardeo aéreo ruso contra una prisión en la región de Zaporiyia, al sureste de Ucrania, dejó al menos 17 reclusos muertos y más de 80 heridos, según las autoridades.
En la región de Dnipró, se reportaron al menos cuatro muertos y ocho heridos.
Trump declaró el lunes que le está dando al presidente ruso, Vladímir Putin, entre 10 y 12 días para detener los ataques en Ucrania, después de tres años de guerra, adelantando el plazo de 50 días que le había dado dos semanas atrás. La nueva fecha límite implica que Trump quiere avances en los esfuerzos de paz antes del 7 al 9 de agosto.
Trump ha reprendido reiteradamente a Putin por hablar de paz mientras continúa bombardeando a civiles ucranianos. Sin embargo, el Kremlin no ha cambiado de estrategia.
"Estoy decepcionado del presidente Putin", afirmó Trump durante una visita a Escocia.
El Kremlin respondió, y un alto funcionario cercano a Putin advirtió a Trump que no juegue “al juego de los ultimátum con Rusia”.
“Rusia no es Israel ni siquiera Irán”, escribió el expresidente Dmitry Medvédev, actual vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, en la red social X.
“Cada nuevo ultimátum es una amenaza y un paso hacia la guerra. No entre Rusia y Ucrania, sino con su propio país”, advirtió Medvédev.
Desde que Rusia lanzó su invasión a gran escala contra Ucrania, el Kremlin ha advertido a los países occidentales que apoyan a Kyiv que su implicación podría ampliar el conflicto hasta alcanzar a países miembros de la OTAN.
“Los funcionarios del Kremlin siguen presentando a Rusia como si estuviera en una confrontación geopolítica directa con Occidente, con el objetivo de generar apoyo interno para la guerra en Ucrania y futuras agresiones contra la OTAN”, señaló el lunes por la noche el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), un centro de estudios con sede en Washington.
La fuerza aérea ucraniana informó que Rusia lanzó durante la noche dos misiles balísticos Iskander-M, junto con 37 drones de ataque tipo Shahed y señuelos. De ellos, 32 drones Shahed fueron interceptados o neutralizados por las defensas aéreas ucranianas.
El ataque ruso, ocurrido cerca de la medianoche del lunes, alcanzó la prisión correccional de Bilenkivska con cuatro bombas aéreas guiadas, según informó el Servicio Estatal de Ejecución Penal de Ucrania.
Al menos 42 reclusos fueron hospitalizados con heridas graves, mientras que otras 40 personas, incluido un miembro del personal, resultaron con diversas lesiones, informaron las autoridades.
El ataque destruyó el comedor de la prisión y dañó edificios administrativos y de cuarentena, aunque la cerca perimetral se mantuvo intacta y no se reportaron fugas.
Funcionarios ucranianos condenaron el bombardeo, señalando que atacar infraestructura civil, como prisiones, constituye un crimen de guerra según las convenciones internacionales.
En Dnipró, misiles impactaron la ciudad de Kamianske, destruyendo parcialmente un edificio de tres pisos y causando daños a instalaciones médicas cercanas, incluida una maternidad y una sala del hospital general. Dos personas murieron y cinco resultaron heridas, entre ellas una mujer embarazada que se encuentra en estado grave, según informó el gobernador regional Serhii Lysak.
Otros ataques rusos golpearon comunidades en el distrito de Synelnykivskyi con drones FPV y bombas aéreas, dejando al menos un muerto y dos heridos.
De acuerdo con Lysak, las fuerzas rusas también atacaron la comunidad de Velykomykhailivska, donde una mujer de 75 años murió y un hombre de 68 resultó herido.